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20 años después, El Diablo Viste a la Moda regresa a los cines con más estilo y celebridades sorpresa
Miranda Priestly ha vuelto y no acepta un no por respuesta. ¿Andy Sachs salvará a Runway? Todo lo que debe saber antes del estreno de la secuela de El Diablo Viste a la Moda.
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12 de abr de 2026, 11:22 a. m.
Actualizado el 12 de abr de 2026, 11:22 a. m.
Suena de fondo la canción Runway, interpretada por Lady Gaga y Doechii, mientras una Andy Sachs (Anne Hathaway) decidida, interrumpe la puerta del ascensor donde va Miranda Priestly (Meryl Streep), quien le dice: “¡Ya era hora!”.
En el tráiler, la temida jefe de redacción lanza una advertencia sobre Andy: “Estás aquí para ayudarnos a superar un escándalo, pero yo no te contraté y lo único que tengo que hacer es esperar para que falles”.
Esta es la escena inicial de la segunda entrega de El Diablo Viste de Prada o El Diablo Viste a la Moda —así es conocida en Hispanoamérica—, que llegará a cines el próximo 30 de abril, tras una espera de 20 años para los seguidores de la aclamada película de culto de los 2000.
En el filme original, el estilo y la personalidad de la periodista veinteañera, segunda asistente de la implacable editora en jefe, Miranda Priestly, fueron evolucionando con el paso de las escenas, para adaptarse mejor a sus nuevos y sofisticados entornos, para poder encajar.
Y pese a que los espectadores de la primera película aplaudieron su decisión de mantenerse fiel a sí misma y dejar atrás el mundo de los desfiles de alta costura, las suites de hotel gratuitas en París y los costosos regalos de Chanel, muchos se encandilaron con esos privilegiados entornos en los que Andy se movió, mientras fue fiel a las leyes de Miranda, que no se equivocaba del todo cuando decía: “Todo el mundo quiere esto, todo el mundo quiere ser nosotras”.
Kika Rocha, editora de moda y belleza, recuerda que esa primera película la grabaron en el edificio frente al suyo, en la Sexta Avenida de Nueva York, cuando era editora de People en Español y estaban frente a Radio City Music Hall, en la icónica sede de Time Inc.: “Era emocionante caminar por esas calles, donde estaban Anne Hathaway y Meryl Streep haciendo esta producción”.

“De las cosas más fabulosas que tuvo esa película, aparte de la historia, del libro brillante de su autora, fue la forma como se ejecutó y se llevó a la pantalla. Y en eso la moda lo era todo”, afirma Kika, consultada por El País.
Dice, además, que contaron con la asesoría de una de las mejores estilistas: la legendaria Patricia Field (posteriormente, en esa misma década, diseñó el vestuario de The Sex and the City). “Ella fue monumental, transformó el look de Miranda con Meryl Streep, que es fabuloso, y de Andy con Anne Hathaway, que también tiene looks que son icónicos y atemporales, que te los podrías poner hoy, 20 años después, y son igual de fabulosos”.
En esta segunda entrega, revela Kika, la encargada del estilismo es Molly Rogers, “quien trabajó junto a Patricia Fields como su asistente en la primera entrega y por eso ha seguido al pie de la letra el estilo de los personajes que impusiera la icónica estilista”.
Destaca la especialista en estilo que “tanto en la primera como en la segunda parte se tomaron en cuenta diseñadores icónicos y otros que en ese momento estaban dando mucho que hablar. “Meryl Streep lució Bill Blass, en la primera parte; Giorgio Armani, Prada, por supuesto, pero también Dennis Basso, marca que viste a la mamá de las Kardashian, Fendi, y a Anne Hathaway le ponían looks más jóvenes, Levis para sus jeans y en la nueva película usa Azzedine Alaïa y Dolce Gabanna. También recurría mucho la vestuarista a prendas vintage, como el abrigo verde pasto con cuello y puños de leopardo que llevó Anne Hathaway, una de esas prendas inolvidables.

Ni siquiera Meryl Streep presagiaba el fenómeno cultural que iba a significar El Diablo Viste a la Moda, consultada por la presentadora colombiana Laura Tobón, invitada a la premier en México, dijo: “Cuando hicimos la primera película sabía que iba a tener éxito. Pero, es curioso, he estado en un par de películas, rodeadas por un círculo femenino, como Mamma Mia, Barbie y Esto, y siempre tienen que luchar por presupuesto, las menosprecian, pero cuando son un éxito, dicen: ‘Es fantástico, hagamos una secuela’. Los hombres de nuestra industria del cine no podían sentir que las historias de mujeres encajaran con ellos”.
En esta segunda película, que demuestra 20 años después que la historia es un hito cultural, David Frankel regresa para dirigir la secuela que sigue a Miranda mientras se enfrenta a las dificultades financieras de la revista Runway y a su exasistente Emily Charlton, quien ahora dirige una marca de moda de lujo y controla la inversión publicitaria que Miranda necesita desesperadamente. Como aún guarda rencor a su exjefa, podría estar conspirando con su novio multimillonario para comprar Runway. Andy Sachs regresa a Runway como editora de reportajes, tras haber dejado el mundo de la moda dos décadas antes.

La nueva entrega explorará la crisis de los medios impresos, la cultura de los influencers, el impacto de la moda rápida y la evolución del poder en un panorama mediático cada vez más digital.
Tracie Thoms regresa como Lily, la mejor amiga de Andy, y Tibor Feldman retoma su papel de Irv Ravitz, presidente de Elias-Clark. Y habrá nuevos rostros: Lucy Liu, Simone Ashley, Justin Theroux, BJ Novak, Kenneth Branagh (hace de esposo de Miranda), Pauline Chalamet, Helen J. Shen, Conrad Ricamora, Rachel Bloom y Patrick Brammall. Se vio a Donatella Versace y Lady Gaga filmando cameos en Milán, pero sus papeles son un secreto.
En cuanto a los escenarios, están las calles de Nueva York, Milán durante la Semana de la Moda (Streep y Tucci fueron filmados en un desfile de Dolce & Gabbana) y el lago Como, de Italia. También estará de vuelta la icónica sede de la revista Runway en la Avenida de las Américas. Se han filtrado datos más que curiosos, como que Meryl Streep no se inspiró propiamente en Anna Wintour para su personaje, fue de su colega Mike Nichols de quien tomó la parte más aguda, dominante e irónica; tenía ese tipo de inteligencia que imponía sin levantar la voz. Y de Clint Eastwood absorbió la autoridad de quien manda con escasas palabras, desde la calma y el silencio, sin exhibir el poder.
Meryl y Anna Wintour resultaron primas en sexto grado, comparten antepasados en Pensilvania, un hallazgo genealógico que la actriz recibió con humor: “¡Eso lo explica todo!”.
Isabel Peláez. Escribo, luego existo. Relatora de historias, sueños y personajes. Editora de cultura, entretenimiento y edición de contenidos digitales.
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