Educación
¿Cómo aprender inglés beneficia a los niños neurodiversos? Mario Herrera, pedagogo mexicano, creó un método de enseñanza
El experto desarrolló una estrategia incluyente para vincular a niños del espectro autista en las clases de inglés.
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24 de abr de 2026, 06:27 p. m.
Actualizado el 24 de abr de 2026, 06:45 p. m.
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Mario Herrera es mexicano, pero creció en el norte de California (Estados Unidos), donde aprendió al mismo tiempo español e inglés. “Mi casa era bilingüe y crecí con ese interés por la enseñanza, primero estudié en una escuela normalista y empecé a trabajar como maestro, especializándome en inglés como lengua extranjera”, cuenta.
Luego, Mario Herrera se especializó como pedagogo y, partiendo de su experiencia directa, comenzó a trabajar para diseñar un nuevo método para enseñar inglés que fuera más cercano a los estudiantes latinoamericanos y efectivo.

“Por los años 90 desarrollé la primera metodología que hubo en el mundo para enseñar inglés a niños, bajo la filosofía del constructivismo, cognoscitivismo y pensamiento crítico. Resultó muy exitosa y se implementó en escuelas y colegios de toda Latinoamérica, y poco después en muchos otros países", recuerda el pedagogo.
Mario Herrera se encuentra por estos días en Colombia presentando su nueva serie de libros escolares para enseñar inglés, en los que vuelve a innovar sobre su metodología y, por primera vez, incluye estrategias pedagógicas para los niños y adolescentes neurodiversos.
Se trata de las series Tiny Big Things y Small Big Things, libros para estudiantes de preescolar y primaria, con sus guías para profesores, que abordan el inglés en el aula de forma inclusiva, para vincular a la población neurodiversa.
“Con todos los cambios e investigaciones que hemos hecho, puesto que yo realizo laboratorios de inglés con niños en diferentes países para probar mis métodos, nos dimos cuenta que era muy importante concebir la enseñanza de inglés con los niños que tenían alguna variante del espectro autista o neurodivergencias, ya que desde el aula de clase debemos implementar la equidad de género y integración social, pero implementando una metodología probada y funcional”, explica Herrera.
De esta forma creó nuevas estrategias incluyentes para la nueva generación de estudiantes.

Para el pedagogo mexicano, esta metodología “sigue siendo para todos los niños, pero su particularidad es que no deja a nadie rezagado. Si antes en un grupo de 30 chicos, había tres o cuatro que no se sentían integrados o no sabían qué estaba pasando, y el profesor o profesora simplemente se quedaba con la mayoría, y al final esos niños reprobaban o no aprendían, esto tenía que cambiar y fue lo hicimos”.
“Ahora presentamos un método integral, neurodiversa y, a través de actividades que les planteo a los profesores en los libros guía, pueden enseñar de una manera que no se les quede nadie rezagado y que todos los niños sientan que pertenecen a ese esfuerzo de aprender una segunda lengua de manera participativa, y lo más importante, es que se sienten identificados, que son parte de algo, aun cuando los niños tienen alguna neurodivergencia”, complementa.
El experto menciona que no se trata solo de incluir a estos niños y niñas neurodivergentes con enfoques generales, sino de crear formas de reconocimiento para el profesor, puesto que a veces estos alumnos no tienen diagnósticos, y también aplicar estrategias específicas para ellos que se articulan con el proceso general de la clase.
Los libros de la serie creada por Mario Herrera incluyen espacios para garabateo, para utilizar stickers, unir intuitivamente palabras y para captar frases que sean útiles en los contextos comunicativos de los niños, como afirma, “es una forma de que el inglés se use incluso cuando en la vida cotidiana en nuestros países hablamos en español”.

Su método está pensado desde el constructivismo para “aprender haciendo y desarrollar sentido crítico”, y teniendo en cuenta las inteligencias múltiples, “porque no todos aprenden igual”, afirma.
Para Herrera, “la neurodivergencia tiene un lado emociona, porque estos niños tienen una necesidad imperiosa de sentirse parte del todo, del grupo, no ser excluidos. Y en esa línea vienen los esfuerzos del nuevo método, para garantizar inclusión, reconocimiento de la diversidad y equidad. Ese niño tiene un hambre de ser incluido, pero por lo general no lo dice, y a través de estas actividades, los niños encuentran eco y atención. Y el inglés genera oportunidades para comunicarse a otros niveles y darle bienestar emocional”.
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