Columnista
El caso de Falcao
Hoy, más que nunca, lo que necesita Colombia para hacer un gran Mundial es contar con jugadores con actualidad, que lleguen a la competencia máxima del fútbol aceitados y en condiciones no solo de competir, sino de lograr una actuación histórica.
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26 de feb de 2026, 03:03 a. m.
Actualizado el 26 de feb de 2026, 03:03 a. m.
Si hay un jugador al que el hincha colombiano le debe muchas alegrías, ese es Radamel Falcao García. El hoy delantero de 40 años no solo es el máximo goleador histórico de la Selección Colombia (36 tantos), sino que a lo largo de su carrera se la pasó dejando en alto la bandera nacional en los estadios más exigentes del mundo. Para mí, de lejos, es el futbolista más importante en la historia de nuestro balompié.
Sin embargo, con lo que no estoy de acuerdo es con esa tendencia que se ha instalado en los medios de comunicación de debatir si el ‘Tigre’, solo por su carácter de líder innato, debería ser llamado por el técnico Néstor Lorenzo para disputar la Copa del Mundo que iniciará en poco más de tres meses.
El solo debate me parece absurdo. Sí, Falcao durante dos eliminatorias consecutivas (Brasil 2014 y Rusia 2018) se erigió como el gran líder y goleador del combinado nacional, pero ahora su actualidad está muy lejana de esos días de gloria y de los méritos necesarios para ser considerado para ir al Mundial.
Y no, no se trata de ser malagradecido. Como lo dije, nadie puede cuestionar una trayectoria tan impecable como la que tuvo Falcao, siendo goleador y ganando títulos en Argentina, Portugal, Francia y España. Pero hoy, más que nunca, lo que necesita Colombia para hacer un gran Mundial es contar con jugadores con actualidad, que lleguen a la competencia máxima del fútbol aceitados y en condiciones no solo de competir, sino de lograr una actuación histórica.
Con Luis Díaz marcado goles cada ocho días en el Bayern Múnich, mostrando carácter e intensidad en el juego, y con dos arietes como Luis Javier Suárez y Jhon Córdoba, que se la pasan marcando en Portugal y Rusia, respectivamente, el llevar a Falcao solo por su ‘ascendencia’ dentro del grupo sería no solo un mal mensaje para quienes se han ganado su puesto durante los últimos tres años, sino también un acto contraproducente, porque en un fútbol tan físico como el actual, tener en la nómina a un futbolista sin vigencia es igual a jugar con uno menos.
Si lo que quiere el técnico Lorenzo es buscar un goleador en el campeonato nacional, lo primero que debería hacer es mirar hacia Manizales y Bogotá, donde Dayro Moreno y Hugo Rodallega (que son de la misma camada de Falcao) se cansan de hacer goles con Once Caldas y Santa Fe.
Para ser considerado con justicia, Radamel tendría no solo que recuperar su estado físico en tiempo récord (se encuentra lesionado), sino que también tendría que cumplir con grandes actuaciones con Millonarios en estas pocas semanas que quedan antes del Mundial, un torneo al que merecen ir quienes han estado en el proceso y quienes, en la cancha, puedan aportar de verdad para pasar la barrera de los cuartos de final. En el fútbol moderno, vivir de agradecimientos es un camino que solo lleva al fracaso.

Periodista apasionado por los deportes, los goles, la literatura y la redacción digital. Vinculado a mi casa, El País, desde el 2013.
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