¿Juan Valderrama, el señalado asesino de chilena, tenía el perfil de un feminicida?

Gracias por hacer parte de El País.

Queremos que sigas disfrutando de los mejores contenidos.

¿Aún no tienes suscripción digital con El País?

Suscríbete aquí

¿Ya eres un suscriptor digital de El País?

INICIA SESIÓN

¿Juan Valderrama, el señalado asesino de chilena, tenía el perfil de un feminicida?

Mayo 05, 2019 - 11:00 p.m. Por:
Carolina Jojoa Palta / Reportera de El País
¿Valderrama tenía el perfil de un feminicida?

La defensa de Valderrama llegó a solicitar que su cliente no fuera recluido en una cárcel, argumentando que padece de un trastorno psiquiátrico, pero esta solicitud fue negada por no ser procedente.

Especial para El País

La forma serena en la que Juan Guillermo Valderrama, de 28 años, apareció en medios nacionales de comunicación durante al menos una semana, asegurando que desconocía el paradero de su pareja, la chilena Ilse Amory Ojeda González, de 51 años, fue el primer indicio que despertó las sospechas de las autoridades, que iniciaron una investigación en su contra por presunto feminicidio.

Sus hipótesis fueron ratificadas un mes después (30 de abril) de la desaparición de la extranjera, y exactamente tres días después de haber encontrado un cuerpo sin vida incinerado en zona rural de Rionegro (Santander) el 27 de abril, el cual, efectivamente, era el de la chilena.

Pero, ¿qué condiciones tienen en cuenta las autoridades para identificar a un presunto feminicida?

Lea también: Envían a la cárcel a Juan Valderrama por crimen de chilena Ilse Ojeda

Según expertos en la materia, no existe un ‘perfil feminicida’ establecido bajo el cual las autoridades trabajan, pues “cada caso es particular y debe ser investigado como tal”. Sin embargo, sí se hallan coincidencias psicológicas en la mayoría de los judicializados por este delito. En el caso de Juan Valderrama se identificaron algunas:

Personalidad antisocial

Recordemos: Ojeda habría llegado desde Chile a Colombia en compañía de Valderrama el pasado 5 de marzo y desapareció quince días después en Bucaramanga. Solo fue hasta el 13 de abril que su novio habló sobre lo sucedido, sustentando que la mujer se fue de su lado luego de una discusión donde descubrió una infidelidad de su parte con una ciudadana norteamericana.

“Ese día me entró una llamada de una mujer y a ella le dio un ataque de celos, se paró y se fue, intenté detenerla, pero recibí manotazos. Me fui a pagar la cuenta y cuando volví ella ya no estaba. Se fue con dinero y con la ropa que tenía puesta, supongo que está escondida”, dijo en su momento Juan Valderrama a medios, mientras pegaba carteles de ‘Se Busca’ con una foto de Ilse por todo Bucaramanga.

Para Óscar Díaz Beltrán, psiquiatra forense e investigador judicial, la actitud de Valderrama frente a las cámaras, a veces serena, y hasta sonriente, respondía a las características de una persona antisocial.

“Las personalidades antisociales tienen esa característica; no hay sentimiento de arrepentimiento ni dolor... Vemos cómo al inicio él negó ser el autor de los hechos y a lo largo de los días no se le vio otro tipo de actitud, sino que se mostró más bien tranquilo, a pesar de todas las circunstancias... Responde a la dinámica de buscar beneficiarse de las cosas o personas y cuando ya las obtiene, o no logró obtenerlas, simplemente las deshecha”, dijo el experto, al asegurar que estas conductas no son justificables, pues “una personalidad antisocial no es sinónimo de enfermedad mental”.

“Es lo que vemos en el caso de Garavito, por ejemplo, que él era consciente de lo que hacía, seleccionaba a las víctimas y planeaba abordarlas para cometer sus atrocidades. Lo mismo pasó en este caso, aquí es claro que él tenía un interés económico y planeó lo que iba a hacer. Era algo que él podría haber estado buscando, ya que se conoció que tenía una relación con otra extranjera, lo que revela que buscaba relacionarse con mujeres que no lo conocieran realmente y que solo iban a creer la información que él proporcionaba”, aseguró Díaz.

Maltrato que va en escala

Jinnette Amézquita, madre de Juan Valderrama, en entrevista con un noticiero chileno, aseguró que habló con Ojeda cuando llegó a Colombia y le advirtió que no era buena idea tener una relación con su hijo.

“Yo le dije: Cómo puedes venirte desde Chile detrás de un muchacho de estos, dejando tu familia, tus cosas… Él vive en un mundo que no es ni siquiera ‘real’, ¡es loco! Pero ella me respondía que lo quería mucho y que se llevaban bien... Le dije: Yo no me metería con alguien menor que venga a quitarme lo poco que tengo”, dijo la madre del joven.

Además, cabe resaltar que la hermana de la víctima, Alejandra Ojeda, mencionó en una entrevista para Blu Radio que su pariente asesinada sufrió episodios de maltrato físico y psicológico por parte de Valderrama.

“Vimos episodios de violencia hacia mi hermana. Él era un poco violento, en una ocasión ella llegó con un dedo meñique quebrado y dijo que se había caído, tratando de bajarle la gravedad al tema”, agregó la hermana de la mujer asesinada.

Sin embargo, pese a las advertencias de su propia familia y la de su pareja, Ilse Ojeda continuó con su relación.

Este escenario lo explica Díaz diciendo que “todos los seres humanos mostramos alguna faceta interna en algún momento”.

“Al parecer la ciudadana chilena logró ver las facetas que él mantenía ocultas. Lo que pasa es que cuando creemos que estamos enamorados no le damos la mayor importancia”, acotó el psiquiatra.

Este mismo proceso de ‘negación’ o ‘justificación’, por el que al parecer atravesó Ojeda para creer en las promesas de Valderrama, es un ‘síntoma’ frecuente que revelan las mujeres que han sido víctimas de maltrato, según explicó la Intendente (r) de la Policía y abogada María Alejandra Bernate.

“Todo hace parte de un proceso de manipulación en el que, aunque le adviertan a la mujer que el hombre le va a hacer daño, ella va a preferir confiar en que él va a cambiar y que todo es su culpa. El maltrato es progresivo y empieza con cosas mínimas, comentarios como: ‘Usted no sirve para nada’, ‘yo soy el único que la quiere’, ‘sin mí usted no es nada’. Luego vienen gritos, empujones y agresiones cada vez más contundentes”, explicó la Intendente (r), al agregar que “el primer golpe es la cuota inicial de un feminicidio”.

“Las mujeres tienen que tener muy presente lo que nosotros denominamos el ‘Violentómetro’, ahí están todas las señales de alerta con las que podemos descifrar si estamos o no frente a un feminicida. Identificarlo a tiempo es lo único que puede llegar a salvar vidas. En el caso de Ilse, esas alertas, al parecer, estuvieron latentes”, dijo Bernate, quien además sostiene la idea de que no existe un ‘perfil feminicida’ establecido.

Instrumentalización de la mujer

Según explicó una fuente de la Fiscalía Seccional de Cali, el caso de Juan Valderrama cumple varios de los apartes contemplados por la Ley 1761, lo que fortalece las acciones penales que pretenden condenarlo por el delito de feminicidio agravado.

“La Ley habla de la instrumentalización y este hombre usó a la ciudadana chilena para fines propios, tanto económicos, como sexuales. Además, la ocultó y la secuestró. Esas circunstancias responden a una conducta de feminicidio tipificada por la Ley”, explicó una fuente.

Entre tanto, el Fiscal 174 de Feminicidios de Cali resaltó otras generalidades que se han identificado en la mayoría de los feminicidas.

“Muchos crecieron en familias disfuncionales, son consumidores de sustancias. La mayoría son de bajo nivel académico, aunque en algunos casos, sobre todo en los hombres que se suicidaron después de cometer el acto, son de nivel académico alto. También presentan dificultades económicas. Estas son algunas de las generalidades. Sin embargo, la característica más fuerte es un pensamiento machista arraigado”, dijo el Fiscal.

Y agregó: “El machismo es una ideología, que justifica un orden social basado en el poder del hombre. Eso es lo que hace que cuando ellos creen que la mujer ‘se les salió de control’, tienen derecho a matarla, porque la consideran suya”.

Alerta de feminicidio

Para la intendente (r) de la Policía, Alejandra Bernate, es muy importante que las mujeres entiendan que “feminicida puede ser el hombre que menos se imaginan”, todo está en saber identificar a tiempo conductas agresivas.

“En todos mis años de labor no encontré un perfil específico para identificar a un feminicida. Conocí casos de políticos, policías, obreros, taxistas, y todo tipo de hombres maltratadores, de todos los estratos”, dijo.

Bernate invitó a las mujeres, con antecedentes de agresión o sin ellos, a que busquen el ‘Violentómetro’ en internet y lo estudien. Además, a que estén siempre dispuestas a denunciar y rechazar cualquier tipo violencia.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS
CONTINÚA LEYENDO
Publicidad