A cuidar el empleo

Diciembre 06, 2022 - 11:55 p. m. 2022-12-06 Por:
Elpais.com.co

Acaba de conocerse el dato de la inflación anualizada en Colombia con corte en noviembre. La cifra fue de 12,53%, muy por encima de las previsiones de los analistas e incluso del estimativo calculado para todo el año 2022. El propio Banco de la República se quedó corto con la proyección para esta vigencia, pues su cálculo era que este año cerraría en 11,3%.

Esa alta inflación es un factor preocupante en momentos en que se comienza a discutir el alza de la remuneración mínima en Colombia, dado que la variación de los precios es uno de los elementos fundamentales para calcular ese incremento. El otro es el nivel de productividad, que es de 1,24%, según se conoció la semana anterior.

Ello significa que ya está definido uno de los factores clave para fijar el incremento del salario mínimo; el tema de la inflación aún está en análisis y será la comisión de concertación laboral, de la que hacen parte el Gobierno, empresarios, líderes gremiales y voceros de las organizaciones sindicales, la que concrete la cifra para acordar el aumento.

Ahí está el meollo del asunto. Si bien la Junta del Emisor expresó que el índice de inflación no pasaría del 11,3%, el ministro de Hacienda, el vallecaucano José Antonio Ocampo, es menos optimista. Dijo que el Gobierno Nacional la proyecta en el 12,19%. Por el lado de los economistas, el consenso es que podrá cerrar el año en un promedio de 12,5%.

Con base en esos estimativos, la puja por el aumento del salario mínimo empezaría en 12,5% y llegaría a 13,7%, sumando inflación y el índice de productividad. Si se aterrizan esos cálculos a pesos, estamos hablando de que el alza oscilaría entre los $125.000 y $137.000 para llevar el ingreso mínimo legal a entre $1.125.000 y $1.137.000.

Aquí es donde se genera una gran incertidumbre entre los empresarios y líderes gremiales. No es un secreto que los precios se han elevado en exceso, sobre todo, por cuenta del comportamiento de los alimentos. En el último año, con corte en noviembre, ese rubro ha mostrado un incremento de 27%.

Pese a ello, entendiendo que este aumento afecta el poder adquisitivo de los trabajadores, es importante entender que el alza del salario mínimo, que se acuerde en la mesa de concertación laboral o que decrete el señor Presidente, debe tener en cuenta el desempeño del PIB y la generación de puestos de trabajo. Mucho más cuando la economía en el 2023 sufrirá un aterrizaje fuerte, se estima que crecerá entre 0,8% y 1,5%, los precios seguirán elevados, al igual que la tasa de cambio y el Banco de la República continuará el incremento de las tasas de interés de intervención para tratar de contener la inflación.

De esa manera, un aumento del ingreso mínimo muy superior a la inflación y al índice de productividad pondría en jaque la economía. El reto es definir un alza que preserve el poder adquisitivo de los trabajadores, pero que sea pagable para las empresas, si se quiere evitar que se pongan en riesgo miles de puestos de trabajo.

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