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Entre la tortura y el olvido, así viven los presos en El Helicoide: “Mi hermano tenía que defecar en un plato desechable”

Los reos reciben descargas eléctricas y deben convivir con sus heces. Este penal de Venezuela, que originalmente sería un centro comercial, es considerado el mayor centro de torturas de Latinoamérica.

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El Helicoide tiene una gran cantidad de oficinas, baños y otros espacios que han sido acondicionados para torturas. Esas prácticas se manejan en total misterio, por lo que no se tiene una cifra exacta de los reclusos que permanecen en su interior ni los que han muerto estando presos.
El Helicoide tiene una gran cantidad de oficinas, baños y otros espacios que han sido acondicionados para torturas. Esas prácticas se manejan en total misterio, por lo que no se tiene una cifra exacta de los reclusos que permanecen en su interior ni los que han muerto estando presos. | Foto: AFP

25 de ene de 2026, 07:43 p. m.

Actualizado el 25 de ene de 2026, 07:43 p. m.

“Las primeras torturas que recibió mi hermano fueron electricidad en los genitales, golpes con un bate envuelto en espuma y le metían la cabeza en una bolsa plástica con gas pimienta”.

Así narra Fátima Sequea, hermana del excapitán Antonio Sequea, el calvario que vivió el político durante su estancia en la cárcel El Helicoide, Venezuela, catalogada por algunos como el mayor centro de torturas de Latinoamérica.

Sequea era miembro de la Guardia Nacional Bolivariana y en 2019 decidió atender el llamado de Juan Guaidó (líder opositor en el vecino país) para derrocar al presidente Nicolás Maduro. El intento fracasó y tuvo que huir del país.

Ya en mayo de 2020, Antonio decidió comandar la operación Gedeón, la cual tenía el objetivo de volver a Venezuela para dar un golpe militar contra el Gobierno chavista. No obstante, los planes fueron filtrados y él fue capturado, mientras que uno de sus primos fue asesinado de 27 disparos. Desde ese momento, inició su infierno.

“Luego lo metían en espacios pequeños (no alcanzaba ni siquiera los dos metros por dos metros) y le pasaban la comida en un plato desechable, el mismo en el que tenía que defecar. Tenía que convivir varios días, incluso semanas, con sus deposiciones en la celda y sin la posibilidad de que le diera un rayo de sol”, agregó la hermana del excapitán.

El capitán Antonio Sequea fue capturado en la operación Gedeón.
El capitán Antonio Sequea fue capturado en la operación Gedeón. | Foto: Cortesía de la familia Sequea

El Helicoide

Considerada una joya arquitectónica, esta edificación de pasajes helicoidales que confluyen en una enorme cúpula comenzó a construirse durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez (1951-1958) como un lujoso centro comercial que nunca se inauguró y después de décadas de abandono se convirtió en sede policial.

La destinación de este penal para la tortura es tan clara que al interior existen espacios que tienen diferentes nombres, de acuerdo con los vejámenes a los que se someten los presos. Algunos de ellos son ‘El Tigrito’, ‘Las Escaleras’ y ‘El Baño’. Este último es usado como un espacio en donde cuelgan (guindan) a las personas de las manos por un tiempo prolongado.

Debido a las torturas, Antonio Sequea desarrolló hongos en las manos y los pies.

Además, se supo que lo ingresaron en una especie de sarcófago (en donde quedaba en posición de momia).

Aunque el excapitán fue trasladado del Helicoide en diciembre de 2020, las torturas no han cesado y en la actualidad sigue recluido en un penal del vecino país.

Zair Mundaray, exfiscal de Venezuela, comentó que incluso se han presentado muertes al interior de El Helicoide, pero que no es mucho lo que se conoce al respecto debido al hermetismo del régimen chavista.

Una de las más comentadas fue el fallecimiento de Alfredo Díaz, exgobernador del estado de Nueva Esparta.

El Helicoide prometía ser uno de los centros comerciales más modernos de Latinoamérica, pero este propósito cambió con el tiempo.
El Helicoide prometía ser uno de los centros comerciales más modernos de Latinoamérica, pero este propósito cambió con el tiempo. | Foto: AFP

Incluso, Mundaray reveló que se ha recibido información de que a ese lugar han llegado funcionarios cubanos para instruir a las fuerzas venezolanas en métodos de tortura.

“Ahí funciona también la academia de la Policía Nacional Bolivariana y la sede del director. En la parte alta hay hasta una cancha de baloncesto que funciona como un esquema de lavado de activos de algunas personas aliadas al chavismo. Ellos crearon una liga de baloncesto especial, donde hay jugadores importados y juegan ahí, con el propósito de humanizar el lugar y desmentir que se trata de un centro de torturas”, puntualizó.

Víctor Navarro es otro de los presos políticos que estuvo en El Helicoide durante cinco meses y, según su testimonio, tuvo “una pistola en la boca (en un interrogatorio) cargada, desbloqueada y me golpeaban”.

Él lo define como el “mayor centro de tortura, no solo de Venezuela, sino de América Latina”.

Este hombre de 27 años cree haber sido apresado allí por su trabajo como activista atendiendo jóvenes en situación de calle tras una ola de protestas contra Nicolás Maduro que dejó más de 120 muertos en 2017.

“Yo hacía trabajo social, ellos dijeron que yo había creado una célula terrorista financiada por Estados Unidos”, cuenta.

Esos malos tratos han sido constatados y revelados por una misión de Naciones Unidas, indicando que se han investigado 51 casos de torturas al interior del Helicoide desde el 2014; sin embargo, la realidad podría superar con creces este dígito.

Exdetenidos en este centro explicaron a la ONU las pésimas condiciones en las que se encontraban, pues relataron que muchos presos “tenían que orinar en botellas de plástico”, porque solo se les permitía una visita diaria al baño.

También se confirmó que había celdas “privilegiadas” con mejores condiciones, por las que los detenidos tenían que pagar.

Algunos de los políticos más reconocidos que estuvieron recluidos en el macabro penal fueron Juan Requesens, Villca Fernández, Freddy Guevara, Biagio Pilieri, Rocio San Miguel y Enrique Márquez.

No hay números concretos

La ONG Foro Penal comenta que en Venezuela hay cerca de 286 presos políticos, de los cuales 63 están recluidos en El Helicoide (con corte al último trimestre de 2025).

El exfiscal Mundaray precisó que, aunque en su mayor auge el penal llegó a tener más de 500 presos, actualmente tendría alrededor de 200.

Por otra parte, las autoridades venezolanas, a través de Jorge Rodríguez (presidente de la Asamblea Nacional) han indicado que la excarcelación de esos detenidos supera los 4oo casos, pero esto parece estar lejos de la realidad.

“Siguen ahí más de 200 presos políticos y también conviven con reos de alto perfil, algunos de ellos del mismo chavismo, a quienes se les atribuyen algunas traiciones. Inclusive, hay otros que han sido secuestrados por el régimen y están en desaparición forzada”, comentó Mundaray.

Los familiares de los presos políticos en Venezuela realizan vigilias desde hace más de trece días a las afueras de diversos penales para exigir información y su pronta liberación, tras la captura de Nicolás Maduro.
Los familiares de los presos políticos en Venezuela realizan vigilias desde hace más de trece días a las afueras de diversos penales para exigir información y su pronta liberación, tras la captura de Nicolás Maduro. | Foto: AFP

Sebastiana Barráez, periodista venezolana de investigación militar y de frontera, le contó a El País que se ha conocido que solamente se han liberado cerca de 150 presos, ya que las autoridades chavistas estarían usando maniobras para inflar las cifras.

“Hemos logrado constatar que han liberado a una cantidad de presos que estaban ahí por razones políticas. Eran unos que estaban retenidos por las peleas internas del Partido Socialista Unido de Venezuela. Por ejemplo, algunos de ellos estaban pagando condenas por asuntos de corrupción e incluso casos de asesinatos, pero los han hecho ver como si fueran presos políticos”, dijo.

Entretanto, puntualizó que la libertad podría ser solamente un decir, ya que “salen con medidas de presentación, prohibición de declarar, prohibición de publicar en redes sociales. Es decir, no es libertad plena”.

¿Qué ocurrirá con el centro de torturas?

Aunque el Gobierno de los Estados Unidos capturó al presidente Nicolás Maduro y, en teoría, los presos políticos deberían ser liberados, los familiares de muchos de ellos todavía están sumidos en la incertidumbre y la zozobra.

Muestra de ello es que a las afueras de varios centros de reclusión, incluido El Helicoide, se han presentado vigilias (que ya superan los trece días) de familiares de estos detenidos para exigir noticias de ellos y su pronta liberación.

“Cuando supimos de la extracción (captura de Maduro), no podíamos procesar la noticia. Para otros era una alegría, pero en mi cabeza estaban los presos políticos, porque ellos (autoridades) decían que cuando un americano pusiera una sola bota en suelo venezolano, iban a asesinarlos”, expuso Fátima, hermana del excapitán Sequea.

Lo cierto es que hasta el momento los gobiernos de los Estados Unidos y de Venezuela no han informado sobre el futuro de El Helicoide, pero ya algunas voces plantean algunas posibilidades.

“Hay ejemplos importantes, como la Ley de Memoria Histórica Española y la de Argentina, las cuales optaron por no destruir lugares como estos ni modificarlos. Soy partidario de copiar ese modelo para que se convierta en una especie de museo y existan placas de las víctimas, para que así exista una memoria de lo que ahí se vivió”, opinó el exfiscal Mundaray.

Víctor Navarro, exrecluso de El Helicoide, desarrolló un programa de realidad virtual para retratar las torturas que se viven al interior del penal, del cual se cuenta con muy poca información.
Víctor Navarro, exrecluso de El Helicoide, desarrolló un programa de realidad virtual para retratar las torturas que se viven al interior del penal, del cual se cuenta con muy poca información. | Foto: AFP

De hecho, ya algunas personas pueden vivir un poco esta experiencia a través de un proyecto de realidad virtual realizado por Víctor Navarro (exrecluso de este penal).

‘Realidad Helicoide’ recoge testimonios de 30 personas que estuvieron presas en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) en ese edificio de Caracas, en un recorrido virtual llevado a 17 países y al presidente de la Corte Penal Internacional (CPI), Piotr Hofmanski.

Usando un oculus, sistema con un casco que cubre los ojos, y sensores en las manos, el usuario recorre pasillos y oscuras celdas y oye testimonios de diferentes presos mientras un agente, vestido de negro, no le quita la vista de encima.

La idea fue llevada a la práctica con Unity, un software para el desarrollo de realidad virtual a nivel mundial.

En un momento, el ‘visitante’ se ve rodeado de cucarachas antes de encogerse poco a poco para quedar al nivel de los insectos.

Los alaridos que se oyen entre choques eléctricos son reales, advierte Navarro, grabados a escondidas por un preso con un teléfono celular.

Recordar es duro, dice, pero “lo más difícil de todo es que en Venezuela se sigue torturando”.

La de la familia Sequea, una pesadilla que no termina

Venezuela. Con catorce de sus miembros exiliados de Venezuela, producto de su desacuerdo con el régimen de Nicolás Maduro, inició la pesadilla de la familia Sequea, la cual se vio obligada a sentir que Colombia era un refugio para salvar sus vidas.

No obstante, este refugio no logró alejarlos de los demonios de su país, debido a que dos de sus miembros fueron capturados.

“En septiembre de 2020 fuimos allanados en Bogotá. Estábamos en mi apartamento y tumbaron la puerta. Creíamos que eran sicarios de Nicolás Maduro, pero se identificaron como Policía Nacional de Colombia. En ese momento mis dos hermanos militares (Juvenal y Juven) no estaban conmigo, pero los cogieron presos en operativos simultáneos”, contó Fátima Sequea.

Meris Torres Sequea (de 71 años), también se encuentra detenida en Venezuela.
Meris Torres Sequea (de 71 años), también se encuentra detenida en Venezuela. | Foto: Cortesía de la familia Sequea.

Posteriormente, según su testimonio, ambos fueron acusados “por el entonces presidente de Colombia (Iván Duque) como delincuentes que llegaron al país a desestabilizarlo”.

“Actualmente están en la cárcel de la Tramacúa, pagando un preacuerdo de seis años”, puntualizó.

Estos hechos ocurrieron apenas unos meses después de que otro de sus hermanos, el excapitán Antonio Sequea, fuera capturado, en mayo de 2020, en Venezuela por liderar una operación para derrocar al presidente Maduro, hoy preso en una cárcel de Nueva York, luego de ser capturado por tropas de Estados Unidos.

En la actualidad, Sequea sigue tras las rejas en el país vecino.

Como consecuencia de esta persecución por las autoridades venezolanas, el padre de Fátima Sequea murió de cáncer, ya que no podía recibir su tratamiento por miedo a ser capturado en algún centro asistencial.

En la actualidad, la madre de Fátima, Meris Torres Sequea (de 71 años), también se encuentra detenida en Venezuela, en compañía de una de sus primas (Zoris Gutiérrez Torres), tras ser sorprendidas por encapuchados leales al régimen chavista en septiembre de 2025.

Comunicador social egresado de la Universidad Santiago de Cali. Escribo sobre los principales acontecimientos de Cali y el Valle del Cauca.

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