Economía
¿Qué tantos impuestos pagan los colombianos y las empresas? Este es el inquietante panorama
La carga mayor recae en las organizaciones que se quejan de altas tasas de tributación. La economía colombiana daría para tener un recaudo superior.
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22 de feb de 2026, 11:12 a. m.
Actualizado el 22 de feb de 2026, 11:12 a. m.
Las noticias en materia de impuestos no son buenas para los ciudadanos ni para las empresas. El año pasado el Gobierno Nacional recaudó, por concepto de tributos, un total de $294,4 billones, incluyendo Renta (el más importante), IVA, Patrimonio y 4X100, entre otros.
Y son malas porque estamos lejos de que este o cualquier otro gobierno piense en alternativas para bajar los impuestos, en especial a las compañías, aunque estas argumentan que pagan muchos tributos.
Por el contrario, como se ha visto en los últimos días, siempre las emergencias económicas están acompañadas de nuevos gravámenes.
Actualmente, muchos analistas piensan, y así lo corroboran los datos, que hay un desequilibrio en esta materia en Colombia y que los tributos están muy concentrados en las personas jurídicas o empresas y no tanto en el ciudadano, que ‘supuestamente’ paga menos de lo que debería, comparado con otros países.
La carga de gravámenes empresariales nacional está compuesta principalmente por el impuesto sobre la renta, con una tarifa general del 35 % sobre utilidades netas. Además, existen sectores con cargas más altas, como las compañías dedicadas a industrias extractivas, cuya tarifa de tributo de renta puede llegar al 50%, y la de las instituciones financieras, que es del 40 %. A esto se suma, muchas veces, el gravamen a los dividendos, que en el caso de inversionistas extranjeros puede llegar al 20 %.
Adicionalmente, dependiendo de su actividad, las organizaciones pueden ser responsables de, entre otros, IVA, impuesto al consumo, Gravamen a los Movimientos Financieros (GMF) y tributos territoriales como el Impuesto de Industria y Comercio (ICA) y predial.
Jaime Enrique Gómez, socio de Posse Herrera Ruiz, explica que, en términos de recaudo, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (Ocde, ente integrado por 38 países) estima que, en Colombia, el impuesto sobre la renta corporativo representa aproximadamente 32,4 % del recaudo tributario, mientras que la renta de personas naturales representa cerca del 7 %, lo que evidencia una mayor participación relativa de las empresas en el sistema tributario colombiano frente al ciudadano común.
El experto señaló que, además de que las organizaciones tienen una mayor participación en la carga tributaria, en Colombia las tarifas son altas, como el 35 % de renta corporativa, porcentaje levemente superior a la mayoría de los países de América Latina (por ejemplo, Brasil y Venezuela aplican alrededor del 34 %), y también elevada frente al estándar de la Ocde (promedio de 23,8 %).
Pese a esto, añadió que, al observar la presión tributaria total (impuestos como proporción del PIB), Colombia registra alrededor de 19,9 % del PIB, una relación de las más bajas en la Ocde, frente a un promedio del 34 %, lo que indica que el sistema en conjunto recauda menos frente al tamaño de la economía y que habría espacio para tener un mayor recaudo.
Por otro lado, las personas naturales en Colombia son responsables, principalmente, del impuesto sobre la renta, con tarifas marginales progresivas entre 0% y 39 % y el impuesto al patrimonio.
También, todos los ciudadanos pagan IVA diariamente, cada que realizan compras de bienes y servicios, asumen el impuesto al consumo -en especial en restaurantes y por la compra de bebidas, entre otras obligaciones.
Aun así, la base de contribuyentes colombianos -en renta- es reducida, lo que se refleja en que el recaudo por este tributo representa cerca del 7 % del total, mientras que en la Ocde, en promedio, la renta personal aborda aproximadamente el 23,7%, lo que implicaría que hay espacio para crecer y que más personas naturales asuman ese gravamen.
Según datos de la Dian en el año 2024, un total de 1.403.409 ciudadanos pagaron impuesto de renta y el año pasado la cifra bajó a 1.388.797.
Asimismo, en 2024 cancelaron el impuesto de renta 207.492 empresas y la cifra aumentó en 2025 hasta 217.004.
De igual forma, en 2024 pagaron el gravamen al patrimonio 27.984 colombianos y la cifra creció a 29.033, mientras que asumieron este tributo 308 compañías en 2024 y 273 en la vigencia anterior.

¿Se necesitan cambios?
Los analistas económicos coincide en que sí se requieren cambios en el sistema tributario colombiano, pero muy orientado a reducir la carga de las empresas y aumentársela a las personas naturales.
El experto tributario Luis Hernando Franco dice que es “totalmente” necesario, porque considera que los gravámenes ahogan la actividad empresarial en razón de su monto, la profusión y las exigencias derivadas.
“Sumar los impuestos nominales con los ocultos lleva a tasas efectivas de tributación que, a veces, superan el 50 %: renta, patrimonio, dividendos, industria y comercio, IVA no descontable, 50 % de 4x1000 no deducible. La tributación y sus exigencias derivadas ahogan al empresario, que es el motor de la economía”, insiste.
Señala también que existen momentos de doble tributación que se dan al gravar el patrimonio, que no es otra cosa que el ahorro logrado luego de costos, gastos e impuesto de renta.
“También se ve doble tributación en impuesto de renta a sociedades e impuesto a dividendos de socios y accionistas, pues esos dividendos son la distribución de una renta que ya pagó su contribución”, anota.
Coincide José Ignacio López, presidente de Anif, en que lo más problemático del sistema tributario del país es que tiene unas tasas efectivas altas y distorsiones entre sectores o empresas.
“En el corto plazo será muy difícil realmente ir bajando esas tasas o ir desmontando esos impuestos. Creo que lo más importante para el país, ahora, es que haya una austeridad en el gasto para ir creando el espacio fiscal lentamente, que permita en un futuro reducir estas distorsiones”, explica.
Al respecto, José Luis Mojica, gerente de Investigaciones Macroeconómicas de Bancolombia, cree que se debe repensar la carga tributaria, que está muy enfocada en captar ingresos a partir del impuesto de renta a empresas, lo que “tiene unos efectos indeseables sobre la economía, porque desalienta la inversión y a todas luces debería ser un sistema tributario progresivo y preocuparse quizás por empezar a captar recursos, no necesariamente del sector empresarial”.

En ese caso, lo que se plantea es una mayor participación tributaria de las personas naturales. “Es ahí donde está el gran reto y hacia donde debería empezar a evolucionar y a transformarse nuestro sistema”, añade Mójica.
Sin embargo, para los analistas es claro que esta alternativa no es popular y que muchos gobiernos no se atreven a implementarla.
¿Se necesita una tributaria?
En al actual Gobierno Nacional no fue posible sacar adelante una reforma tributaria, pero las propuestas estaban orientadas a aumentar los impuestos, no a reordenar el sistema.
Para el gerente de Investigaciones de Bancolombia, las soluciones para sanear las finanzas públicas pasan por una estrategia conjunta que empiece a repensar los beneficios tributarios y, por el lado de los gastos, a pensar cuál es la forma más eficiente de cumplir con las demandas sociales.
“Este año el Gobierno podría estar marcando un déficit fiscal cercano al 7 % del PIB, según nuestros estimativos, que en cualquier caso no es una noticia para nada alentadora y encuentra su sustento en unos ingresos que siguen siendo bajos y en general una proporción de impuestos sobre PIB muy por debajo del promedio de pares de la Ocde y de Latinoamérica. La diferencia subyace en buena medida en los enormes beneficios tributarios que le cuestan al país alrededor de 6,5 % del PIB cada año”, sostiene.
Sobre este tema, dice José Ignacio López que efectivamente hay muchas exenciones, descuentos e ingresos no constituidos de renta, que son beneficios para las personas y las organizaciones, pero reitera que es cierto que las tasas efectivas son muy altas, lo que genera muchas distorsiones.
Eso significa que compañías similares asumen cargas impositivas diferentes.
“En el mediano o largo plazo Colombia debería tener un régimen tributario más sencillo, más simple, con diferentes escalas, donde, por ejemplo, se mantenga el régimen simple y luego el régimen ordinario, pero optimizando las dos alternativas”, plantea.
Además, destaca la necesidad de que existan menos rentas exentas, menos deducciones y tasas más bajas para que la tributación sea más similar entre empresas.
En todo caso, la mayoría de analistas cree que no es momento de que el país hable de más impuestos sino de austeridad.
Luis Hernando Franco considera que sí debe realizarse una reforma tributaria, pero no para aumentar gravámenes.
Pero lo que se prevé realmente es otra cosa, dado que el Gobierno Nacional busca mejorar sus ingresos, por la necesidad de recursos, aumentando los impuestos a las organizaciones, como ha quedado claro en los decretos de emergencia económica.
En el más reciente, la idea es variar las tasas y los topes del impuesto al patrimonio. La propuesta es aplicar este gravamen a organizaciones con patrimonio líquido, a partir de $10.475 millones, con una tarifa progresiva.
Según cálculos de Anif, esto podría darle a la Nación $ 13,4 billones, pero con un impacto en la inversión, pues se considera que ese tributo reduce el incentivo a la entrada de nuevos capitales.
Por ahora, el Gobierno Nacional espera recaudar este año más de $ 300 billones de las compañías y los colombianos, y no se ve cerca la posibilidad de que bajen los impuestos.

Comunicadora Social de la Universidad del Valle con más de 30 años de experiencia en prensa, en especial en periodismo económico aplicado en varios medios de comunicación nacional.
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