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Apoyo a los emprendedores

Enero 10, 2021 - 11:55 p. m. Por: Editorial .

La Ley de Emprendimiento aprobada por el Congreso y la Política Nacional de Emprendimiento promulgada por el Gobierno a fines de noviembre deberían dar el impulso que se necesita para la generación de iniciativas empresariales. Que así sea dependerá del cumplimiento de las facilidades e incentivos prometidos, y de que la educación se dirija a formar ciudadanos capaces de impulsar propuestas creativas, sólidas e innovadoras que perduren en el tiempo.

Cada año, en Colombia se crean 309.000 nuevas empresas, el 99% de las cuales están en la categoría micro, es decir que tienen entre 1 y 10 trabajadores y activos inferiores a 400 millones de pesos. El problema recurrente es que el 70% de ellas no sobreviven cinco años, ya sea porque sus servicios no eran necesarios, porque no fueron bien estructuradas o no tuvieron el respaldo requerido. Esa es la falencia constante que debe romperse porque entre mayor cantidad de emprendimientos sobrevivan, mayor generación de empleo se dará y el impacto repercutirá en la economía nacional.

En momentos en que la reactivación económica es un imperativo luego de la crisis que ha ocasionado en el mundo la pandemia del Covid-19, impulsar a emprendedores es más que necesario. Es lo que se pretende con la nueva Ley y la política nacional, que parecen encaminadas a facilitar los procesos, abrir las puertas de la financiación a esas nuevas iniciativas y a brindarles el apoyo así como los incentivos que requieren para no sucumbir al primer intento.

La realidad es que hoy quienes pretenden comenzar esos nuevos negocios se enfrentan a cientos de trabas y escollos en el camino, comenzando por la complejidad de los trámites para su creación o la gran dificultad que representa el sistema de contratación laboral. Uno de los problemas de generar empleo formal en el país es la cantidad de carga prestacional e impuestos que debe asumir la nueva empresa, lo que de por sí hace que la idea del emprendimiento no sea la más atractiva o que las buenas iniciativas no tengan los resultados que se proponen.

Si se logra cumplir las metas de la propuesta convertida en ley como simplificar los requerimientos para la creación de emprendimientos, establecer para ellos tarifas diferenciadas, que tengan acceso al mercado de las compras públicas o que obtengan facilidades para la consecución de recursos financieros y exenciones tributarias, se impulsarán los nuevos negocios.

La posición del Gobierno frente a la iniciativa privada y los incentivos que ahora ofrece deberán favorecer a las regiones. Parte importante de ello es el mayor acceso a la educación en general y a la formación tecnológica desde la etapa escolar y complementada en la educación superior, y que ésta se adapte a las necesidades de las comunidades en municipios y departamentos. Y es la gente joven, principalmente, la que deberá liderar el nacimiento, crecimiento y consolidación de esa economía del emprendimiento.

Hay que atreverse. La Ley y la Política Nacional de Emprendimiento son la invitación a los colombianos a que se arriesguen a hacer empresa. Esa es la revolución que hoy necesitan el mundo y naciones como la nuestra para asegurar su recuperación económica y apoyar el desarrollo productivo y social de su población.

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