Pardollada, Cottolengo

Diciembre 21, 2021 - 11:45 p. m. 2021-12-21 Por: Poncho Rentería

Como no tengo ninguna genialidad que reeduque a mis lectores, se me vino a la memoria que por 40 años Pardo Llada pedía cada diciembre desde su Mirador que ayudaran al ancianato El Cottolengo al sur de Cali.
No sé si aún existe esa noble obra social. La duda es válida porque Salvo Basile que vive pidiendo mercados para su protegido barrio popular en Cartagena, me decía: “Me duele decirlo, en Colombia quieren muy poquito a los niños pobres y a los ancianos en su decadencia económica y de salud”. Y es verdad, sus dramas son ninguneados.

Aquí zumba el dinero millonario para comprarle camionetas blindadas a unos señores del poder y los ancianatos pasan angustias. ¿Cuántas camionetas blindadas oficiales corren por Colombia? Once mil o más, valen miles de millones. Las pagaron ustedes para los señores VIP. Y ellos dándose pantalla vanidosa.

 Amarga verdad: tener un ancianato con urgencia de reparaciones locativas, es un problemón. El cuento de Pardo Llada y El Cottolengo, es para decirle a los pudientes que este diciembre repartan aguinaldos decentes a miles y miles de niños y ancianos en pobreza penosa. Diga mentalmente: “Menos plata para los yernos”. Punto.

Y un aplauso para Pardo Llada que fue incansable en sus tareas sociales. Hoy estaría viajando con su Elsy Calderón a Ibagué al triunfo del equipo amado. Buen aguinaldo: Cali Campeón.

Pardo Llada taurino: no perdía corrida de toros, siempre con boletas ‘de cachete’. Y las boletas le llegaban a los pontífices del toreo: Ernesto González, Pepe Castoreño, Álvaro Bejarano, Vicente Gallego Blanco, Loperita y Jesús Olazábal un español talentoso casado con una hermosa tulueña: Margarita González Aguilera. Un tipo sensacional que hizo historia en Tuluá  porque de agricultor poderoso, pagaba a sus trabajadores el doble del salario en la zona agrícola. Era heredero millonario generoso. Punto.

De Bogotá, algo casi cómico: doña Claudia López y unos cultísimos gestores culturales decidieron, a costo millonario, pintar los extensos puentes peatonales bogotanos. Uff. Allí pintaron a Policías con calaveras y ‘matando líderes’. Panfleto torpe y pendejo. Un oso peludo que costó millones, uff. Punto.

En el Chile de Salvador Allende y mi poeta Neruda, ganó un dirigente estudiantil la presidencia. Es inexperto en el poder, en economía, defensa y relaciones exteriores. Los extremistas le exigirán hacer la Revolución, ese ultraizquierdismo infantil le dañará su gobierno. Para ustedes ocio, guarde el carro, licor y cero pólvora y colorín colorao.

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