Ruido y negocios mal ubicados, el uso indebido del suelo sigue siendo un dolor de cabeza para Cali

Noviembre 21, 2022 - 11:55 p. m. 2022-11-21 Por:
Redacción de El País
Uso del suelo en Cali

Los vecinos de la empresa industrial, ubicada en el barrio Prados del Norte, han cuestionado que sin tener el uso del suelo permitido, los dueños tramitaron licencias para construir un segundo piso.

Por: José Luis Guzmán / El País

La ubicación de bares, terrazas y hasta fábricas en barrios donde esto no está permitido se ha convertido en un dolor de cabeza para los caleños.

Esto se presenta porque emiten altos niveles de ruido, fuertes olores y se invade el espacio público con el parqueo de camiones u otros vehículos, lo que acaba con la tranquilidad de las comunidades en los barrios.

Este es el caso que viven las personas del barrio Prados del Norte, donde una empresa industrial de fabricación y comercialización de productos farmacéuticos y medicinales opera, siendo esta una zona residencial neta, que no permite este tipo de negocios. El principal perjuicio que esta causa a la comunidad aledaña es, justamente, el ruido alto y constante.

“La fábrica opera de 6:00 a.m. a 10:30 p.m. generando todo tipo de contaminaciones auditivas, olfativas y de trasiego de camiones de carga y descarga, tanto de materia prima como del producto terminado. Adicionalmente a estas infracciones, durante el 2018 y más recientemente desde el 2020 al 2022 realizaron la construcción sin licencia de expansiones. Todo lo anterior ha sido denunciado y contamos con un amplio material probatorio”, declaró Laura, vecina que se ha visto perjudicada desde hace años.

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Los inconvenientes con esta compañía vienen desde el 2018, cuando iniciaron construcciones de expansión en el barrio del norte de Cali.

Los representantes legales han sostenido anteriormente que su uso de suelo sí es el adecuado y presentan documentos que datan de junio de 1994, sin embargo, una carta emitida por el Departamento de Planeación asegura que dichos documentos no tienen validez, pues “fueron expedidos bajo la vigencia de Planes de Ordenamiento que ya fueron derogados”.

Actualmente, hay un proceso abierto desde hace más de dos años en la Inspección de Policía No. 2 para intentar ganarle el pulso a la fábrica de productos medicinales y farmacéuticos, pero eso no ha sido posible.

El pasado 31 de octubre tuvo lugar la audiencia del caso en las instalaciones de dicha inspección, pero tuvo que ser aplazada para el próximo 29 noviembre, situación que se ha repetido en varias ocasiones.

Julián Bonilla, abogado urbanista que lleva el caso en defensa de la comunidad de Prados del Norte, manifestó que “ha habido más de tres abogados en este proceso, que es supremamente básico y sencillo. El segundo abogado que tuvieron solicitó suspender las audiencias por muchas razones, pero ninguna de fuerza mayor. En la última oportunidad, tuvimos un abogado que llega tarde, se le espera media hora y cuando llega dice que le acaban de dar el poder del caso y que no ha leído el expediente. Esto es un abuso contra los derechos de los afectados”.

Muchos casos como este se presentan en Cali con un factor en común, el uso de suelo autorizado no coincide con la actividad económica de las empresas.

“Actualmente, el 43 % de los establecimientos comerciales de Cali funcionan sin uso del suelo, en sectores como el Parque del Perro, la 66, Granada, entre otros”, sostuvo la líder cívica Darschan Ocampo. Ella explica que existen muchos casos en la ciudad de restaurantes, bares, gastrobares, estancos, discotecas, entre otros, que por uso del suelo deberían cerrar de forma definitiva, lo cual no sucede.

El abogado defensor de la empresa industrial en cuestión fue contactado por El País para dar sus declaraciones sobre el caso, pero este se negó a dar una respuesta.

La líder manifestó, y también lo han dicho al interior del Concejo de Cali, que lo que hay en la ciudad es un cartel del uso del suelo para evitar que los establecimientos que están incumpliendo el POT sean clausurados. Esto por medio del esquema de implantación y regularización que se usa para supuestamente mitigar los impactos urbanísticos negativos, pero que no funciona.

El director de Planeación Distrital, Ricardo José Castro, sostuvo que la clave para que estos comportamientos no se den está en el control. “Normalmente en Cali, los empresarios van y compran el predio, lo adecúan y solo cuando abren se dan cuenta de que tendrían que haber revisado todo esto y es cuando vienen los problemas”.

Lo que dice la norma es que una empresa que no respete los usos del suelo debe ser removida de ese lugar, pero en la capital del Valle este proceso es largo, complejo y no siempre llega a una solución que beneficie a los afectados.

Por ejemplo, el caso de la Carpa La 50 que ha durado alrededor de dos años en procesos entre la comunidad y las autoridades. En la actualidad está sucediendo lo mismo en la Carpa La 66 y otros establecimientos.

¿Está cumpliendo con el uso del suelo?

Cumplir con las normas del uso del suelo es el primer requisito exigible a toda persona que quiera ejercer una actividad económica.

Actualmente hay una plataforma web para que las personas puedan consultar si sus establecimientos, o los contiguos a sus hogares, cumplen con la norma. La página es usodelsuelo.cali.gov.co; allí el usuario puede ubicar el predio por medio del mapa o con la dirección exacta. Una serie de colores le indican cuáles son las vocaciones de cada sector de la ciudad.

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“Hay quienes dicen que nosotros podemos modificar el uso del suelo. No, esto funciona a través del Plan de Ordenamiento Territorial, pero lo que la subdirección de Espacio Público y Ordenamiento Urbanístico hace es revisar esa información y entregar conceptos de uso del suelo”, explicó el director de Planeación de Cali, Ricardo Castro.

Los POT se establecen por periodos de doce años y muchas veces presentan cambios. “Doy un ejemplo, la carrera 34 y lo que es el Parque del Perro. Hace mucho tiempo eso era una zona residencial neta, pero empezaron a surgir nuevas dinámicas de comercio en el territorio y, cuando se hizo la revisión, se permitió el uso de restaurantes para consolidar un corredor gastronómico”, agregó Castro Iragorri.

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