A probar que sí sabe de eso

Junio 21, 2022 - 11:45 p. m. 2022-06-21 Por: Poncho Rentería

No voté por el candidato Petro, hice parche callejero en Bogotá con Lulita Arango, María Teresa Egurrola, la Nana Mejía e Ivonne Nicholls, votamos por el santandereano cordial, alegrón, fiestero y cívico, por Rodolfo, el ingeniero que sacó diez millones de votos sin sedes políticas ni manifestación. Y jugó limpio, no gritó fraudes. Y el expresidente Uribe, derrochando juego limpio, reconoció el triunfo del candidato Petro.

Ganó Petro y me asombra que en el Valle sea tan poderoso político. Me impactó que, con tanta gente profesional, gustara el mensaje petrista. Veo desde el frío bogotano que el Valle, Bogotá, Cauca y Nariño le dieron la victoria.

Gran arma de campaña para Petro fueron la radio, la televisión y los trinos, en ellos repitió cinco mil veces: “Me llamo Gustavo Petro y quiero ser su presidente”. ¡Aleluya!, lo están copiando unas damas, por trinos dicen: “Me llamo Cecilia Pérez-Manotas Obregón y en agosto quiero ser ministra del presidente Petro, me sirve Ministerio de Cultura, de Ambiente o cónsul en París o Barcelona”. Quizás les suena la flauta.

Los diarios europeos fueron poco serios, decían a sus lectores: “Colombia escoge entre un exguerrillero y un admirador de Hitler”, paja, mentirosos, amarillistas, Rodolfo tuvo un lapsus, se le salió Hitler por Einstein, y le montaron un feo escándalo, muchos corresponsales extranjeros llegaron exageradamente petristas y anti-Duque.

Ganó Gustavo Petro, nadie discute su triunfo y los diez millones de amigos del ingeniero Rodolfo lo aceptaron sin escándalos ni ladrillazos ni madrazos, ni arias de ópera con calumnia incorporada. No fue una campaña limpia, señorones del círculo íntimo de Petro recomendaron unas agresiones penosas a Fico, Sergio Fajardo y al ingeniero.

Petro, con 30 años haciendo política, logró un verbo amplio, sin duda él conoce bien como le entra el agua al coco del gobierno y eso no lo sabe ni el Trío Matamoros. Veremos si Petro impone la austeridad antiderroches. Si Petro aprieta a los gringos, regio; si mejora relaciones con Venezuela, regio; si persigue al hampón encapuchado, regio.

Los presidentes se conocen gobernando, otros se tiran su gobierno por lanzar frases idiotas o casar peleas inútiles y tontarronas. Petro no es bruto y verá si sale por la cocina del Palacio o entre aplausos al retirarse en cuatro años. Esta noche estaremos en fútbol con el Tolima luchador. Ganó Petro, esperemos cómo y con quién gobierna, adelante lo veremos y colorín colorao.

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