“Se acabó la zanganería”

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“Se acabó la zanganería”

Octubre 06, 2019 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

Con una parte de su país que protesta contra la eliminación del subsidio a los combustibles, el presidente de Ecuador, Lenin Moreno, sigue firme en su política de acabar con las causas de la mala situación en las finanzas públicas de su Nación. Es el compromiso de combatir un déficit fiscal originado en la propensión al gasto por razones políticas e ideológicas que heredó de su antecesor.

El hecho es que al acabar ese subsidio, los combustibles casi duplicaron sus precios y afectaron a todos los ecuatorianos en la medida en que toca el transporte. Allí se originaron las protestas y las tomas que llevaron al gobierno a decretar el Estado de Conmoción para enfrentar lo que parecía una estrategia dirigida a desestabilizar al Ecuador.

A los dos días, el paro ordenado por los transportadores fue levantado y la situación parece retornar a la calma. Una calma que puede desaparecer en la medida en que ganen terreno los líderes de las comunidades indígenas y los seguidores del populismo dirigido por el expresidente Rafael Correa, causante de la crisis fiscal que originó las medidas.

Es que durante cuarenta años Ecuador subsidió el combustible sobre la presunción de que como era un país exportador de petróleo podía pagar menos. El reflejo de esa política, aumentada desde el 2007 cuando llegó Correa a la presidencia, le ha costado más de sesenta mil millones de dólares al país vecino, mientras se dilapidó la bonanza petrolera en el incremento del tamaño del Estado y del gasto público.

Por ello, Ecuador debió recurrir al endeudamiento, en vez de tomar decisiones que sanearan las finanzas oficiales, como limitar subsidios que no necesariamente beneficiaban a los segmentos de población más pobres. Y al presidente Moreno, reconocido izquierdista, le tocó acudir al Fondo Monetario Internacional para conseguir recursos que le permitieran atender la deuda pública y pagar el peso de un excesivo tamaño del Estado.

Por supuesto, tal decisión implicó decisiones dolorosas y cambios dramáticos para un país que no hace mucho parecía vivir en la bonanza, luego de una quiebra que lo llevó a dolarizar su economía. Ahora se sabe que el manejo dado por el gobierno de Correa fue un desastre, y que hay que pagar las deudas que quedaron.

En ese orden, el presidente Moreno está tomando más medidas, como retirar a Ecuador de la Organización de Países Exportadores de Petróleo. Con ello se liberará de la obligación de limitar la producción de su más importante producto y la base de los ingresos del Estado.
Fue una afiliación que revivió Correa para congraciarse con su amigo Hugo Chávez. Eran las épocas de esplendor del socialismo siglo XXI, con la cual puso a Ecuador a reducir los ingresos por petróleo como lo hace Arabia Saudita.

Según el presidente Moreno, “se eliminó el subsidio, se acabó la zanganería, y de aquí en adelante vamos construyendo el nuevo Ecuador que todos anhelamos”. Es la manera de enfrentar los males que deja el populismo, la propensión a disponer los ingresos que son de todos sin medir las consecuencias y la irresponsabilidad de gastar lo que no se tiene.

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