Amenaza yihadista, la pesadilla que no deja descansar a Europa

Amenaza yihadista, la pesadilla que no deja descansar a Europa

Enero 11, 2015 - 12:00 a.m. Por:
Diego Muñoz | Corresponsal de El País en Madrid

Para los servicios secretos el mayor peligro son los jóvenes, hijos de musulmanes, pero nacidos en el viejo continente, reclutados por el EI y Al Qaeda.

El miedo se ha instalado. Los europeos han comprobado que por mucha vigilancia que impongan, por muchos controles, inclusive sobre los musulmanes europeos que se han ido a luchar al lado del Estado Islámico y que han regresado, siempre habrá un factor sorpresa capaz de desestabilizar la sociedad. Lea también: Exclusión de musulmanes en Francia, un pasto abonado para el terrorismoPara el español Fernando Reinares, investigador de Terrorismo Internacional del Real Instituto Elcano, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos y adjunto a la Universidad Georgetown, esta es la época en la que el yihadismo internacional está más extendido que nunca y con más actividad.“Después de los atentados del 11 de septiembre la amenaza ha sido constante, los atentados de Madrid y Londres y cientos de tentativas posteriores así lo demuestran, pero en los últimos meses la inestabilidad política y los enfrentamientos sociales que se vive en varios países árabes han agravado la situación convirtiéndola en un desafío en auge. Lo ocurrido en Francia nos da a entender que ninguna sociedad occidental queda exenta de esta amenaza”, asegura Reinares. “Francia fue en 1995 el escenario del primer atentado yihadista en Europa occidental y desde entonces, ha venido sufriendo uno tras otro. Es además el país con más musulmanes, una gran mayoría nacidos y educados en Francia, de los cuales muchos han ido a luchar a Siria e Iraq a las órdenes del Estado Islámico, al menos 3000. El atentado contra Charlie Hebod ha sido realizado, ya no por lobos solitarios, sino por células capaces de activarse en cualquier momento contra blancos accesibles y con un significativo potencial mortífero. Y es posible que esta forma de actuar se repita”, agrega.Para los servicios secretos de Europa el mayor peligro lo representan sin duda alguna, los retornados, decenas de jóvenes europeos de nacimiento que han salido de sus países para alistarse en la guerra tanto en Siria como en Iraq. El conflicto armado de Siria puede haber llevado a 15.000 combatientes de todas partes del mundo, sobre todo de Europa, Estados Unidos, países árabes y el sudeste asiático, el 80 %, reclutado por el Estado Islámico.“Hay varias formas de reclutamiento –dice un agente de la Guardia Civil española- pero casi siempre se hace por las páginas yihadistas en Internet, por Twitter, Facebook, Whatsapp o correos. En 2014 hemos desmantelado en Melilla una red que captaba combatientes para ser enviados a Mali, actuaba en la mezquita de Assalam y su objetivo eran jóvenes que hubieran prestado el servicio militar o que estuvieran en el ejército o la policía, es decir, que tuvieran ya una experiencia militar. Luego detuvimos a otra red que se encargaba de reclutar mujeres. Es decir, la actividad se ha incrementado en los últimos meses”.Esto es lo que más preocupa a los países europeos y en especial a España, el retorno de esos combatientes a sus países y las posibilidades que tienen de ingresar a Europa.La reconquista de EspañaEspaña, detrás de Francia y Alemania, es el país que más cuenta con población musulmana, cerca de millón y medio de personas, la mayoría de ellos de origen marroquí.Muchos de ellos tienen en mente una cosa: reconquistar España. Hace un tiempo el Instituto de Investigación Mediática de Oriente Medio (Memri por sus siglas en inglés) publicó un vídeo en el que aparecen musulmanes egipcios reclamando tanto a Portugal como a España, para el gran califato. Se trata de los territorios que los musulmanes llamaron Al-Ándalus cuando estuvieron casi 800 años en la Península Ibérica. Una de las joyas que reclaman es La Alhambra de Granada, uno de los monumentos más importantes y emblemáticos del mundo árabe en España, junto con la mezquita de Córdoba. No solo por esto, sino también por la participación en las coaliciones para luchar contra los yihadistas, España, al igual que Francia, está en la mira de los radicales por su alianza con Estados Unidos.Semanas antes de los hechos protagonizados por los tres yihadistas en Francia, AL Qaeda y el Estado Islámico amenazaron con atacar Francia. Minutos antes del ataque, Charlie Hebdo había enviado por Twitter una caricatura satírica en la que el líder del grupo EI expresaba sus deseos de año nuevo. Y otra caricatura publicada esta semana bajo el título “Aún no hay ataques en Francia” mostraba a un miliciano que decía, “esperen un poco, tenemos hasta fines de enero para presentar nuestros deseos de Año Nuevo”. “Podemos decir que tenemos un nivel alto de amenaza -dice el analista y profesor de la Universidad de Granada Javier Jordán -tanto en nuestro territorio, como contra los intereses de España en otros países. Después de Francia somos el país más agresiva e insistentemente mencionado por los líderes islamistas, que muchas veces han llamado a limpiar el Magreb musulmán de los hijos de España, en alusión muy clara a la ciudades de Ceuta y Melilla que España tiene en el continente africano”.El pasado jueves el centro de Nuevos Ministerios en Madrid estuvo colapsado debido a una amenaza de bomba que al final resultó falsa. Pero el miedo se sentía entre los capitalinos que no olvidan los atentados del 11M contra los trenes de Cercanías que llegaban a la estación de Atocha.En agosto de 2014 la Policía española interceptó la foto de un yihadista que sostenía en una mano la cabeza de un enemigo que había sido decapitado y en la otra un cuchillo. A su alrededor cuatro cabezas más. Se trataba de Mohamed Hamduch, alias kokito, de 28 años, carnicero de profesión, casado con una mujer española, residente en Castillejos, Marruecos, al lado de Ceuta. Ella abandonó Ceuta para reunirse con él en uno de los campamentos del Estado Islámico donde se casaron. El regalo de bodas para ella fue un cinturón de explosivos.Las mujeres captadas a través de Internet aceptan irse a las zonas de guerra para ser esposas de los combatientes y así “colonizar” los territorios conquistados.Las tendencias más preocupantes en 2014 fueron la incorporación a las células yihadistas de muchas mujeres, el poder de enganche, más que Al Qaeda, con el que cuenta el Estado Islámico y convencer a los nuevos integrantes que en lugar de ir a luchar a las zonas de conflicto, lo mejor es preparar atentados en los países en los que viven o puedan ingresar. Lo que vieneVarios expertos en política antiterrorista europea consideran que lo que viene es una confrontación mas dura contra los islamistas radicales, el aumento de la xenofobia e islamofobia, la mayor aceptación de movimientos radicales de derecha o extrema derecha y un control mas severo a ciudadanos musulmanes que salgan o ingresen a la Unión Europea.Como primera medida varios ministerios de Interior han comenzado a montar superficheros para controlar los datos de todos los pasajeros de líneas aéreas para poder a través de varios análisis, saber si se trata de personas de alta peligrosidad o posibles terroristas. España y otros 14 países han decidido implantar esta red de información, a pesar de que la Comisión de Libertades Civiles, justicia y Asuntos de Interior de la UE haya rechazado su creación en abril de 2013, por entender que vulneraba la directiva europea sobre protección de datos personales.Estados Unidos y otros países como Canadá y Australia hace rato que utilizan el PNR (Passenger Name Record) para saber qué personas viajan a su territorio y cuáles son sus objetivos. El PNR contiene información como el nombre de familiares, el nombre de personas que le conozcan en el país, reserva de hotel, la manera como se ha comprado el pasaje, la ruta que va seguir etc. Con estos indicadores la Policía ya puede saber quién es el viajero y qué intereses tiene. Por lo general, todos los datos se comprueban, o al menos los de los que resulten sospechosos.La única salida posible por ahora, para el experto Fernando Reinares del Instituto Elcano, es un amplio frente para combatir el yihadismo.“Y tiene que abarcar la educación y los medios de comunicación y que se dirijan a los focos detectables de producción de extremismo islamista porque esto no va de pobreza ni de integrar a la sociedad musulmana en general, esto es distinto y complicado”.

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