La chaqueta, la oposición

La chaqueta, la oposición

Febrero 19, 2019 - 11:45 p.m. Por: Poncho Rentería

Los críticos al presidente Duque se han gozado que la chaqueta que usó en Washington la Primera Dama no fue aplaudida por los pontífices y las papisas de la moda. Era muy lanzada cuando sobran abrigos gratos. Eso salió folclórico, por ello los medios y trinos nos contaron que la esposa del presidente Duque es una excelente abogada que domina tres idiomas, con experiencia en bufetes de Europa y USA. Punto.

Hay un libro que deben leer, su título: ‘¿Cuándo se jodió Colombia?’. Porque casi sabemos cuándo se tiraron este país. En ese libro, 24 opinadores del notablato bogotano respondieron. Recuerdo algunos: Jorge Enrique Robledo, Rafael Pardo, Iván Cepeda, el exalcalde Lucho Garzón, Gustavo Petro, Antonio Navarro, Enrique Santos Calderón, Álvaro Tirado, Plinio Mendoza, Samuel Moreno Rojas y otros que, según las admiradoras, “saben hasta de dónde son los cantantes”. Muchos derrochan su ego, son humanos y Estanislao Zuleta alertaba: “Vanidad de vanidades… cuídense de eso”. Punto.

¿Y cuándo se jodió Colombia? Soy fuerte en historia de Colombia del Siglo XIX. Sí, veníamos jodidos y mal gobernados desde 1828 por el clero reaccionario, los terratenientes sabaneros (ala, distinguidísimos, ala), los militares y una rosca bogotana godísima llena de privilegios. No toleraban sindicatos, ni huelgas, ni horas extras, reinaba el modelo feudal. Pero como presidente liberal en 1942, Alfonso López Pumarejo sacudió el país y empezó a formarse la clase media.

El 9 de abril de 1948 mataron a Gaitán y llegó la ‘limpieza política’ de los godos contra los liberales. En 1950 subió Laureano Gómez sin contendor. Se robaron diez mil fincas de liberales, los boleteaban. “Usted, cachiporro, hijo de pe, tiene 48 horas para largarse, se va o se muere”. Y huía. Punto.

El título ‘¿Cuándo se jodió Colombia?’ se me ocurrió leyendo que el más influyente de los cardenales católicos fue expulsado por mala conducta, por utilizar la sotana en paseos sexuales. Si ese cardenal de la cúpula del catolicismo salió expulsado es porque se jodió este mundo.

Y muy jodido está este puñetero mundo cuando cinco millones de personas se acuestan con hambre total en Colombia. Salvo Basile ha denunciado que cada día en Cartagena cien mil personas la padecen, por eso montó una ‘olla popular’ para que el súper fatigado vaciado se tome una sopa gratis. La paga la gente buena, generosa, con regalos de arroz y azúcar.

Somos un país desnutrido. Punto. Siguen los bombazos de la guerrilla y los ecologistas protestan pasitico. Punto. “Esta es Colombia, Pablo”, le escribía el poeta Arturo Camacho a su amigo Neruda que llegaba en 1968 a Bogotá.

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