El rescate de Ecuador

El rescate de Ecuador

Febrero 21, 2019 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

El acuerdo de rescate financiero entre Ecuador y el Fondo Monetario Internacional, FMI, es la prueba de cómo las políticas económicas que sostuvo durante 16 años el expresidente Rafael Correa no fueron tan positivas como se quiso hacer creer.

Al momento de su llegada al poder, el presidente Lenín Moreno se dio cuenta de lo que de verdad estaba pasando, lo cual desencadenó la primera disputa con su antecesor y supuesto jefe. Ahora, Ecuador toma la decisión de acudir al organismo que Correa satanizó, como lo hizo con cualquiera que osara criticarlo

Desde su posesión, el presidente de Lenín Moreno encontró que en su nación no corrían los ríos de leche y miel de los que se vanagloriaba Correa, uno de los principales exponentes del funesto Socialismo Siglo XXI. El endeudamiento superaba con creces el tope máximo del 40 % del PIB permitido por la Constitución y el país amenazaba con declarar la moratoria, al estilo de la Argentina de los Kirchner o de la Venezuela del chavismo.

La situación en Ecuador era más compleja, pues tiene su economía dolarizada, lo que lo hace más indefenso para manejar su moneda y recuperar la competitividad mediante la devaluación. De ahí que con frecuencia debiera cerrar las fronteras con Colombia, uno de sus más importantes proveedores.

Lo que encontró Moreno fue una situación de ahogo financiero, producto de un sistema político populista instaurado por Rafael Correa. Con él se pretendió limitar a la empresa privada, se quiso asfixiar a los medios de comunicación independientes para acallarlos y se dilapidó la riqueza petrolera de la nación. Todo ello contribuyó al déficit del Ecuador, que ahora debe hacer esfuerzos para recuperar su estabilidad, para lo cual necesita a la banca internacional.

Esas son las razones para el acercamiento al FMI propiciado por el Gobierno. Tras semanas de conversaciones y de demostrar que aún es un país en el que se puede confiar, el Fondo le otorgó un crédito por US$4.200 millones, a una tasa de interés que no supera el 5 % y con plazos de pago que llegarían hasta los 30 años. Otros US$6.000 millones en rescate llegarán a través de organismos multilaterales como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo, BID.

Esa decisión significará oxígeno para la economía ecuatoriana. Y será importante también para Colombia, que no puede olvidar que el vecino país es uno de sus socios principales en materia de comercio internacional.

El proceso que está viviendo el Ecuador deja grandes lecciones. Desde el punto de vista económico existe la necesidad de ser sinceros sobre la realidad financiera y hacer los ajustes pertinentes para evitar que el país entre en una crisis que sea aún más difícil de superar.

Desde el punto de vista político, es imperativo rectificar el falso y fallido camino que impuso el socialismo del Siglo XXI, basado en personalismos y populismos que descuadernaron a Ecuador y han producido efectos aún más nefastos en otras naciones que, como Venezuela o Nicaragua han hundido a sus pueblos en la pobreza y la desesperanza.

VER COMENTARIOS
Columnistas