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El Obrero también es de ellas
Que el Obrero también sea de ellas, hoy y siempre; que cada homenaje a nuestra historia tenga presentes a las mujeres que la han hecho posible y a quienes siguen escribiéndola.
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31 de oct de 2026, 09:39 p. m.
Actualizado el 31 de oct de 2026, 09:39 p. m.
En la historia musical de nuestra Cali del alma, las mujeres siempre hemos sido guardianas y protagonistas. Por eso es necesario reconocer nuestra presencia en la construcción de esa memoria que tanto nos enorgullece.
Durante el reciente Festival Internacional de Cine de Cali vimos tres capítulos de la serie documental Convergencias, de Telepacífico. Uno de ellos, La resistencia de las Melómanas: las mujeres que guardaron la música de Cali, reivindica el papel femenino en nuestra cultura, destaca al colectivo ‘Melómanas, Ellas en su Salsa’ y rescata la historia de Olimpa Solano, pionera del coleccionismo femenino, cuya familia mantiene vivo su legado en una esquina de la Urbanización Barranquilla.
Tuve la fortuna de participar en el documental contando una anécdota sobre una fotografía tomada en las trompetas de Jairo Varela, donde aparecían muchos hombres de la cultura melómana y apenas tres mujeres. ¿Solo tres? La pregunta abrió una reflexión sobre la necesidad de visibilizarnos, por justicia con una historia de la que siempre hemos sido parte.
Justo dos días después, en el barrio Obrero se inauguró un recorrido patrimonial con 51 murales y 12 esculturas dedicadas a referentes de la salsa. ¡Vaya sorpresa! Una sola mujer entre las esculturas: Celia Cruz, acompañada por Roberto Roena, Alexis Lozano y Nino Caicedo, Wilson Manyoma, Umberto Valverde, Jairo Varela, Joe Arroyo, Willie Rosario, Bobby Cruz, Tito Cortés, Daniel Santos y Willy García.
El jueves, la escultura de Celia fue retirada para ajustar sus expresiones faciales y mejorar los anclajes. Pero más allá de la polémica por el poco parecido de las figuras con sus protagonistas, que ha sido tema de conversación esta semana en Cali, desde ‘Melómanas, Ellas en su Salsa’ hicimos un ejercicio espontáneo: recordar a tantas mujeres que merecen un lugar en ese recorrido. Aquí menciono algunas y agrego otras, pero sabemos que faltan muchos por destacar.
Empecemos por las nuestras. Francia Elena Barrera, una de las pioneras del movimiento femenino salsero con su orquesta D’Cache y todo su legado; Adriana Chamorro, cantante, gestora cultural y líder de Pacífico Big Band Fem; Mónica Castro, percusionista, directora de la orquesta Son Mujeres y docente; María Fernanda Munera, directora de la orquesta Canela y coreógrafa; Diana Serna, cuya voz ha sido parte de canciones del Grupo Niche, Guayacán y La Misma Gente, además de ganar un Grammy por su trabajo con Gloria Estefan.
También están las precursoras culturales: la gran Olimpa Solano, ya mencionada, y Leyda Santa y Nelly Parra, quienes desde La Matraca y la Nellyteka han construido memoria en el Obrero. Entre las leyendas nacionales, Matilde Díaz, inolvidable intérprete de porros, cumbias y boleros; la India Meliyará, de la Sonora Dinamita; Esthercita Forero, cantante, compositora y creadora de espacios radiales. Si miramos más allá de salsa dos caleñisimas: Isadora y Helenita Vargas.
Ampliando la mirada, aquí van algunas internacionales: Linda Bell Viera Caballero, La India, “mi mayor venganza, será, seraaaaá que te quedes con él”; Yolandita Rivera, “fue idea de Dios, nació Borinquén en medio del mar”; Celina González,” Santa Bárbara bendita, para ti surge mi lira”; Albita Rodríguez, “que la parranda se canta, se canta”; la Choco Orta, “no me dieron corazón para que tú, tú lo pisotearas”; Yenisel Valdés “y después de todo qué, todo es amargura”; Mimi Ibarra (la dueña de grandes éxitos de Tito Rojas, Tito Gómez, Nino Segara y los suyos propios) Toña la Negra, “después de tanto soportar la pena de sentir tu olvido”, por citar uno de mil.
¡Y faltan tantas, pero tantas! En honor a la música que nos endulza la vida, estas líneas son una invitación amorosa a abrazar nuestra historia, contarla completa y honrar a las nuestras. Porque si algo tiene Cali es memoria para celebrar, y en ella las mujeres han dejado el alma. Que el Obrero también sea de ellas, hoy y siempre; que cada homenaje a nuestra historia tenga presentes a las mujeres que la han hecho posible y a quienes siguen escribiéndola.
@pagope

Comunicadora Social - Periodista y Docente de la Universidad Autónoma de Occidente. Caleñísima. Con 26 años de experiencia en una sala de redacción. Entiende el periodismo como una pasión, pero sobre todo, como una manera de transformar y servir a la sociedad. Ciudad, paz, género y niñez, los temas que le apasionan.
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