Economía
Dura advertencia desde Procaña: Incertidumbre jurídica y catastro impagable frenan al campo colombiano
Durante el encuentro, que contó con la participación de magistrados, legisladores y líderes gremiales, se advirtió que la actual crisis de seguridad física, sumada a las distorsiones del catastro multipropósito, son los principales retos del agro en Colombia.
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15 de may de 2026, 08:09 p. m.
Actualizado el 15 de may de 2026, 08:09 p. m.
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En el marco de la asamblea anual de asociados a la Asociación Colombiana de Productores y Proveedores de Caña de Azúcar (Procaña), el encuentro giró en torno a la seguridad jurídica que viven actualmente los productores de la caña de azúcar y sus derivados.
Las voces que se escucharon en el recinto fueron la del invitado, el magistrado de la Corte Constitucional, Jorge Enrique Ibáñez Najar, así como la de los panelistas Lorena Garnica, abogada de Veria Asociados; Andrés Guerra, senador de la República; Marco Antonio Carabalí, cultivador del norte del Cauca; y Jorge Bedoya, presidente de la SAC.
El primero en tomar la palabra fue el magistrado Jorge Ibáñez, quien se refirió a la seguridad jurídica y el marco constitucional necesario para el desarrollo del sector cañero con garantías incluso de seguridad y orden público.
Según el magistrado Ibáñez, el progreso del campo colombiano depende de una “tríada de seguridad” que consta de la física, la jurídica y la alimentaria. Para el jurista, este equilibrio es el pilar fundamental que permite garantizar un desarrollo rural sólido y sostenible.

“Sin seguridad física no existen condiciones materiales para producir, sin seguridad jurídica no hay incentivos para invertir ni confianza en el orden constitucional, y sin seguridad alimentaria se debilita la estabilidad social económica”, resaltó.
Además, señaló que trabajar el campo en Colombia históricamente ha sido un reto debido a la “grave dificultad con motivo de la expansión de las estructuras criminales de distintas naturalezas, unas de alto impacto, otras estructuras criminales dedicadas principalmente a la toma de buenas partes de las poblaciones y con ellas en los territorios urbanos y rurales que son los más importantes para la realización de sus objetivos totalmente ilícitos".
📌Magistrado Jorge Ibáñez advirtió sobre inseguridad jurídica y presencia de estructuras criminales en el agro en el marco de la III Asamblea Anual de Afiliados de Procaña en Cali.
— El País Cali 📰 (@elpaiscali) May 15, 2026
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🎤Kevin Martínez / El País
📽️José Luis Guzmán /… pic.twitter.com/HFy7s5l6cQ
Retos del sector cañero en Colombia
Ya en la participación de los panelistas, sin duda uno de los temas que estuvo en el centro del debate fue el catastro multipropósito, el cual estaría afectando la expansión y consolidación del sector cañero, especialmente de los pequeños campesinos ubicados en el sur del Valle y norte del Cauca.
Esa modificación (catastro) no fue trivial; básicamente terminó con la política pública. Lo que terminó ocurriendo fue que volvimos el catastro una herramienta meramente fiscalista. Y en la práctica, ¿en qué se traduce en términos de seguridad jurídica? Tenemos ciudadanos en Saravena, Arauca, en las que el IGAC (Instituto Geográfico Agustín Codazzi) dijo que era posible al 30 de diciembre del año pasado que su avalúo catastral se subiera 2.5 millones por ciento. No es un error de tipografía, no es un error de mecanografía: 2.5 millones por ciento", enfatizó Lorena Garnica, abogada de Veria Asociados.

Acto seguido, en su intervención, el senador por el Centro Democrático, Andrés Felipe Guerra, aseguró incluso que el cobro de catastro se ha politizado en el país A su criterio, debido a una persecución del gobierno Petro a los “terratentientes”, especialmente de la caña.
“Gustavo Petro trató de hacernos una reforma estructural, la comunicó mal, la implementó peor y, tratando de buscar ideológicamente a los terratenientes, se está llevando por delante al campesino colombiano”, argumentó el legislador.
Por su parte, Jorge Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia (SAC), fue claro en resaltar que el sector necesita seguridad, inversión y, sobre todo, un marco jurídico que brinde garantías.
“Si no tenemos seguridad jurídica, no hay inversión. Si no hay inversión, no hay empleo. Y si no hay empleo, hay hambre. Por eso, esa tríada de la que habla el magistrado Ibáñez es fundamental para el desarrollo del campo colombiano”, subrayó Bedoya.

Periodista de la Universidad Católica de Cali con 7 años de experiencia en medios de comunicación. Apasionado por la política y amante del deporte, siempre en busca de nuevas historias que contar.
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