Una familia argentina se encuentra viviendo una verdadera tragedia a causa de la muerte de uno de sus integrantes. El trágico hecho sucedió horas después de la final de la Copa Libertadores.
Marcelo Morales, policía de la Ciudad de Buenos Aires y fanático de Boca Juniors, se suicidó después de la dura derrota en la final de la Copa Libertadores ante Fluminense, según contó la madre del uniformado.
En una entrevista con el canal argentino Crónica TV, Verónica, madre del policía, relató los motivos por los cuales su hijo tomó la decisión de quitarse la vida.
“Porque era fanático de Boca. Si perdía estaba mal, se ponía triste, pegaba piñas, decía que era lo más grande Boca. Me lo mataron. Yo ahora no lo tengo y no hay ningún jugador que me dé el pésame”, aseguró la mujer.
Incluso, la mujer aseguró que Boca le mató a su hijo “Boca es una basura, por ellos se mató mi hijo, por Boca, y no hay ningún jugador n hay nadie que a mi me de el pésame del dolor que tengo en el alma”.
La señora agregó que. “no pensé que mi hijo iba a llegar a ese límite de matarse. Hace algunas semanas le había dicho al papá ‘si Boca no gana el 4 de noviembre yo me mato’. Pensamos que estaba haciendo un chiste. Que tomen conciencia los jóvenes, que piensen su familia”.
En medio de su dolor la madre de Marcelo aseguró que su hijo era una muy buena persona, que no se metía con nadie y que saludaba a toda la gente del barrio.
Por último, la mujer hizo un llamado a la reflexión, le pidió a todos los jóvenes que son hinchas de algún club que tomen conciencia y piensen en la familia.
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En la noche del sábado - 4 de noviembre - horas después de que Boca Juniors perdiera la final de la Copa Libertadores ante Fluminense de Brasil, un hecho de violencia se presentó en el metro de Buenos Aires, capital de Argentina.
En una grabación de casi dos minutos que se volvió viral a través de redes sociales se puede ver cómo un hombre, fanático de Boca y vendedor ambulante en el subterráneo, se encontraba cantando a viva voz una de las arengas que la hinchada entona en el estadio para alentar al cuadro Xeneize en el subte línea H de la estación Once.
En extrañas circunstancias, aún no develadas, puede observarse que el hombre se acerca a un grupo de tres jóvenes que se encontraban allí, dos hombres y una mujer, con los que no tendría ninguna relación aparente. Pese a esto, el aficionado se dirigió al más alto de los tres, de quien se asegura sería hincha de River Plate, eterno rival de Boca.
Inicialmente, los dos sujetos solo discutían, por lo que el joven alto empujó al aficionado de Boca, que se ve mayor que él, para que se apartara y no lo molestara más.
Este último no estaba de acuerdo con esto y continuó increpando al joven alto, golpeándolo en su rostro. Ante esto, el joven, que traía puesta una camiseta negra, reaccionó dándole un puñetazo al señor, quien cayó al suelo rápidamente.
El aficionado de Boca estaba en el lugar en compañía de sus cuatro hijos, por lo que, luego de ver a su padre caer, se acercan al joven gritándole por lo ocurrido. Al parecer, uno de ellos lo insulta, por lo que la reacción es enviar nuevamente un manotazo al chico, que termina cayendo al suelo como su padre y retorciéndose de dolor.
El señor de Boca, completamente alterado, se levanta buscando seguir golpeando al joven que lo atacó a él y a su hijo, sin embargo, las demás personas que presenciaron lo ocurrido se acercan e intentan detener al hombre.