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Gala del Sol: la cineasta caleña que quería ser monja budista, su película representará a Colombia en los Óscar

Llueve sobre Babel, su primer largometraje fue escogido por la Academia Colombiana de Cine para representar al país y competir por nominaciones en los Premios Óscar y los Goya 2027.

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Gala del Sol Films
Gala del Sol se formó en la Escuela de Cine de ‘Pakiko’ Ordóñez y después estudió cine en la Chapman University, de California (Estados Unidos), donde presentó como tesis el cortometraje Pasajeros en Trance. | Foto: Gala del Sol Films

30 de ago de 2026, 07:29 p. m.

Actualizado el 30 de ago de 2026, 07:35 p. m.

De Katmandú a Caliwood

Hay una orden de monjas budistas que practican Kung Fu, viven en el monasterio Druk Gawa Khilwa, ubicado en Katmandú (Nepal). Allí, todos los días, cerca de 350 jóvenes religiosas, con su túnica marrón y cabeza rapada, practican artes marciales para su propia defensa y disciplina.

En 2008, Gyalwang Drukpa, el líder de esta orden, incluyó el Kung Fu dentro de la formación de sus discípulas, como una forma de generar empoderamiento. En la actualidad, estas monjas son un ejemplo de igualdad de género: también aprenden oficios de construcción, idiomas y son ciclistas.

Natalia Hermida tenía 16 años —y aún no terminaba el bachillerato— cuando expresó a sus padres que deseaba convertirse en una monja karateka, quería dejar Cali, su ciudad natal, para viajar hasta Katmandú y tomar los hábitos budistas.

Desde los 4 años participaba en grupos de teatro, “pero mi verdadera pasión era la religión y la mitología comparada. Desde los 12 años leí muchos libros sagrados, la Biblia, la Torá, el Corán, el Tao Te Ching, el I Ching, y empecé a estudiar también escuelas esotéricas de la antigüedad. El orfismo, neoplatonismo, hermetismo, gnosticismo, todos los ismos”. Y ese interés la llevó a descubrir la orden monástica de mujeres en Nepal.

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"Entre mis directores favoritos están Luis Buñuel, Guillermo del Toro, Federico Fellini, Emir Kusturica, Baz Luhrmann y Alejandro Jodorowsky. Me encanta todo este combo de locos del cine”, Gala del Sol, directora caleña. | Foto: Gala del Sol Films

“Mi papá me apoyó. Me dijo: ‘Bueno, yo te llevo, si es lo que vos querés para tu vida’. Pero mi mamá reaccionó distinto. Me dijo: ‘Estás loca, primero terminá el colegio y cuando tengás 18 años decidís que querés hacer con tu vida’. Al final, terminé haciéndole caso, y en esos dos años, entre los 16 y los 18, me enamoré del cine”, cuenta Natalia, quien ahora tiene 30 años y es reconocida como la directora Gala del Sol.

Su primer largometraje, la película Llueve sobre Babel, cuya premier fue en el Festival de Sundance y abrió el FICCALI 2025, alcanzó un éxito sin precedentes en la taquilla colombiana. De hecho, fue escogida por la Academia de Cine Colombiana para representar al país y competir por una nominación en los Premios Óscar y los Premios Goya 2027.

En la decisión final —gracias a la que hoy tenemos una cineasta consagrada y no una monja cinta negra— influyó uno de los maestros de Caliwood y, desde luego, su madre.

“Durante ese tiempo me metí a la Escuela de Cine de Francisco ‘Pakiko’ Ordóñez, uno de los fundadores de Ciudad Solar y Caliwood, y con él hice mi primer corto. Era una historia rarísima, se llamaba K: la Energía Inmaterial que Anima a toda Forma Viviente, y mostraba a una artista que pintaba, y del cuadro salía un mimo y empezaba a perseguirla por una serie de escenarios surrealistas a través de puertas en medio de la nada. Era un corto muy experimental, fue la primera vez que hice algo audiovisual y me gustó mucho porque me pareció como el lenguaje de los sueños, donde vos podés manifestar de una manera más precisa lo que te imaginas en la mente, más que en el teatro”, recuerda.

Al cumplir 18 seguía con la intención de irse a Katmandú, “pero un día mamá me dijo: ‘¿Vos de verdad crees que podés hacer más por el mundo encerrada en un monasterio que a través de tus historias mandando mensajes de amor?’. Eso me jodió”.

Acordaron que aplicaría a una universidad: “la que vos querás”, y “como yo era una cinéfila, había formado el cine club de mi colegio y ya tenía una experiencia muy importante con la escuela de ‘Pakiko’, entonces busqué entrar a la universidad más difícil para estudiar cine”.

No tenía mucha confianza en su postulación, sabía que si la rechazaban se iba de monja budista. “Lo único que tenía yo para mostrar era el cortico. Y apliqué además el último día, dos horas antes de que cerrara la aplicación, con la sorpresa de que no solo me aceptaron, también me dieron una beca. No podía creerlo. En vez de Nepal, terminé en Los Ángeles, en la Chapman University. Estuve allá siete años, hasta mediados del 2020, cuando regrese a Cali justo antes de iniciar la cuarentena por el Covid-19″.

Llueve sobre Babel, 2025, Gala del Sol.
La película caleña ha recorrido más de 50 festivales en el mundo. | Foto: cortesía

Su tesis universitaria fue el cortometraje Pasajeros en Trance (2018), finalista de los Student Academy Awards, premios para estudiantes que entrega la misma organización de los Premios Óscar.

En Cali, encerrada por la pandemia, Gala del Sol comenzó a trabajar con una serie de actores, “creando personajes para canalizar todo lo que sentíamos en medio de estas circunstancias. Todo era virtual al principio”.

Cuando lograron reunirse, la directora encontró una serie de historias con puntos en común a través de esos personajes, que podrían convertirse en el guion de una película, que sería su ópera prima.

El escenario para esta historia es una Cali de otra dimensión, donde la directora, partiendo de su interés por la espiritualidad y los temas religiosos, ubica el Bar Babel, limbo o antesala del infierno, administrado por la Flaca (la muerte) que, para divertirse, apuesta años más de vida con seres desesperados.

LLUEVE SOBRE BABEL — Tráiler Oficial | En cines 16 de abril

“Mi interés no es el realismo documental, que tiene mucho valor en nuestro cine. Yo entiendo el cine como una forma de crear nuevos mundos y a mí, en últimas, me fascina esa cualidad visionaria de lo audiovisual, de hacer fantasía, ciencia ficción, realismo mágico. Crear mundos y jugar con realidades alternas”, explica.

Su obra es calificada por la crítica foránea como reinterpretación del Infierno, de Dante Alighieri, en clave tropical, rockera y salsera, con elementos de cultura popular caleña.

En este sentido, la directora tiene su propia definición para la Cali que crea en su película: “Es una visión retrofuturista trópico punk o steampunk tropical. Es una Cali de otra dimensión. Yo la llamo la ciudad de Maya. Y todas las historias que escribo existen dentro de ese imaginario, que es básicamente una Kali donde hay semidioses que caminan entre los humanos”.

Dantesco tropical

Los personajes reunidos en Llueve sobre Babel tienen un poco de galería de malditos y otro poco de “freak show”, cada uno con un drama profundo y una extravagancia que lo define. Están El Boticario, quien guarda las sombras de almas perdidas y es el cantinero del Bar Babel, dominio de La Flaca, una muerte sensual, rumbera y apostadora, que juega con la vida de seres desesperados.

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La actriz barranquillera Saray Rebolledo encarnó a La Flaca, una personificación de la muerte que refleja todo el sincretismo afrocaribeño, la seducción del juego y la pasión delirante por la rumba caleña. | Foto: Gala del Sol Films

La esposa del Cantinero es Erato, quien creció en un circo ambulante y un día decidió no volver a hablar, “nadie sabe por qué”, para expresarse solo a través de “poemitas de amores tristes en los espejos sucios de los baños de los bares”.

Dante, soldado desmemoriado, es el mensajero de la muerte, encargado de cobrar las vidas que perdieron la apuesta. Él mismo tiene un contrato maldito que se renueva cada 20 años, pero podría vencerse en la misma noche que transcurre esta historia, siempre que El Callegüeso, un cantante extraviado, y su agrupación, La Mambanegra, interpreten la canción preferida de La Flaca.

Cuando toquen ‘El sabor de la guayaba’, Dante debe entregarle su piedra de sombra para que lo libere y pueda morir en paz.

También está Claudio Monet, un poeta y dealer que está a punto de morir por una sobredosis. Mientras su cuerpo descansa y se enfría, su fantasma llega hasta Babel para intentar ganarle una partida de cartas a la muerte y tener su segunda oportunidad.

Otro juego es el de Uma, una gitana motorizada que siempre anda con Rosa, su salamandra parlante, quien apuesta su propia vida a cambio una vida saludable para su hija agonizante.

A este lugar “dantesco tropical”, entre la vida y la muerte, también llega Jacob, un joven de familia religiosa y conservadora, que batalla por liberarse de los dogmas de su padre y aceptar su verdadera identidad. El escenario de su metamorfosis como drag queen, de su liberación, no es otro que el Bar Babel.

Durante una noche, estos y otros personajes confluyen, cruzándose y dejando conocer sus dramas, que van más allá de la estética surrealista y tocan temas humanos como la búsqueda de identidad, la crisis de fe, el valor del autosacrificio, la memoria y la justicia.

La película logra crear un lugar de otredades espirituales y carnales, apropiándose de elementos reconocibles de la cultura popular caleña, cargada de sincretismo africano y católico, como el mito de Buziraco y la leyenda del diablo aparecido en los bailaderos, pero con una estética disruptiva y delirante, entre el realismo mágico y el realismo sucio.

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El actor William Hurtado, egresado de la Licenciatura en Arte Dramático de la Universidad del Valle, debutó en este largometraje. | Foto: Gala del Sol Films

De modo que la comparación con el infierno de Dante, en la Divina Comedia, es apropiada —aunque de cierta obviedad—, puesto que el adjetivo “dantesco” resulta hoy muy fácil de aplicar a diferentes escenarios. Pero, en este caso, como aclaró la directora de Llueve sobre Babel, lo “dantesco tropical” señala es la estructura narrativa y no la imagen.

“Yo tomé elementos no solo de la Divina Comedia, sino de otras obras que me gustan, haciendo un sancocho. Después me di cuenta de que la estructura de los círculos del infierno, el rescate del ser amado, la redención, todo lo que tiene la obra de Dante, también lo tenía mi película. Solo hasta que la programadora del Festival de Sundance, Ana Souza, la vio y me dijo: ‘Hiciste una divina comedia tropical’, no lo reconocí del todo. De hecho, fue ella, en su reseña, que acuñó el concepto de ‘dante tropical’ que usan para referirse a la película”.

En la cinta también son evidentes los ecos a Del Crepúsculo al Amanecer (1996), de Robert Rodríguez, y a El Almuerzo Desnudo (1991), de David Cronenberg, cuya narrativa está centrada en espacios sobrenaturales. Y, al final, un tributo a Ángeles Caídos, la película de Wong Kar-wai.

Del gótico tropical a lo dantesco tropical, Gala del Sol aporta una mirada original, onírica y espiritualizada al cine caleño, con una historia universal que no reniega de la tradición de Caliwood.

Una Cali reimaginada

La producción de Llueve sobre Babel destaca por haber seleccionado espacios populares de Cali y articularlos dentro de una narrativa, caracterizada por la estética del surrealismo urbano y cotidiano, sin caer en la postal turística o el forzado color local.

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El Motel Kiss Me, de Cali, con su arquitectura de estética kitsch y su extravagancia, sirvió como escenario de varias secuencias en la película. | Foto: Gala del Sol Films

En este sentido, solo los caleños podrán reconocer su ciudad y sentir quizá identificación, mientras que los espectadores que ignoren la superficie icónica de la Sucursal del Cielo y nuestros códigos culturales, pueden entrar sin complicaciones a la historia y recorrerla.

El interior de La Topa Tolondra es el escenario donde cobra vida el Bar Babel, pero su fachada es un edificio Art Déco de los años 40, ubicado en el barrio Centenario, que la producción alquiló. En su interior, los diferentes pisos fueron tuvieron sets para diferentes escenas, como el taller alquímico del Boticario.

La discoteca Espacio 1060 se transformó en el Acuario Nuclear, la salsoteca Zaperoco fue el Bar Baco, y el Motel temático Kiss Me fue el prostíbulo de enanos Mi Pequeño Pony, un laberinto donde está perdido El Callegüeso.

Otros espacios, como la Casa Houston, el colectivo cultural y de arte queer, fueron utilizados para escenas como la de los ensayos del grupo de drag queens. También son icónicas algunas secuencias en calles del centro y de San Antonio.

Gala del Sol explica que su labor como cineasta, para encontrar espacios que se ajustaran a su visión retrofuturista y punk tropical de Cali, “fue ver todo con otros ojos, ver cómo se puede transformar lo aparentemente ordinario en extraordinario. Reimaginar los lugares que aparentemente son comunes para los caleños y meterlos dentro de este mundo fantástico de una forma coherente, como dentro de un mismo universo”.

Para la directora, “Cali es una ciudad muy cinemática, que se presta para crear mundos fantásticos. Y, para todos los que hemos vivido aquí, es como natural sentir esta atmósfera donde lo real y lo fantástico se desdibuja. Para mí, Cali es una fuente de inspiración eterna”.

“Y esto tiene que ver, con que tradicionalmente Cali ha sido la ciudad donde se ha hecho cine un poco distinto: películas de fantasía, de ciencia ficción, de terror, y el mejor ejemplo lo tenemos con las obras de Caliwood en los años 70 y 80. Fueron estos cineastas, como Luis Ospina y Carlos Mayolo, los que acuñaron el término de gótico tropical. Me parece fabuloso y me encantaría ver más cine imaginativo y arriesgado en nuestra ciudad”, agrega.

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Fachada Art Déco de un edificio caleño que se utilizó como set de grabación. | Foto: Gala del Sol Films

La cineasta, quien fue incluida por la Revista Variety en la lista de los “diez directores colombianos a seguir”, adelantó información sobre uno de sus nuevos proyectos.

“Ahorita estoy escribiendo una novela de vampiras, pero que ocurre en una hacienda. Es una adaptación de una novela gótica que se llama Carmilla, escrita por Joseph Sheridan Le Fanu, un irlandés que la publicó años antes de que saliera Drácula, de Bram Stoker, por lo que se considera una de las primeras historias vampirescas, sobre una vampira lesbiana. La historia originalmente es un castillo, por allá en el este de Europa, pero nosotros la queremos grabar en una hacienda de por acá, en el Valle o algún lugar de Colombia”, cuenta.

Sobre el reconocimiento que está recibiendo Llueve sobre Babel, José Urbano, crítico de cine y docente, considera que Gala del Sol “es como la quinta generación del Caliwood, una directora que continúa la tradición de hacer cine rompiendo convenciones, con una creatividad arriesgada que está amparada en una gran factura técnica, que se puede ver en la calidad de las tomas y las secuencias, del diseño musical, el vestuario, la escenografía”.

“Ella tiene la esencia del cine caleño, creció respirando esta cultura cinéfila y se formó con ‘Pakiko’ Ordóñez, pero luego adquirió todo el conocimiento de la industria y la tecnología en Los Ángeles, de manera que representa una evolución maravillosa para nuestros cine”, concluye.

Periodista y escritor, entre sus publicaciones destaca el volumen de ensayos ‘Libro de las digresiones’. Reportero con experiencia en temas de cultura, ciencia y salud. Segundo lugar en los Premios Jorge Isaacs 2022, categoría de Ensayo.

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