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La muralista internacional Ledania y su idilio visual con Cali: su obra, en Cenco

La artista que ha llevado el alma de Colombia a 40 países transforma la fachada de Cenco Limonar en una pieza de arte habitable, donde la abstracción y la vibrancia latina invitan a un viaje sensorial.

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Diana Ordóñez artista conocida como Ledania. Grafitera, muralista y escultora bogotana.
Diana Ordóñez, artista conocida como Ledania. Grafitera, muralista y escultora bogotana, estuvo en entrevista con El País. | Foto: Bernardo Peña/El País

3 de mar de 2026, 07:44 p. m.

Actualizado el 3 de mar de 2026, 07:44 p. m.

Dicen que el grafiti es la expresión neonatal del ser humano, un impulso que viaja desde las cuevas ancestrales hasta los aerosoles modernos. Para Ledania, la artista bogotana que ha conquistado cuatro continentes, pintar es mucho más que trazar formas: es regalarle una identidad nueva al espacio público.

Esta vez, su pincel ha aterrizado en la Sucursal del Cielo para vestir a Cenco Limonar de colores que no solo se miran, sino que se habitan.

Con 20 años de trayectoria y el sello de haber colaborado con gigantes como Disney (en el diseño artístico de Encanto), IKEA y la FIFA, Ledania regresa a casa con una propuesta que rompe sus propios esquemas.

Acostumbrada a la obra figurativa y al uso directo del aerosol, en Cali presenta su primera gigantografía: una instalación monumental que envuelve tanto la fachada como el interior del centro comercial.

Ledania realizó murales en el centro comercial Cenco Limonar. Pero más que eso, son arte vivo.
Ledania realizó murales en el centro comercial Cenco Limonar. Pero más que eso, son arte vivo. | Foto: Cenco Limonar

Un mapamundi de pinceladas: De los barrios de Singapur a la piel como templo

Para Ledania, pintar en el extranjero no es solo dejar una marca, es entablar una conversación respetuosa con el espíritu de cada lugar. Su paso por el sudeste asiático, especialmente en países como Japón y Singapur, ha moldeado su capacidad de adaptación.

En Singapur, esa isla que condensa a todo un continente, la artista aprendió a ser un camaleón cultural: “En el barrio indio me enfoqué en el hinduismo y sus trajes; en Chinatown busqué las máscaras, y en la calle árabe me alejé de lo figurativo para abrazar la biodiversidad”, relata con la fascinación de quien ha descifrado códigos milenarios a través del color.

Esa apertura gráfica que encontró en Tailandia o la India, donde la exploración visual no tiene fronteras, es la misma que hoy vuelca en Cenco Limonar. Es traer un pedazo de ese mundo diverso y cosmopolita para que los caleños lo caminen.

Ledania, artista que ha intervenido con su arte, muchos lugares del mundo, está presente con su obra en Cali.
Ledania, artista que ha intervenido con su arte, muchos lugares del mundo, está presente con su obra en Cali. | Foto: Cenco Limonar

El lienzo que respira

Pero el arte de Ledania no se detiene en los muros de concreto o en las fachadas monumentales. Ella misma es una obra en movimiento. Con un estilo que juega con los colores y una piel que narra su propia historia, la artista entiende su cuerpo como un “pequeño templo” y un cajón de recuerdos.

Sus tatuajes, lejos de ser simples adornos, son el testimonio de amistades y encuentros con otros creadores desde su niñez. “Es un acto antiguo, una expresión neonatal”, afirma, vinculando su estética personal con esa misma pulsión que la lleva a intervenir ciudades enteras. Ledania no solo hace arte; ella es el arte, una mujer que fluye entre aerosoles, diseños para Disney y ahora, una instalación habitable en el corazón de Cali.

Al final, la intervención en Cenco Limonar es un recordatorio de que el arte urbano ha madurado. Ya no es solo un dibujo en una pared; es una experiencia que nos invita a detenernos, a respirar entre colores vibrantes y a recordar que, ya sea en una calle de Singapur o en un centro comercial en el Valle, la belleza siempre encuentra una forma de hacernos sentir en casa.

De la adrenalina de la calle a los estudios de Disney

Aunque hoy su firma recorre el mundo con la elegancia de una marca consolidada, Ledania no olvida el aroma del aerosol de ferretería y la adrenalina de sus inicios. “Empecé practicando en la calle, corriendo de la policía”, recuerda entre risas, reivindicando esa etapa como la base de su maestría actual.

Esa misma autenticidad fue la que la llevó a ser parte del equipo creativo de Encanto, la película de Disney que celebró nuestra identidad ante los ojos del planeta.

Su participación en el filme no fue menor: desde antes de que los personajes cobraran vida en la animación, ella ya estaba trazando el ADN visual de la historia. Se sumergió en el diseño de vestuarios y merchandising que hoy recorre las estanterías de tiendas globales, aportando su conocimiento personal de los valles cafeteros que conoció gracias a su familia. “Fue una oportunidad linda para exponer la cultura colombiana desde el dibujo base”, comenta, enfatizando que proyectos de tal magnitud son un tejido de esfuerzos donde su gráfica logró unificarse con la visión de cientos de artistas.

Detrás del romanticismo de sus murales en Cenco Limonar, existe una estructura milimétrica. Para transformar fachadas gigantescas, Ledania lidera un equipo robusto que incluye desde expertos en seguridad de alturas hasta asistentes que agilizan el trazo. “Es necesario tener una mano derecha; no solo para pintar, sino para resolver la parte legal y contractual entre la marca y el artista”, explica, demostrando que el arte urbano ha evolucionado hacia una profesionalización impecable sin perder su alma.

La presencia de Ledania en Cali es, en definitiva, un círculo que se cierra: la grafitera que alguna vez pintó por puro instinto en muros olvidados, es hoy la mujer que diseña universos para Disney y redefine el paisaje urbano de su país.

Diana Ordóñez artista conocida como Ledania. Grafitera, muralista y escultora bogotana.
Diana Ordóñez artista conocida como Ledania. Grafitera, muralista y escultora bogotana. | Foto: Bernardo Peña/El País

El legado de una “Leda” moderna: Entre la academia y el asfalto

El nombre Ledania no es azaroso; es el puente poético entre la mitología de Leda y su nombre de pila, Diana Ordóñez. Esta bogotana, graduada en Artes Visuales de la Universidad Javeriana, es la prueba de que el talento es una construcción de constancia.

Aunque hoy domina grúas, andamios y complejas normativas de seguridad, su formación empezó en los muros del colegio y en las calles, “tagueando” territorios con la urgencia del instinto. “Mi papá hacía murales, así que crecí con la pintura en las venas”, confiesa, recordando que su arte nació mucho antes de que ella supiera que tenía un nombre técnico.

La intervención en Cenco Limonar es quizás su obra más omnipresente: no es solo una fachada, es una experiencia que habita en las mesas, los techos y las instalaciones del tercer piso, convirtiendo una visita al centro comercial en un recorrido museográfico.

Pero el universo de Ledania cabe también en un objeto cotidiano. Su visión ha redefinido productos globales:

IKEA: diseñó desde las icónicas bolsas amarillas (ahora a full color) hasta un parlante que parece un cuadro y lámparas inspiradas en la orquídea colombiana que se vendieron en todo el mundo.

Alpina: transformó empaques metálicos en lienzos digitales para celebrar el Día de la Madre.

Vida urbana: defiende que la pintura no es vandalismo, sino una forma de “humanizar” la ciudad y dar voz a lo que la sociedad grita.

Diana Ordóñez artista conocida como Ledania. Grafitera, muralista y escultora bogotana.
Diana Ordóñez artista conocida como Ledania. Grafitera, muralista y escultora bogotana. | Foto: Bernardo Peña/El País

Una ciudadana del mundo con los pies en la tierra

Con una comunidad de seguidores que crece a diario y una curiosidad inagotable, Ledania mira hacia el futuro con la sabiduría de quien ha vivido en Japón y entiende que la identidad es fluida. Desde su respeto por las subculturas urbanas hasta su dominio de la tecnología digital, ella sigue aprendiendo tras 20 años de carrera.

Cali es hoy el escenario de esta artista que no teme al color ni a las alturas. Al final, Ledania nos enseña que el muro no es un límite, sino una invitación; y que, ya sea en un lienzo, en una bolsa de compras o en la piel, el arte es la herramienta más poderosa para habitar, por fin, nuestra propia historia.

Una abstracción que no caduca

“Es una pieza que se sale de la norma”, explica la artista, cuya obra ha sido descrita como un puente entre la cultura indígena y la modernidad urbana.

Para Cali, Ledania eligió la abstracción. No es una elección al azar; es una apuesta por la eternidad. “Quería que en 10 o 15 años la pieza siga sintiéndose con la misma vibra”, confiesa. Es un equilibrio delicado entre la sobriedad elegante y esa fuerza volcánica de colores que evoca nuestros carnavales, máscaras y tejidos.

Aunque su nombre resuena en las rutas del grafiti de Medellín y Bogotá, y recientemente inauguró en Montería su mural “Fotosíntesis” —una oda de 1,000 metros cuadrados a la biodiversidad cordobesa—, su intervención en Cenco Limonar tiene un aroma distinto. Es una atmósfera artística latente que busca que el transeúnte caleño sienta la obra como propiedad suya.

Foto de la artista urbana Ledania. Cortesía de Idartes.
Foto de la artista urbana Ledania. Cortesía de Idartes. | Foto: Foto de la artista urbana Ledania. Cortesía de Idartes.

Del sudeste asiático al corazón del Valle

Ledania es una embajadora. Ha pintado en 40 países, adaptando su lenguaje visual desde las culturas musulmanas hasta el sudeste asiático, siempre abrazando la cultura local para devolverla convertida en arte.

En Cali, el concepto de “habitar el arte” cobra vida. Entre el murmullo de las compras y el café de la tarde, los visitantes se encuentran ahora sumergidos en un universo de patrones y vibrancia que celebra lo que somos: una mezcla diversa y biodiversa.

La obra en Cenco Limonar es, en palabras de la artista, un regalo. Una puerta abierta a una técnica distinta que demuestra que el arte urbano, lejos de ser marginal, es el tejido que une a la ciudad con su propia alegría. Cali ya no solo tiene una fachada comercial; ahora tiene un lienzo que respira, un recordatorio de que, como dice Ledania, “Colombia no es solo un punto, sino muchas cosas diversas”.

Isabel Peláez. Escribo, luego existo. Relatora de historias, sueños y personajes. Editora de cultura, entretenimiento y edición de contenidos digitales.

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