¿Qué viene para el campo con la reforma agraria? Responde la Ministra Cecilia López

Octubre 16, 2022 - 07:55 a. m. 2022-10-16 Por:
Colprensa
"Gobiernos, a prepararse para una clase media demandante": Cecilia López

Cecilia López, ministra de Agricultura, aseguró que el Gobierno continuará comprando tierras, pero que sean productivas y competitivas.

Especial para El País

La compra de tierras va porque va”. Así lo aseguró la ministra de Agricultura, Cecilia López, que en entrevista con Colprensa reveló que ya ha recibido otras ofertas para que no sean solo tres millones de hectáreas, sino más las tierras que compre el Gobierno para llevar a cabo la reforma agraria.

La Ministra también habló sobre la contradicción entre el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, y el presidente, Gustavo Petro, acerca de la posibilidad de comprar las tierras con bonos de deuda pública y dijo que con el Ministerio de Hacienda se explorarán alternativas de financiación, una de ellas la posibilidad de que se emitan bonos agrarios.

¿Cómo va a cambiar el campo colombiano con esta reforma rural?

Lo primero es que lo que vamos a distribuir son tierras productivas. Además de Fedegan tenemos otros sectores que también, aunque no en la misma dimensión, están pensando en ofrecer tierras por distinta razón.

Quienes las vendan lo van a hacer porque no las están usando como podrían, porque si las estuvieran usando de manera que les produzca lo suficiente para pagar el impuesto predial, no las venderían. Digo esto para que seamos claros.

Además, las pasamos por el filtro de la legalidad (porque la gente salió a decir que íbamos a comprar tierra ilegal. No, la ley nos obliga a ser absolutamente claros en que la adquisición de tierra tiene que mostrar que no hay ninguna sombra en ese proceso).

Lea aquí: Gobierno y Fedegan ya firmaron el acuerdo de compra y venta de tierras

Entonces nosotros no vamos a comprar tierra que no sea transparente en su compra y que además no sea productiva. Ese es un punto importante.

Segundo, no se va a distribuir individual sino colectivamente y tiene que ser así porque si no, no podemos hacer los proyectos productivos.
Tercero, no es solo la tierra; La tierra únicamente es un medio, eso no resuelve el problema productivo, viene acompañado de todo el paquete de apoyo agropecuario, de instrumentos que maneja la Agencia de Desarrollo Rural. Ayer estuvimos en la primera junta de Finagro con la nueva Presidenta, y hablamos de un cambio muy sustantivo que queremos hacer en términos del crédito.

Usted dice que va a hacer una entrega de manera colectiva. ¿Es decir que, no se va a entregar la tierra a un campesino que se acerque, sino que va a ser a organizaciones?

Sí, es que si no, eso no tiene impacto. Sería de locos entregar individualmente a cada campesino. Y ahí hay dos cosas que son claves. Una, que es responsabilidad del Ministerio incentivar la agrupación de campesinos en las cooperativas.

Y en eso apenas estamos trabajando a ver cómo se incentiva, qué estímulos se les darían.

Y lo otro, que ya está más avanzado, son los créditos para cooperativas y esa una de las grandes responsabilidades que va a tener toda nuestra operación financiera, que es el Banco Agrario, Fiduagraria y Finagro.

Tienen que ser proyectos territoriales y productivos y eso no se hace de manera individual. ¿Cómo los vamos a juntar? Eso es filigrana, como digo yo, pero yo creo que lo podemos hacer. Ha funcionado en otros sitios.

Le puede interesar: Precio del dólar en Colombia está por las nubes: ¿Bajará a fin de año?

¿Cómo garantizar no solo que las tierras sean productivas, sino que lo que se produzca sea competitivo?

Este ahora sí se volvió un ministerio transversal, porque en mis viajes por el territorio he descubierto que en este país, que tiene una cobertura de electricidad de las más altas de América Latina, hay regiones que no tienen energía o no la tienen ni con la constancia, ni con el nivel que se requiere para ser productivas.

Estamos haciendo mapas donde estamos encontrando esas fallas para que las instituciones que manejan estos temas nos digan qué está pasando y como se remedia. Eso en energía, para no hablarle del agua o de los caminos.

Sobre esto, el Presidente desde antes venía diciendo algo que nos puede ayudar, aunque no resuelve todo, y es que la idea de la recuperación de la producción agropecuaria no es quedarse en que sea una producción primaria.

El Presidente ha insistido en que tenemos que hacer desarrollos agroindustriales, a veces elementales, pero que aumentan los ingresos y la productividad y facilitan el transporte. Por ejemplo, las plantas de secamiento del arroz o el cacao en tabletas y no en su forma más elemental. Hay que producir cosas con valor agregado

¿El Gobierno en qué tipo de productos que siembren los campesinos va a intervenir?

Cuando se compre la tierra, la justificación será que el mapa que tenga la Upra diga si el terreno es productivo en maíz o productivo en soya, o en arroz y esa recomendación obviamente va a ir a quienes sean dueños, y a ellos les tiene que interesar; no se pueden poner a improvisar.

Pero aquí hay un elemento que mencionaba uno de los directores. Decía algo, que es muy importante: la gente que reciba esta tierra no puede convertirse en una especie de apartado, es decir, unos grupos aislados del resto. Esto hay que vincularlo con la cadena productiva a los sectores modernos, porque es que, si no, no hacemos nada.

Lea también: Conozca las empresas de energía que empezarán a bajar los precios de sus facturas

Hubo una contradicción entre el Ministro de Hacienda y el Presidente sobre si la tierra se va a pagar con bonos de deuda pública. ¿Cómo se van a pagar esas tierras?

Eso está en discusión. Es una decisión entre el Ministerio de Hacienda y el Ministerio de Agricultura. Obviamente, y el Ministro lo dijo, estamos buscando cooperación técnica, pero ahí tenemos que precisarlo.
Por ejemplo, el crédito de US$100 millones con el Fondo Verde y la CAF, el Ministro decía en unas declaraciones que él creía que con eso podemos comprar tierra. Ojalá, pero yo tengo la impresión de que eso va a ir más para asistencia técnica.

Pero eso es una conversación entre los dos y ya de hecho el Ministro designó a un Viceministro de Hacienda que va a trabajar con gente nuestra para ir explorando varias cosas: el monto y cómo haremos para crear ese fondo que no se someta a las limitaciones de un presupuesto anual. Eso puede ser una mezcla de recursos, pero la realidad es que se van a comprar.

Esto quiere decir, que las negociaciones se hacen porq ue se hacen...

Que se hace, se hace. Ahora, veamos cómo hacemos en la bolsa. Ahí hay muchas fórmulas que estamos explorando. Aquí tengo un equipo de gente trabajando en algo que surgió hoy: la existencia de bonos agrarios. Afortunadamente el Ministro de Hacienda y yo trabajamos de la mano, o sea que no van a haber fricciones. Él tiene ahí un tema gordo.

Él está en Washington. Yo no pude ir porque con esta presión que tengo no me puedo mover, pero el Ministro tiene que dar unas señales a las agencias de crédito, y eso s por lo que está peleando, para que no nos bajen el lado de inversión.

Pero lo que el país tiene que saber primero es que esto es una realidad. Vamos a comprar no solamente esos tres millones. Ya nos empiezan a ofrecer, claro que en otras condiciones, ya veremos, otras tierras.
Nos queda esperar a ver qué dice la Corte para saber cuánta tierra de esa podemos adjudicar sin tener que pagar.

¿Por qué consideran ustedes que era necesario comprar esos tres millones e incluso más, si funcionarios del Gobierno anterior dicen que ya el Fondo de Tierras tiene más de la mitad de esas tierras que exige el acuerdo de paz?

Por una razón muy sencilla: el Gini, que mide la concentración de la tierra en Colombia es 0,87, una vergüenza. El Presidente lo ha dicho: tres millones de hectáreas es una reforma agraria tímida, pero lo que pasa es que es muy difícil, porque lo estamos haciendo dentro de las normas del capitalismo.

No se está expropiando, no se está haciendo nada que le saliera barato al Estado, sino que lo estamos haciendo con las reglas del capitalismo y así lo prevé la Ley 160.

Lo que pasa es que hay que mirar objetivamente esos tres millones que es lo que nos ha pedido el Acuerdo Uno de La Habana y cuando los funcionarios del Gobierno anterior dicen que ya tenían listas, no las entregaron.

Ellos nos enseñaron 9.000 hectáreas. Que no digan ahora que era tan fácil porque no lo hicieron. Si tenían listas un millón, no sé cuántas, ¿por qué no las entregaron, por qué no finalizaron el proceso?

VER COMENTARIOS