Los retos que la agroindustria de la caña tiene este 2021

Escuchar este artículo

Los retos que la agroindustria de la caña tiene este 2021

Abril 04, 2021 - 07:45 a. m. Por:
Diego Martínez Lloreda, jefe de Información de El País, y Henry Delgado H., editor de Activos
Claudia Calero

La presidenta de Asocaña, Claudia Ximena Calero Cifuentes.

Especial para El País

Claudia Ximena Calero Cifuentes completó un poco más de seis meses en la presidencia de Asocaña y en ese lapso le ha tocado enfrentarse a los retos que le impone la agroindustria de la caña de azúcar, pero también a uno personal: afrontar y superar el covid-19.

Fueron días muy duros, incluso llegó a temer por su vida. Pero gracias a los médicos y al apoyo de su familia se recuperó y hoy, como muchos otros colombianos que han atravesado esa situación, se volvió más sensible y le dio un nuevo valor a la vida. “La verdad es que somos muy frágiles”.

En un ameno diálogo con El País habló de la posibilidad de que las empresas puedan comprar las vacunas, de la urgente necesidad de que más personas acudan a la vacunación, de lo que está pasando en el norte del Cauca y del sector en general.

Lea además: 427.800 micronegocios en Colombia cerraron durante los meses de pandemia: Dane

¿El Gobierno abrió la posibilidad de que los empresarios compren la vacuna contra el covid, qué apreciación tiene al respecto?

Los privados deberán concentrar esfuerzos para que las jornadas de vacunación se realicen sin limitación y de forma más acelerada. Ese debería ser el propósito de todos los privados, por lo tanto nosotros podemos contribuir para que más personas se vacunen y generarles las condiciones a fin de que atiendan ese proceso.
De esta manera lograremos que más personas se vacunen, que se alcance la inmunidad de rebaño y pasar a las siguientes etapas más rápido.

¿O sea que debe ser el Estado el que siga adquiriendo las vacunas?

En principio, mientras exista la limitación de oferta de las vacunas, creemos que debe ser el Estado que realice el proceso de vacunación. A futuro podrá abrirse la posibilidad de que los privados entren a participar, más aún cuando se conozca con mayor conocimiento el significado de la vacunación contra el covid 19.
Tenemos que trabajar unidos frente a la situación que hoy afronta el país y el mundo. Entre todos podemos acelerar el proceso de vacunación y que nadie se quede sin vacunar.

¿Cómo puede apoyar el proceso de vacunación ?

Hay que tener en cuenta que para una jornada de vacunación existen otras situaciones y necesidades que deben ser cubiertas, por ejemplo el tema de refrigeración de las vacunas, el personal de la salud que las aplican y toda la movilización que se requiere para que más gente se vacune. En ese sentido, con nuestros ingenios afiliados estamos identificando la población que está en las etapas uno y dos, que es la que se desarrolla en este momento, Allí está la comunidad de la zona de influencia nuestra y vive en los alrededores de los municipios en los que tenemos competencia.
Nuestra área de influencia son 51 municipios en cinco departamentos y le quiero decir que seis de cada diez familias dependen del sector azucarero. Será entonces una gran ayuda de nuestro lado poder contribuir a identificar a esas personas y que acudan a la vacunación respectiva.

¿Qué ha hecho Asocaña para ayudar en el proceso de vacunación?

Hicimos una donación de un ultracongelador que pertenecía a nuestro centro de investigación para las vacunas de Pfizer. Es un equipo de alta tecnología.
De igual manera venimos desarrollando una campaña para que más personas se vacunen, ya que aún hay muchas que tienen aversión a la vacuna y el objetivo es lograr la inmunidad de rebaño.
Nos hemos reunido con el Gobierno para mirar más estrategias de trabajo. Lo más inmediato es generar las condiciones para que las personas de más de 80 años y las que están entre 60 y 79 acudan a la vacunación.
Y como ya lo he dicho, desarrollamos una estrategia que permitirá que nuestras comunidades vecinas acudan a ese llamado.

Otro reto está en la gente que vive en el campo, ¿cómo se puede hacer?

Eso es lo más complicado, la gente de la zona urbana no tiene tantas limitaciones como aquellas que viven en el sector rural y que además con este invierno se les dificulta llegar a los centros de vacunación.
Por eso es importante identificar a esas personas y generarles las condiciones de movilización para que lleguen a la vacunación. Nos pondremos de acuerdo con el departamento para ubicar sitios estratégicos en el campo.

¿Cree que el Estado puede acercarse a esas personas, porque muchas tendrán dificultades para movilizarse?

Así es, tienen problemas para movilizarse, tienen comorbilidades que deben estar siendo tratadas. Creo que esa es la sinergia que debemos liderar. Desde el sector agroindustrial de la caña podemos generar las condiciones para que eso se pueda dar.

“Tenemos que tener los ojos puestos en el norte del Cauca porque allí puede ser el mejor laboratorio de
paz o de desestabilización de toda una región y del país”.
Claudia Ximena Calero Cifuentes
Presidenta de Asocaña

¿Cuántos empleos genera el sector y cuántas familias pueden derivar su sustento de la actividad?

Generamos 286.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos, o sea que ese es el número de familias que dependen de este sector.
Le cuento que el año pasado iniciamos un fondo que se constituyó entre ingenios y cultivadores. Se está aportando un porcentaje de las ventas de azúcar y de etanol. Esos recursos se destinan a labores de orden social.

¿Como cuáles?

Empezamos con la construcción de vías terciarias, el año pasado con la Gobernación del Valle hicimos alrededor de 26 kilómetros en zona de Florida y por obras por impuestos fuimos el primer sector de la región que abordó estas obras y estamos terminando una vía entre Corinto y Toribío, en el Cauca. Son 6,4 kilómetros. Estas vías van a quedar pavimentadas.

¿Qué ha pasado en el norte del Cauca con las comunidades indígenas?

En ese territorio existe mucha tensión. Desde nuestro lado le apostamos a que el Cauca debe tener una salida armónica, por eso hemos puesto en la mesa un gran aporte para que se mejoren las condiciones de vida en esa región.

¿Qué razones sustentan las comunidades para seguir bloqueando el norte del Cauca?

Mire, le respondo de esta manera, es muy importante tener en cuenta que el mejoramiento de la calidad de vida se mide desde diferentes instancias, y allí están el acceso a la educación, a la salud y a la seguridad alimentaria. En ese orden de ideas pensar que la calidad de vida se logra a través de una única situación es equivocado y esa situación es la que consideran algunas de las comunidades, diría que algunas personas de esas comunidades. Son tres cabildos, pero como le digo, se debe pensar en que ese mejoramiento de los planes de vida deben ser integrales y no solo mirar el tema de la tierra, de allí se generan las tensiones que hoy se reportan.

¿Esas comunidades de qué zonas son?

Son de los sectores rurales de Corinto y Caloto.

¿Qué reclaman?

Insisten en que esa área les pertenece. De acuerdo con la Universidad Javeriana de Cali, del Instituto de Estudios Interculturales, se conocen reclamos de tierra correspondientes a un poco más de 70.000 hectáreas y los ingenios en la zona norte del Cauca operan en 46.000 hectáreas, que son las que están sembradas.

¿Además de esa situación, qué otras preocupaciones tiene?

Este también será un año de retos. Mire, nosotros somos insistentes con las regiones y con el mismo Gobierno en hacer alianzas público-privadas, de manera que podamos contribuir al mejoramiento de la calidad de vida donde estemos presentes y por eso nos preocupa el tema de vacunación, el de la producción y por eso las vías terciarias. Nos preocupa el norte del Cauca y allá estamos generando alternativas de solución con las comunidades indígenas.

Y también está la preocupación por la importación de azúcar…

Sí. El año pasado ingresaron al país más de 250.000 toneladas de azúcar, de los países de la Comunidad Andina y de Brasil. Ese volumen entra a un país que tiene superávit de producción, como el nuestro. Nosotros, en cambio, a Ecuador y a Bolivia solo podemos ingresar una cantidad establecida. El Gobierno Nacional está haciendo esfuerzos para solucionarlo y esperamos que en este primer semestre podamos tener buenas noticias.
Ecuador nos tiene una cuota de 17.000 toneladas que la compartimos con Perú y adicionalmente nos aplican un gravamen que alcanza el 45 %. Mientras tanto, de esos países ingresa azúcar sin restricción. Ingresan más de 29.000 toneladas.

¿Por qué no se le ha puesto freno a eso?

En eso estamos hablando con el Gobierno y le hemos insistido que esa situación no puede continuar así. Mire usted que esas 250.000 toneladas que ingresaron el año pasado corresponden al 15 % del consumo nacional y fue en un momento donde el consumo bajó por el covid. Es compleja la situación y lo peor es que esas importaciones no generan empleo. Por todo eso son muchas preocupaciones y una no le quita fuerza a la otra.

Mente positiva

¿Qué experiencia y lecciones le dejó el covid y qué mensaje les da a los vallecaucanos?

Mire, la vida es muy frágil y nosotros debemos pensar qué es lo que estamos haciendo cada día, porque si nos ‘vamos de este mundo’, pues que nos ‘vayamos’ tranquilos, pero no es solo hacer lo mejor posible con nuestras familias, sino con los demás, con el resto de la gente. Debemos preguntarnos qué tan positivos somos. La verdad es que yo después de eso ya lo tengo claro y mi experiencia me generó una mayor sensibilidad, por eso el tema de la vacunación es para mí muy importante.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS