No más ocio, fatiga mucho

No más ocio, fatiga mucho

Enero 14, 2015 - 12:00 a.m. Por: Poncho Rentería

Así sea muy tenaz volver a trabajar, a los horarios, a soportar jefes y tareas, es rico regresar a la rutina porque el ocio-ocio después de ocho días es tedio. Como no les puedo decir ‘feliz año’ ya que sería de humor negro, sobra decirles que viene un año revolcado, carísimo y turbulento. Les invito a reírse del complicado país que encuentran. Están mejor en Cali y Palmira que en París o Marsella donde hay 300 mil musulmanes, algunos muy ganosos de poner una bomba y ganarse el tiquete para verse con Mahoma en el paraíso.Otra vez a la ‘city’, al gentío en la Sexta o San Fernando o La Tertulia donde hay vecinas pastelerías, panaderías, roscones, tortas de café y almojábanas. Todo lo que no hay en las fincas vacacionales. Chau vacaciones que llevaron a la gente a hoteles, a casas de familiares o a un apartamento alquilado que les resultó un petardo sin gas, ni agua, húmedo y oliendo a mico de Afganistán.Muy largas, larguísimas las vacaciones, fatigantes. Algunos amigos que se dieron 19 días de íntimo ocio con esposa, tres hijos, cuatro sobrinos y cuatro concuñados, regresaron quejándose, “más de cinco días juntos es exagerar”. Los que fueron a fincas hablan al regreso de la gran cosecha de zancudos zumbadores, de yaibíes, mosquitos, alacranes y de las cocinas estrechas, los baños dañados y toallas chiquitas. Ni hablar de los nietos con triciclos.Con Lulita Arango-esposa estuve viajando en carro por la Guajira, Cartagena y Mariquita 24 días. La oí comentarle a su vecina Mariana que “un marido pegado a las faldas de la esposa 19 días seguidos es un marido cansón e intenso”. Por eso se me volaba a caminatas, a meditar, a paisajiar. Estamos en enero 14 del 2015 y no se hagan ilusiones de tener un año feliz, lo que nos espera es “sangre, sudor y lágrimas”, como decía Winston Churchill, político que cita mucho el presidente Santos cuando pide sacrificios a sus gobernados. Santos trabajó sin parar en vacaciones, pero hoy enfrenta los rezagos del odioso paro judicial. No es fácil gobernar. Y más difícil es pagar la catarata de impuestos que nos clavaron a mí y a ustedes. Ojalá nos llegara la ‘Prosperidad para todos’ pero soñar no cuesta nada, esperemos el gobierno de Santiago Pastrana Puyana y hablamos.

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