De confusos y políticos

Mayo 20, 2015 - 12:00 a. m. 2015-05-20 Por: Poncho Rentería

Confusión es la palabra de moda porque todo está confuso, hasta lo del Gobierno y las Farc en Cuba que, hace un año, veían casi firmado. En el supermercado charlaban Adriana y Claudia de lo caros que están los granos, los quesos, los artículos de aseo, el pan, los pandebonos y las verduras. “Hagan dieta y salen ganando”, les dije. Pero ellas me contaron que están bajo pánico y muy confundidas porque los ecologistas vienen denunciando que los productos para la belleza, para fortalecer las uñas, la piel, el pelo y atacar las arruguitas tienen químicos fatales, que producen esa jartísima enfermedad llamada cáncer. Muy confundida debe estar la rubia Natalia París porque su pelo rubio a lo Marilyn Monroe, fue obra de tinturas que tienen tantos químicos como el exquisito glifosato. Nada que ame más una mujer vanidosa que ir a la peluquería. Allí se ven alegres, eufóricas, hablan bastante, critican a Santos, a Uribe, a Petro, a los guerrillos. A veces hablan mal del exmarido porque gasta demasiado con la nueva novia. Ellas, al salir con nuevo color de pelo, ríen felices, pasan a coquetísimas. Cruel e injusto que los ecologistas repitan que las tinturas para el pelo son de la familia del glifosato. Viva la ecología pero sin extremos. “No pruebe verduras, tiene químicos”. “No prueben carne de res, tiene peste bubónica”. ¡Malos anuncios y la comida bien cara!Están confusas las mujeres, tan confusas como los políticos. Por favor, no nos metan pánico con el efecto mortal de los químicos porque terminaremos cenando a pan y agua y las mujeres dejarán de ponerse bonitas con los productos que vienen de París. Confusos los señorones del poder. El Fiscal Montealegre no se copia ni almuerza con el señor Procurador. El presidente Santos no aplaude la Constituyente que propone el Fiscal, pero sí suspendió el ‘puente’ y viajó a Salgar, sitio de tragedia, desolación y muerte. El multimillonario sindicato antioqueño debe mostrar allí su espíritu solidario enviando víveres, drogas y ojalá 300 casas prefabricadas para las víctimas. El gobierno quisiera ayudar pero la burocracia es lenta. ¡‘Paisas’, ayuden a sus paisanos! En tierra costeña hubo tragedias por el invierno hace cuatro años. El gobierno mandó millonadas y dolorosamente hubo marrullas, robos, trampas y picardías. Que esta vez no se repitan, robar al desposeído merece hasta la pena capital. Eso hacen en China, en Singapur y en Korea. Pero estamos en Colombia.

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