Economía
Así impacta la billonaria deuda de la Nación a todos los colombianos; ¿quiénes pagarán los altos costos?
El Gobierno Nacional ha tenido que destinar una gran parte del presupuesto a pagar intereses de la deuda, más de $100 billones para este año. Panorama.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias


15 de feb de 2026, 11:53 a. m.
Actualizado el 15 de feb de 2026, 11:53 a. m.
Mucho se ha hablado, en los últimos días, sobre el nivel de endeudamiento que tiene Colombia y de los altos costos de financiación que está pagando.
Una parte de los colombianos no entiende bien qué significa esto y cómo los afecta, mientras otros, en especial economistas, prenden las alarmas sobre el tema.
De acuerdo con cifras publicadas por el Ministerio de Hacienda, la deuda total del Estado colombiano asciende a $1.180 billones (con datos de octubre de 2025), el 68,7 % de ese monto es deuda interna y el 31,3 % deuda externa.
Todos los países piden crédito, como lo hace cualquier hogar, para financiar sus proyectos; el problema, explica Isaac Niño Duarte, economista y CEO de Isnandia Global, es que el nivel de endeudamiento de Colombia ha crecido de manera acelerada con un costo muy alto.
En cifras, en el 2023 el país debía $865 billones y en 2025 $1.180 billones, es decir, $315 billones más. Sin embargo, el nivel de deuda de viene creciendo desde años atrás, para el enero del 2020 esta sumaba $529 billones.
Según César Pabón, director de Investigaciones Económicas de Corficolombiana, el actual gobierno ha tenido que endeudarse más porque los gastos que está realizando superan el monto de los ingresos, de tal forma que calcula que desde 2019 los gastos crecieron 5 veces frente a los ingresos.
“Cuando eso pasa, para sostener ese gasto, se necesita financiamiento y qué pasa cuando un hogar, por más confiable que sea, empieza a ver que sus balances no son positivos y que sus gastos superan los ingresos, que paga bien pero tarde, pues que el costo de financiamiento empieza a subir”.
Y agregó que las tasas de interés que paga la Nación están casi de ‘gota a gota’. “Hoy en día pagamos entre 13 % y 14 % a 10 años; hace apenas 5 años las tasas eran de entre 7 % y 8%, eso demuestra la incertidumbre y perfil de alto riesgo”.
De igual forma, el profesor de economía de la Universidad EAN, Juan Diego Lobo, explica que el manejo que se le está dando a la deuda se compara a cuando una persona tiene una obligación con una tarjeta de crédito y la cubre usando otra tarjeta con una tasa más elevada.

“Puede que en el momento estés aliviando el valor de la cuota, que el equivalente de la cuota y la plata que quisieras tener disponible, en el corto plazo, es lo que llamamos la caja de gobierno. Pero estás reemplazando una deuda que era relativamente barata con una que es más cara para poder cubrir esos problemas de caja”.
Y reitera “abres un hueco y para poder llenarlo terminas con uno más grande, lo que pasa es que lo abres a futuro entonces no es que uno no pueda hacer eso en la vida real con sus finanzas personales, sino que no es recomendable”.
Argumenta el profesor Lobo que esa maniobra sale muy cara y hace ver al país con un mayor riesgo crediticio, por lo que se está endeudando a tasas más altas, como se ha visto. “Le estás quitando aire al futuro para ganar un poco de oxígeno en el presente”, resume.
Se estima que el nivel de deuda de Colombia estará en el 65 % del PIB en 2025, una cifra que se manejó en 2020 por efectos de la pandemia del covid. Sin embargo, luego se redujo hasta el 57 % del PIB en el 2023. De ahí en adelante volvió a crecer.
Isaac Niño explica el por qué es tan importante medir la deuda como porcentaje del PIB. “Así como un banco revisa cuánto gana un ciudadano antes de prestarle, los acreedores del Estado analizan el tamaño de la economía para estimar cuántos impuestos puede recaudar el Gobierno y, con ello, pagar la deuda. Economías grandes y en crecimiento pueden endeudarse más que economías pequeñas o estancadas”.
Agregó que si Colombia fuera una persona, ningún banco le prestaría. “Deber más del 25 % de lo que se gana en un año ya es insostenible; deber el 65 % es una bomba de tiempo”.
Esto hace que ahora la Nación tenga que hacer altos desembolsos anuales para pagar su deuda y sobre todo, cancelar altos intereses.
🚨 Hacienda aumentó la oferta de deuda de largo plazo (TES) en 2025 en $111 B, un máximo histórico. Gracias a los canjes de TCO (deuda corto plazo) por TES, la entidad superó el límite legal de emisión de TES 🚨
— Investigaciones BdB 🥇🥈🥈🥉 (@IEBancodeBogota) February 11, 2026
📑Informe: https://t.co/NmxPDpLO0h pic.twitter.com/13jY2M22OW
El presidente Gustavo Petro ha argumentado que le está tocando pagar la deuda que dejaron otros gobiernos. Por ejemplo, el año pasado se pagaron solo en intereses cerca de $100 billones y la cifra para 2026 es superior ($102 billones). Eso es la quinta parte del presupuesto de un año que en la actual vigencia llega a $546 billones.
Es decir, que este dinero se deja de invertir en programa sociales para pagarla a la banca nacional e internacional. Esos $100 billones es lo que se invierte al año en salud, por ejemplo.
Otras alertas sobre el tema salieron del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana que, en un reciente informe, aseguraron que la deuda pública muestra un grado de fragilidad que debe ser parte de la conversación nacional. “Las altas tasas de interés a las cuales se le presta a Colombia muestran al país como un territorio más riesgoso relativo a su pasado”.
Por ello, alertaron que, de no contener las presiones de gasto y dar señales claras de reducción de déficit de deuda pública o de incremento del recaudo tributario, Colombia seguirá sacrificando gasto fiscal en el futuro por pagar intereses altos.
Una situación que podría agravar el momento que vive el país es que el crecimiento económico y la inversión son relativamente bajas (este lunes se conocerán los datos del PIB que podría estar entre 2,9 % y 3,0 % en 2025 ).
Se estima que el monto de la Inversión Extranjera Directa que llegó al país en 2025 fue superada en US$4000 millones por las remesas (giros que envían los trabajadores colombianos desde el exterior).
“El Gobierno Nacional debería sincerar primero las cuentas públicas para saber a qué va a destinar o para qué quiere utilizar la deuda nueva que está contrayendo. Segundo, establecer lineamientos y reglas claras y transparentes, no solo con el público general, sino con gremios, empresas y con inversionistas, sobre un compromiso con la estabilidad macroeconómica desde el lado fiscal”, comentó el profesor Lobo.

¿Qué hacer en el corto plazo?
Para muchos analistas la respuesta para el saneamiento de las finanzas públicas se resume en un mayor apretón.
“Cuando se ve que el hogar no puede tener más ingresos, más que hablar de impuestos (no creo que sea obligatorio hacer reforma tributaria”, hay que reducir gastos, el próximo gobierno tendrá que hacer esto, reducir los rubros de funcionamiento, pero también debe empujar el crecimiento, y en especial de los sectores que más generan ingresos a la economía y que hoy están de capa caída”, comentó César Pabón.
Coincide el profesor Juan Diego Lobo que la recomendación que cualquier analista haría es que se sinceren las cuentas del gobierno, que se abogue por una eficiencia tributaria, que se racionalice el gasto público, “pero vemos un escaso o nulo interés por parte de la Nación en este tema”.
Por su parte, el Gobierno Nacional ha insistido en que recortar el presupuesto, más de lo que ha hecho, no es posible dado que hay muchos gastos inflexibles (obligatorios). Por ejemplo, en el presupuesto del 2026 $365 billones se destinarán al funcionamiento y $102 billones para abonar a la deuda, dejando solo $88 billones para inversión.
Según el presidente Gustavo Petro, en su gobierno se hicieron dos recortes al presupuesto por $28 billones y se hará otro de $16 billones, por la caída provisional de la emergencia económica y ahora se suma los dineros que se requieren para los damnificados por el invierno.
Pero insiste el Presidente en que parte del déficit del Gobierno y por el cual ha crecido la deuda, fue haber mantenido el subsidio a la gasolina, durante el mandato de Iván Duque, que le significó $70 billones, dinero que se tuvo que cubrir.
“Ese es el principal error del Gobierno Nacional, poner a un ministro a que le entregue $70 millones al FEPC (Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles”, dijo el mandatario recientemente en redes sociales.
Pero el exministro y rector de la Universidad EIA, Juan Manuel Restrepo, refuta ese comentario y asegura que esos $70 billones no tienen nada que ver con el déficit actual.
Y añadió que hoy se sigue subsidiando el diésel que le ha costado al país, en varios años, $40 billones. “En 2025 tendremos diez veces el déficit primario (más gastos que ingresos) que el país tenía en 2023. El derroche ha crecido 10 veces, nada que ver con el FEPC y justo por ello la deuda sigue creciendo”, dijo.
Mientras se dan estos debates, qué pasa con los colombianos. De acuerdo con Isaac Niño, cada peso que hoy se pide prestado es un impuesto futuro que alguien tendrá que pagar y seguramente no serán solo los ricos sino la clase media y los trabajadores. “Por eso, la próxima vez que escuche que el Gobierno se endeuda “por el bien del país”, pregúntese: ¿por el bien de quién y cuanto más me va a tocar a mí y a mis nietos?”.
El profesor de economía de la Universidad del Rosario, Alejandro Useche, explica que lo que va a suceder es que el próximo gobierno va a tener que enfrentar un problema muy difícil de financiamiento porque encontrará una caja vacía y muchas deudas por pagar.
Y coincide en que quienes terminan pagando esas deudas, no solamente son las familias y las empresas hoy, sino las familias y las empresas de mañana. “Son nuestros hijos, exagerando, pero es la realidad de nuestros nietos, quienes van a terminar a futuro pagando todas las deudas acumuladas”, a través de más impuestos.
Agregó que un gobierno muy endeudado hace que los intereses que se paguen sean muy altos, y “eso sale del bolsillo de todos nosotros. Pero a la vez se están desviando recursos por estar pagando tantos intereses de esa deuda alta que podrían estar siendo destinados a mejor educación, a salud, a seguridad, a carreteras, etc. a todo lo que implica más bienestar para la población”.
De ahí que consideran importante que la ciudadanía conozca los alcances del manejo financiero del Estado y los entes territoriales.

Comunicadora Social de la Universidad del Valle con más de 30 años de experiencia en prensa, en especial en periodismo económico aplicado en varios medios de comunicación nacional.
6024455000








