Columnistas

Efemérides musicales 2026: memoria histórica, canon y reflexión académica

Cada efeméride no constituye únicamente un ejercicio de memoria, sino una oportunidad para contextualizar procesos estéticos, históricos y filosóficos que han modelado la creación, la interpretación y la recepción musical...

GoogleSiga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

Rodrigo Obonaga Pineda.
Rodrigo Obonaga Pineda. | Foto: El País.

7 de ene de 2026, 01:20 a. m.

Actualizado el 7 de ene de 2026, 01:20 a. m.

El año 2026 se configura como un espacio privilegiado para la reflexión sobre la historia de la música occidental, articulado en torno a aniversarios significativos, estrenos fundacionales y conmemoraciones decisivas en la evolución del lenguaje musical. Cada efeméride no constituye únicamente un ejercicio de memoria, sino una oportunidad para contextualizar procesos estéticos, históricos y filosóficos que han modelado la creación, la interpretación y la recepción musical a lo largo de los siglos, permitiendo una lectura crítica del canon y de sus continuas transformaciones.

Desde los siglos XVI y XVII, el calendario conmemorativo se abre con el 400º aniversario del fallecimiento de John Dowland (1563–1626), recordado el 20 de febrero. Figura central del Renacimiento tardío, el compositor y laudista inglés desarrolló en sus obras para laúd y canciones un lenguaje de profunda introspección, refinada melancolía y sobriedad expresiva, que ejerció una influencia decisiva en la música inglesa de su tiempo y en la concepción temprana de la canción artística.

El 7 de abril se celebran los 300 años del nacimiento de Charles Burney (1726–1814), compositor, organista y clavecinista, pero sobre todo figura capital de la historiografía musical moderna. Su monumental Historia general de la música sentó las bases del estudio sistemático del fenómeno desde una perspectiva crítica, comparativa y europea, convirtiéndose en un referente imprescindible para la musicología posterior.

El Barroco tardío italiano se ve representado por los 300 años del fallecimiento de Antonio Maria Bononcini (1677–1726), el 8 de julio. Su producción operística e instrumental contribuyó de manera significativa a la consolidación del estilo italiano, caracterizado por la claridad formal, la expresividad melódica y la afirmación del lenguaje tonal.

El Clasicismo ocupa un lugar central con los 250 años del estreno de Il re pastore (1776) de Wolfgang Amadeus Mozart, obra juvenil que anticipa con notable claridad su genio dramático, la elegancia de su escritura vocal y sus primeras exploraciones en la relación entre aria y recitativo, fundamentales para el desarrollo posterior de la ópera clásica.

El tránsito hacia el Siglo XIX se ilumina con los 200 años de Il viaggio a Reims (1826) de Gioachino Rossini, concebida para la coronación de Carlos X. Esta obra se presenta como un auténtico laboratorio de virtuosismo vocal y teatralidad, donde confluyen ceremonia política y espectáculo operístico con una sofisticación sin precedentes.

En ese mismo horizonte temporal se inscriben conmemoraciones decisivas. El 17 de enero se recuerda el bicentenario del fallecimiento de Juan Crisóstomo de Arriaga (1806–1826), conocido como el “Mozart español”, cuya obra precoz y luminosa anuncia una voz singular en el tránsito al Romanticismo.

El 5 de junio se cumplen los 200 años de la muerte de Carl Maria von Weber (1786–1826), figura clave del primer Romanticismo, renovador de la ópera alemana y precursor del drama musical wagneriano.

A ello se suma la conmemoración de los 150 años de la presentación completa del Ring des Nibelungen en Bayreuth (el anillo del Nibelungo) (1876), efeméride que permite reconsiderar su concepción monumental, su innovadora orquestación y su profunda influencia en la teoría estética europea. Ese mismo año se recuerdan también los 150 años de la Tercera Sinfonía de Anton Bruckner, reflejo de la aspiración romántica a integrar monumentalidad formal y profundidad espiritual.

El año 1876 marca asimismo el nacimiento de Ermanno Wolf-Ferrari, cuyo 150º aniversario se conmemora el 12 de enero. Su obra renovó la ópera cómica mediante la síntesis de tradición clásica, lirismo y refinamiento orquestal. En esta misma generación se inscribe Manuel de Falla (1876–1946), de quien el 23 de noviembre se celebran el 150º aniversario de su nacimiento y el 80º de su fallecimiento, destacando su papel esencial en la articulación entre tradición popular española, rigor formal y modernidad expresiva.

El Siglo XX se articula en torno a conmemoraciones de gran peso simbólico. Los 125 años del fallecimiento de Giuseppe Verdi (1901) reafirman la centralidad de su legado en la configuración de la ópera italiana moderna. En el ámbito del ballet se recuerdan los 130 años de la reposición de El lago de los cisnes (1896), de Piotr Ilich Tchaikovsky, y los 110 años de El pájaro de fuego (1916), de Igor Stravinsky, obra que marcó un punto de inflexión en la innovación rítmica y orquestal del ballet moderno.

El centenario del estreno de Turandot (1926), de Giacomo Puccini, señala un momento decisivo en la evolución de la ópera del Siglo XX, donde exotismo, lirismo y modernidad confluyen en un paradigma dramático de vigencia indiscutible. A este mismo año pertenecen los 100 años de La Valse, de Maurice Ravel, y de la Suite de danzas, de Béla Bartók, dos visiones contrastantes de la modernidad musical europea.

La reflexión musical del Siglo XX se completa con los centenarios del nacimiento de H. C. Robbins Landon (1926–2009), figura fundamental en los estudios de Haydn y Mozart, y de Hans Werner Henze (1926–2012), cuya obra encarna una de las voces más influyentes de la música contemporánea. En el ámbito escénico se recuerdan los 75 años de Billy Budd, de Benjamin Britten, y los 50 años de Einstein on the Beach, de Philip Glass, obra fundacional del minimalismo escénico.

Desde la interpretación se conmemoran los centenarios de Klaus Tennstedt, Jon Vickers, Joan Sutherland y Galina Vishnevskaya, figuras emblemáticas del panorama musical del Siglo XX. Asimismo, se recuerdan hitos fundamentales de Ludwig van Beethoven, como los 200 años de la edición de los cuartetos tardíos y el bicentenario del Cuarteto Op. 135.

Finalmente, se celebra el centenario del nacimiento de Karl Richter, figura central de la interpretación de la música sacra del Siglo XX, cuyas lecturas de Johann Sebastian Bach establecieron durante décadas un canon interpretativo de referencia internacional.

Así, 2026 se presenta como un año especialmente fértil para la reflexión académica y la divulgación musical, en el que las efemérides actúan como nodos de conexión entre pasado y presente, recordándonos que conmemorar no es solo evocar, sino ejercer un acto de comprensión histórica que reafirma a la música como uno de los bienes culturales más perdurables de la civilización occidental.

Docente pedagogo y especialista en Filosofía y Letras, con experiencia en relaciones humanas, ética empresarial y gestión cultural. Divulgador de la música culta, integra rigor académico y sensibilidad artística. Su labor impulsa la formación cultural del país.

Regístrate gratis al boletín de noticias El País

Descarga la APP ElPaís.com.co:
Semana Noticias Google PlaySemana Noticias Apple Store

AHORA EN Columnistas

Gonzalo Gallo

Columnistas

Oasis

Benjamin Barney Caldas

Columnistas

Libros y viajes