En medio de un impresionante operativo de seguridad, fue enviado a Estados Unidos, el viernes pasado, el jefe del Clan del Golfo, Dairo Antonio Úsuga, alias Otoniel. Su extradición provocó de inmediato una serie de acciones violentas en varios departamentos del país, como Antioquia, Chocó, Sucre, Bolívar y Córdoba.

Vehículos quemados y confinamientos de diferentes poblaciones fueron los primeros hechos que se presentaron como retaliación a la extradición de ‘Otoniel’, pues el Clan del Golfo anunció un paro armado.
Las autoridades reportaron 36 capturas, 113 hechos de violencia y 100 vehículos afectados en solo dos días de paro.

En entrevista con Colprensa, el ministro de Defensa, Diego Molano, habló sobre la operación que llevó al excapo del Clan del Golfo desde las celdas de la Dijín, en Bogotá, hasta la base aérea de Catam, en la que se utilizaron ocho tanquetas blindadas acompañadas por motos de la Policía y hombres fuertemente armados.

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El Ministro de Defensa también se refirió a la necesidad que hubo de acelerar la extradición de ‘Otoniel’, pues había información de inteligencia sobre posibles fugas. Además, se refirió al paro armado que decretó este grupo ilegal, al cual calificó como una organización muy debilitada, y frente a la cual el Gobierno no cederá a sus presiones.

"No hay nadie más interesado que el Gobierno y la Fuerza Pública para que se conozca toda la verdad del Clan del Golfo. Fue por ese motivo que lo capturamos y lo decidimos extraditar”, Diego Molano.


¿En qué momento reciben ustedes la noticia que ya hay vía libre para extraditar a ‘Otoniel’ y cómo fue el operativo?


Finalmente se da esa extradición cuando se niega la tutela que estaba en discusión en el Consejo de Estado. A partir de ese proceso que ya se venía adelantando, se toma la decisión de continuar con la extradición, con un despliegue muy importante de un operativo conjunto entre Ejército y Policía, todo esto con el fin de llevarlo al aeropuerto y luego entregarlo a las autoridades norteamericanas.

En todo este procedimiento, por supuesto, se tomaron todas las medidas necesarias ante el peligro y los riesgos inminentes que genera esa capacidad criminal que tiene alias Otoniel.

El trabajo conjunto de la Fuerza Pública es una demostración de que en Colombia nadie puede estar por encima del Estado de Derecho, o por encima de la Ley, sino que a todos finalmente les llega la justicia.

¿Se aceleró la extradición de ‘Otoniel’ porque había un plan de fuga?

Por supuesto, siempre había un mecanismo de inteligencia que desarrolla nuestra Fuerza Pública. En esa inteligencia que hizo la Policía se definió que ya había algunas compras de inmuebles cercanos y apartamentos aledaños a la Dijín, todo con el fin de hacer observación.

Aquí hay una estructura criminal con tentáculos en muchas partes del mundo, que tiene intereses especiales para que no se diera esa extradición, por eso era tan importante garantizarla para que este cumpla sus penas y responsabilidades allá en Estados Unidos. De la misma manera sus procesos en Colombia continúan, tanto en la JEP o la justicia ordinaria.

¿Cómo van a garantizar que ‘Otoniel’, en ese país, atienda todos los requerimientos judiciales en Colombia, que entregue información y que repare a las víctimas?

Lo primero de lo que hay que partir es que este es un criminal, un delincuente, y pues su verdad muchas veces tiene que ser validada, no todo lo que diga un delincuente como ‘Otoniel’ tiene que ser creído de primera mano; por supuesto, tendrá que ser validada por todas las autoridades.

Pero en segundo término, los mecanismos de cooperación judicial entre Colombia y Estados Unidos permiten establecer que en cualquier otro proceso que se desarrolle en Colombia, sea ante la Justicia Especial para la Paz o la justicia penal, se puedan desarrollar los procesos con la participación a través de mecanismos digitales o cualquier otro mecanismo. Todo con el objetivo de que se permita estar presente en las audiencias. Eso debe ser garantizado por los mecanismos de cooperación ya existentes.

Le han contado los oficiales que acompañaron el proceso sobre lo que dijo ‘Otoniel’ en sus horas previas a la extradición. Sabemos que lloró, pero ¿qué más dijo?

Hubo una etapa inicial de sorpresa porque él pensó que no se iba a materializar esta extradición, y sobre todo con las prácticas dilatorias que estaban buscando impulsar algunas organizaciones.

En este caso esto lo sorprendió y cuando ya se hizo la entrega oficial, se derrumbó, comenzó a llorar, eso fue lo que nos informaron, porque se evidencia aquí claramente que finalmente en Colombia el delito y el crimen no pagan y, por supuesto, eso evidencia que al final cualquier delincuente termina donde debe determinar: ante la justicia.

Después de la extradición de ‘Otoniel’, ¿en qué queda el Clan del Golfo?

Hoy hay dos facciones del Clan del Golfo. Una está comandada por el criminal alias Siopas; la otra, por alias Chiquito Malo.

Esa es una organización que queda muy debilitada. Sin embargo, continúa con acciones de narcotráfico y ha pretendido realizar acciones de retaliación.

“Estamos desplegados en el país enfrentando a estas estructuras delincuenciales que pretenden amenazar con sus perversos planes”.


Desde la captura de ‘Otoniel’ se lograron más de 250 detenciones. Incluso, en el marco de este paro armado, se han presentado más de 20 capturas en los cuatro departamentos donde opera el Clan del Golfo.

Acá seguimos con una acción contundente en contra de esta organización criminal y narcotraficante, todo con el fin de garantizar que esas zonas queden desarticuladas y haya mucha más seguridad para los ciudadanos en todo el país.

“Tengan la certeza de que el Bloque de Búsqueda irá por aquellos que tienen responsabilidades, voz de mando y que hacen parte de la ilegalidad”.


Precisamente frente al paro armado, ¿qué acciones se están tomando para proteger a los ciudadanos que han resultado afectados por la quema de buses, confinamientos y homicidios?

Dentro del Plan Democracia que tiene establecido el Gobierno Nacional, hay dispuestos más de 240.000 hombres en todo el país, incluidos los cuatro departamentos donde hay potenciales afectaciones y ha habido alertas.

Además, se desarrolló un mecanismo de dispositivos en esos municipios que han sido focalizados. Allí está operando un trabajo conjunto entre la Policía y el Ejército. Además, se continuará con los dispositivos para garantizar y judicializar a los responsables de los actos terroristas.

Aquí no pueden prevalecer, de ninguna manera, las amenazas, son ellos los enemigos de Colombia y lo que hace a diario y seguirá haciendo durante estos días la Fuerza Pública, es garantizar que sobre esas vías haya movilidad y por supuesto dándoles tranquilidad a los ciudadanos para que puedan desarrollar sus actividades de trabajo y comercio.

Este Estado no puede ceder a esas pretensiones criminales y terroristas de estos grupos. Acá lo que tenemos es que estar unidos todos para lograr desmontar esa estructura criminal que es el Clan del Golfo’, organización que busca ejercer ese tipo de presiones y actos delictivos en contra de los ciudadanos.