Columnista
Las palomas y las canciones
Las palomas eran usadas como mensajeras y tradicionalmente como portadoras de buenas noticias, representando la libertad y la esperanza, y con el ramo de olivo como símbolo de paz.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

13 de abr de 2026, 12:52 a. m.
Actualizado el 13 de abr de 2026, 12:52 a. m.
Los egipcios y babilonios fueron los primeros en criar palomas; les siguieron los griegos y romanos. En la antigua Roma se desarrolló la cría de palomas como complemento de la agricultura, para consumir su carne y con fines religiosos y rituales.
Las palomas son un símbolo universal de paz, esperanza e inocencia. En la Biblia se relacionan con Noé y el diluvio universal. Picasso las popularizó en su pintura durante la Segunda Guerra Mundial. Representan el Espíritu Santo en el cristianismo y, en general, retratan la pureza, la libertad y los nuevos comienzos.
En la música han sido protagonistas en diferentes canciones. Una muy importante es ‘La Paloma’, escrita por el compositor español Sebastián Iradier Salaverri en 1863. Es la canción más popular que se ha escrito y ha sido interpretada en diversas culturas y escenarios del mundo. Ha sido la canción en español más grabada durante los últimos 60 años.
La historia cuenta que Iradier se encontraba de viaje por Cuba cuando la compuso en ritmo de habanera, originaria de ese país. La volvió popular en un viaje a México que coincidió con la intervención francesa, y los republicanos hicieron suya esta canción adaptándole una letra nacionalista. Iradier murió en 1865 sin poder disfrutar el éxito de su composición. Se estima que ha sido grabada cinco mil veces en múltiples idiomas. La popularizó a nivel mundial Elvis Presley y ha sido instrumentada en diferentes géneros musicales: ópera, pop, jazz, marchas militares, folk, rancheras y diversos géneros de la música popular.
Fue cantada por el coro más grande del mundo, con 88.600 personas, en Hamburgo en mayo de 2004. José Emilio Pacheco, poeta y escritor mexicano, la mencionó en un cuento: “Cuando salí de La Habana, válgame Dios”. La letra de la canción empieza: “…Cuando salí de La Habana, válgame Dios, nadie me ha visto salir sino fui yo; si a tu ventana llega una paloma, trátala con cariño que es mi persona”.
Otras canciones que se han referido a la paloma son: ‘Cucurrucucú paloma’, un huapango mexicano escrito por Tomás Méndez en 1954, popularizado por Pedro Infante, Lola Beltrán, Caetano Veloso, Rocío Dúrcal y Natalia Lafourcade, y presente en diferentes películas del cine mexicano y español. Se refiere a la onomatopeya del sonido de la paloma al cantar y semeja en el ser humano el llanto y la tristeza por la pérdida de su amada, comparada con el dolor y el amor con que la paloma espera a su pareja.
En Colombia, Alfredo Gutiérrez con Los Corraleros de Majagual compuso la canción vallenata ‘La Paloma Guarumera’ (paloma colorada o morada): “…se oye cantar en el campo una paloma guarumera; por el campo, por el campo, la paloma ya se fue”.
Hay diferentes dichos populares relativos a la paloma: ‘Se le fue la paloma’, relativo a la persona que se distrae; “Las críticas son como las palomas mensajeras: siempre vuelven al nido”. Las palomas eran usadas como mensajeras y tradicionalmente como portadoras de buenas noticias, representando la libertad y la esperanza, y con el ramo de olivo como símbolo de paz.
En la anatomía de los órganos genitales, coloquialmente le dicen al pene ‘la paloma’, y yo, como urólogo, pienso: sabrá Dios por qué le dicen así.
6024455000




