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Esta sería la temible predicción de Baba Vanga para 2026: aterraría al mundo entero
Las aparentes predicciones de esta “clarividente” fueron transmitidas por familiares y seguidores.
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4 de feb de 2026, 07:13 p. m.
Actualizado el 4 de feb de 2026, 07:13 p. m.
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Con la llegada de 2026, una de las predicciones más inquietantes atribuidas a Baba Vanga vuelve a circular con fuerza y a despertar temor en distintos rincones del mundo.
Vanga, reconocida como “la Nostradamus de los Balcanes”, fue una mística mujer que nació en Bulgaria en 1911 y falleció en 1996 a la edad de 84 años. Ella es recordada por una serie de augurios que sus seguidores aseguran se cumplieron con el paso de los años.

Desde una temprana edad comenzó a realizar predicciones y, hasta hoy, las interpretaciones de sus supuestas visiones siguen dando de qué hablar.
Entre las predicciones está el 2026, un año que aparentemente marcaría un punto de inflexión global, especialmente para Europa.
Las advertencias apuntan a una crisis de gran magnitud, asociada a una confrontación que provocaría graves daños a la infraestructura, desplazamientos masivos de población y un fuerte impacto demográfico en el continente. Las consecuencias, según estas lecturas, se extenderían a otras regiones del planeta, generando escasez de alimentos y episodios de hambre.
Bajo esa premisa, una de las predicciones que más ha llamado la atención es la que hace mención al posible fin del liderazgo de Vladímir Putin, un hecho que, de concretarse, tendría repercusiones profundas en la geopolítica de Europa del Este y en el equilibrio de poder internacional.
Las visiones atribuidas a Baba Vanga también incluyen un reordenamiento del sistema mundial impulsado por tensiones económicas y tecnológicas.

Europa y Asia aparecerían como los territorios más vulnerables frente a un colapso financiero caracterizado por inflación, falta de recursos esenciales y un aumento de la inconformidad social.
Mientras que por el lado ambiental, también hay advertencias sobre sequías prolongadas, eventos climáticos extremos y un deterioro acelerado del entorno natural que afectarían la producción de alimentos y el acceso al agua, agravando aún más la crisis global.
A esto se suma el avance vertiginoso de la inteligencia artificial, descrito como un factor que incrementaría la dependencia tecnológica y abriría dilemas éticos aún sin resolver.
Cabe destacar que la “clarividente” nunca dejó registros escritos y sus predicciones se transmitieron de manera oral, por personas allegadas a ella.
Entre los presuntos aciertos de sus predicciones se menciona el desastre radioactivo de Chernóbil en 1986, los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos o el tsunami de 2004 en Indonesia.
No obstante, no existe una evidencia científica que respalde estas interpretaciones, y todo queda en manos de las interpretaciones individuales.

Comunicadora social con experiencia en comunicación organizacional, creación de contenido digital y redacción periodística y corporativa.
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