La economía colombiana enfrentará en este 2026 grandes retos, la mayoría relacionados con la situación fiscal del país, que termina el año con un gran déficit y cuestionamientos alrededor de cómo el Estado se ha venido financiando a altas tasas.

El conjunto de analistas considera que el consumo privado seguirá siendo motor, sumado a una mejoría de la inversión que entraría a recuperarse.

Las estimaciones del BBVA Research muestran que en 2026 y 2027 la inversión fija repuntará un 4,9 %, mientras que el gasto público lo haría 4,3 %.

“La mayor actividad de la construcción será clave para que la inversión retome fuerza; vemos a las obras civiles liderando en 2026 y una vivienda que se recupera de forma gradual conforme mejora el ingreso de los hogares”, explicó Mauricio Hernández Monsalve, economista de BBVA.

Evolución de la economía colombiana en los últimos años. | Foto: El País

Añadió que el empuje también vendrá por la aceleración de proyectos regionales y locales (túneles, troncales, puertos, sistemas de metro) y por un repunte paulatino de las edificaciones no residenciales donde los inventarios ya son bajos.

“La inversión cambia de velocidad a partir de 2026: primero por obras civiles y, con rezago, por edificaciones; ese giro es el que permitirá sostener un mayor crecimiento de la inversión”, sustentó.

Precisamente, Guillermo Herrera, presidente de Camacol, aseguró en un reciente balance que las ventas y los lanzamientos de vivienda han crecido en los últimos doce meses, con corte a octubre, a tasas superiores al 10 %, impulsados especialmente por la vivienda No VIS, que lidera el comportamiento comercial habitacional.

“La reactivación del sector dependerá de varios factores. En primer lugar, de la situación fiscal y de la capacidad del próximo Gobierno para optimizar el gasto social en programas efectivos, como los de vivienda. En segundo lugar, también será determinante la evolución de las tasas de interés hipotecarias, influenciada por las decisiones de política monetaria y el riesgo país. A ello se suma la trayectoria de los costos de construcción, que hoy enfrentan presiones al alza”, comentó el líder gremial.

Las previsiones de Camacol le apuntan a un crecimiento en las ventas entre el 5 % y 12 % en 2026; incluso, los inicios de obra volverían a terreno positivo, con un repunte superior al 13 %.

Con todo esto, las proyecciones de crecimiento de la economía para 2026 oscilan entre 2,8 % y 3,0 %, según la mayoría de centros de pensamiento.

Analistas de Asobancaria, gremio que agrupa a las entidades financieras, coinciden en que para el año que comienza se prevé una recuperación más marcada de la inversión, aunque dicho repunte aún no sería suficiente para que su participación supere nuevamente el 20 % del Producto Interno Bruto, PIB.

En lo que respecta a la inflación, Asobancaria espera que termine en 4,4 % en 2026, pero otros centros de investigación económica creen que podría estar por el 5,0 %, muy similar a la de 2025.

“La volatilidad y la presión alcista de los precios de los alimentos seguirán moderándose. La inflación sin alimentos seguiría una senda de reducción gradual, aunque con comportamientos heterogéneos: los precios regulados mantendrían presiones al alza, asociados a la indexación al salario mínimo, mientras que los bienes, los alimentos y algunos servicios continuarían ajustándose de manera paulatina”, indicaron los analistas de Asobancaria.

Sin embargo, el alto incremento del salario mínimo para 2026 (23 %) hizo mover algunas proyecciones y ahora se cree que los precios podrían crecer hasta el 6,0 % este año.

Asimismo, se prevé que a lo largo de los siguientes doce meses se experimentarán alzas en la tasa de interés del Banco de la República por el elevado aumento del salario. Ahora se pronostica un repunte por encima del 10 % (hoy se encuentra en 9,25 %). Por ejemplo, la firma Credicorp estima que la tasa de interés del Emisor podría llegar a 11 %, lo que haría los créditos más costosos. Los bancos estaban esperando una recuperación del crédito con un repunte real de la cartera de 3,6 %, sin embargo, ante las recientes noticias del mínimo, esto podría cambiar.

Tasa de desempleo en Colombia comparativa al mes de octubre. | Foto: El País

Principales retos

Para los analistas de Bancolombia, el deterioro de las finanzas públicas es uno de los principales desafíos para superar en este 2026.

Se prevé un déficit fiscal del Gobierno Nacional de 6,5 % del PIB y una deuda pública de 63,4% del PIB. “Este desbalance respondería a un recaudo tributario que crecería por debajo del gasto programado, junto con rezagos y rigideces presupuestales”, indicaron.

Aseguran que la activación, por parte del Gobierno de la cláusula de escape de la Regla Fiscal permitirá un desvío temporal de las metas entre 2025 y 2027, pero temen que la sostenibilidad fiscal dependerá de esfuerzos en múltiples frentes, tanto desde el recaudo tributario como en la racionalización del gasto, lo cual no es claro porque el Gobierno no ha enviado señales en este sentido.

“Colombia enfrentará en 2026 un entorno de recuperación económica moderada, acompañado de retos significativos en materia fiscal e inflacionaria. La estabilidad macroeconómica dependerá de la capacidad del país para mantener la confianza de los inversionistas, avanzar en reformas fiscales y preservar la credibilidad de la política monetaria”, señalaron los investigadores económicos de Bancolombia.

El alza del salario cambió las proyecciones de la inflación del 2026 al alza. Se teme que los alimentos también se impactarán. | Foto: El País

Ahora, el Comité Autónomo de la Regla Fiscal, Carf, hizo otra advertencia. Aseguran que el alza salarial del 23,7 % añade $5,3 billones al déficit en 2026 por un aumento en los gastos pensionales, así como en las erogaciones de salarios de funcionarios públicos, entre otros aspectos.

José David Benavides, abogado y experto en derecho empresarial, considera que este será un año de mucha incertidumbre económica por la campaña electoral, “puesto que se decidirá si se continua apoyando una política económica de derroche en el gasto público, además del aumento en los costos para la empleabilidad (aumento de salario mínimo + reforma laboral), o si, por el contrario, se apoya una hipotética política de prudencia y cordura al momento de ejecutar el gasto, que incentive primordialmente las inversiones extranjeras que tanto bien le han hecho al país en las últimas tres décadas”.

Según sus estimaciones, se prevé que este será un año en el que el sector privado será el gran protagonista “sin mucho apoyo oficial”, contando además con el no brillante ambiente que se vive en el comercio internacional, gracias a la guerra arancelaria impulsada por Estados Unidos con los países ejes de la economía mundial.

Evolución de las tasas de interés de política monetaria en Colombia. | Foto: El País

Principales cambios en los indicadores

Estas son las proyecciones de los diferentes centros de pensamiento en Colombia.

-Según BBVA, la inflación seguirá alta a comienzos de 2026 por el aumento del salario mínimo, la inercia que implica la indexación y las presiones del gasto privado y el público. Credicorp revaluó el dato de 4,5 % a entre 5,7 % o 6 %.

- Dólar: para este año se anticipa una elevada volatilidad y una tendencia a la depreciación. Este escenario incluye una menor entrada de recursos públicos y las volatilidades relacionadas con el ciclo electoral. De esta forma, el precio del dólar estaría en un promedio de año en $ 3960 y al final del 2026 en $ 4020.

Exportaciones: de acuerdo con Javier Díaz Molina, presidente de Analdex, será difícil que este año se superen los US$ 50.000 millones en ventas externas.

“Continuará la caída de las exportaciones minero energéticas, dada la política de transición energética de este Gobierno. A esto se suma que el café, que tendrá un 2025 histórico, tendrá una menor producción y también se prevé una caída en el precio internacional, en 2026”, dijo.

- Vivienda: Para el 2026, Camacol proyecta un crecimiento en las ventas entre el 5 % y 12% en 2026 y un repunte en los inicios de obra superior al 13 %.