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Exclusivo: María José Marín reveló los secretos para ganar Augusta, uno de los torneos de golf más importante del mundo; “No lo asimilo todavía”
La caleña es considerada una de las figuras del golf en Estados Unidos.
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19 de abr de 2026, 12:01 p. m.
Actualizado el 19 de abr de 2026, 12:01 p. m.
Dos semanas después de haber conquistado el Augusta National Women’s Amateur en Estados Unidos, una de las justas más cotizadas del golf mundial, la caleña María José Marín lo sigue disfrutando, a pesar de la apretada agenda en la Universidad de Arkansas -estudia contaduría-, y porque el calendario le depara otros torneos que debe atender.
A los 19 años, es la primera latina que gana la codiciada cita de Augusta, que reúne a las mejores golfistas aficionadas del orbe; su gesta ha hecho que hoy sea una de las deportistas más destacadas en Estados Unidos, recibiendo invitaciones desde todas partes del mundo para jugar torneos, e incluso para compartir su experiencia en los campos de golf.
Esta caleña de permanente sonrisa y conceptos claros y precisos sobre la vida y sobre los secretos de su deporte, sacó un tiempo en su apretada agenda y le contó a El País la inolvidable experiencia vivida hace un par de semanas en el campeonato de Augusta.
¿Cómo han sido los días posteriores a ese triunfo tan importante?
Han sido una locura, mucha gente me ha dicho que no he asimilado la dimensión de lo que ha sido esta victoria y es verdad, no la asimilo todavía; el impacto que ha tenido en el golf colombiano y en Estados Unidos y en mi carrera esta victoria, ha sido muy grande.

De tantas llamadas de felicitación, ¿cuál es la que más le ha sorprendido?
Uff, han sido muchas y además muchas solicitudes de entrevistas; pero creo que lo que más me sorprendió fue la cobertura que se le dio acá en Estados Unidos al triunfo en los programas de Golf Channel.
Me tuvieron como invitada antes del torneo, pero ahora ha sido una locura, de todas partes del mundo me han llamado.
¿Dónde estuvo la clave para ganar Augusta?
Siento que para ganar un torneo de estos hay que tener cabeza fría totalmente; estar jugando en Augusta National, que es uno de los campos más emblemáticos y con más historia que tiene Estados Unidos por todas las figuras que han pasado por allí, es de verdad grandioso; hay que dejarse guiar, lo que digo de cabeza fría es mantenerse ciento por ciento en la estrategia que planee para este torneo, lo planeamos junto con mi papá y mis entrenadores; además, me disfruté el último día como nunca lo había hecho.
¿Tener a su padre cerca es una presión o una ventaja?
Nunca he sentido ningún tipo de presión de parte de mi papá; él fue la persona que me indujo al deporte, ha estado conmigo desde los 3 años, es el que ha caminado conmigo durante mis altos, durante mis bajos, es el que me conoce a la perfección; no es una presión, es un apoyo y siento que puedo confiar en él por esa buena vibra que me manda, lo mismo que mi mamá y mi hermano.
¿Cuál fue el momento más crítico en el Augusta?
El último día estuvo muy parejo hasta el hoyo 12; ahí el torneo cambió totalmente a mi favor. Además venía haciendo buenos tiros, corrí con muchísima suerte porque mi bola se detuvo en un lugar donde históricamente no se detiene; solo se había visto en una edición del Masters hace muchos años, y creo que ese fue mi momento para brillar; salí con un buen score, aproveché esa oportunidad y seguí jugando muy bien.
¿Qué siente al saber que es la primera latina en ganarlo?
Un orgullo grandísimo; vengo representando a Colombia y a México, que es el país donde nací, y a toda latinoamérica.
Lograr ganar este torneo es hacer historia para todas las niñas latinas que apenas están iniciando en este deporte, que se quieren involucrar, que algún día sueñan estar en el Augusta National, así que siento que fue como un punto alto para la historia del golf latinoamericano. Coronarlo yo es permitirles a los demás niños soñar que pueden ganarlo.
¿Usted también soñó ganarlo?
Sí, desde que empezó el torneo en 2019, comenzamos a hablar con mis papás de la posibilidad de jugarlo, porque son solo las 72 mejores jugadoras del mundo por invitación; nos pusimos manos a la obra, a trabajar muchísimo en esa idea, a confiar en el proceso.
Mi primera participación fue cuando tenía 15 años, era muy nueva en ese nivel, pero este año, con toda la experiencia acumulada y con un poco de suerte, se pudo lograr.
Desde la primera ronda sentí que mi golf estaba en un buen punto, mi confianza estaba a tope y tener el apoyo de mi familia y de mis amigos también fue importante.

Su hermano Emilio la acompañó en Augusta y en plena competencia tenía una bolsa y dijo que era para meter el trofeo de campeona. Le tenía fe...
(Risas) Sí, es una anécdota muy linda, lo vi con una bolsita verde para todos lados y no la soltaba para nada, pero no sabía que estaba diciendo eso; me parece que fue una buena manifestación por parte de mi hermanito, que en repetidas ocasiones había dicho que su sueño era verme ganar en Augusta. Me da mucho gusto hacerlo y cumplirle el sueño a él.
Usted dijo que ese título era el premio a que nunca se rendía, a pesar de los golpes recibidos. ¿Han sido muchos los reveses en el golf o en la vida?
Sí, de hecho el golf -como todo deporte y la vida-, es de muchos altos y bajos. Creo que es más de bajos. El año pasado, en este mismo torneo, no logré pasar a la última ronda, no jugué Augusta, solo en la práctica, y para mi fue un golpe bajo, muy duro, que hizo dudar mucho de mi y de mi nivel; pero tomé todo eso como aprendizaje y como motivador.
Y eso me dio la victoria en torneos como el de la universidad y el Wala en México, y para Augusta fue como reivindicarme y decir sí puedo.
The walk of a champion.
— Augusta National Women's Amateur (@anwagolf) April 4, 2026
La caminata de la campeona.#ANWAgolf pic.twitter.com/03x9Dp1fJ7
Usted nació en México y vivió muchos años en Cali; su mamá es mexicana, su papá caleño. ¿Fue largo el debate familiar para decidirse a jugar por Colombia y no por México?
(Risas) Sí, la verdad es que hubo esa dualidad y ese debate por decidir a quién iba a representar, y la verdad es que decidí representar a Colombia porque me fui a vivir a Cali a los 3 años; el proceso empezó en Colombia y comencé a jugar torneos en Colombia. Claro que también me hubiera muerto por jugar por México y a mi mamá también le hubiera gustado, pero así se dieron las cosas.
Un momento histórico para toda América Latina.
— Augusta National Women's Amateur (@anwagolf) April 5, 2026
María José Marín, campeona del #ANWAgolf 2026. pic.twitter.com/jin1IHiacJ
Con solo 19 años ha ganado muchos torneos de prestigio, ¿ya llegó a su techo en el golf o siente que falta por dar más?
En cuanto a objetivos considero que nunca hay un techo, mis objetivos van más allá de un resultado, van en superarme como persona y como jugadora, confiar en mi proceso, he sido muy fiel eso junto a mi papá y mis entrenadores, siempre que vamos a un torneo hablamos de jugar bien, si lo logramos bien, y si no lo tomamos como aprendizaje para el siguiente campeonato.
Los futbolistas utilizan muchas cábalas antes de un partido; ¿cuál es su ritual o qué es lo que siempre hace previo a un torneo?
Los rituales que siempre he tenido son cuando veo a mi papá, camino con él hacia el Hoyo 1 que es cuando voy a salir, me da la bendición y me dice con toda, ese es como mi buena suerte; también una marca que me dio mi papá, la tengo desde que tenía 10 años, se pone en la gorra y es como para marcar la bola; ese sí es mi amuleto de la suerte, lo tengo desde pequeña y sin él no puedo jugar ningún torneo.
¿Cuándo viene a Cali?
¿Cuándo voy a Cali? (Risas), probablemente la segunda semana de junio; hasta ahorita estoy segura de que me montaré a un avión para viajar a Cali.
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