Una nueva alerta hacia la ciudadanía colombiana ha emitido el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) sobre la comercialización fraudulenta de tres productos magistrales falsificados.

Según la entidad, estos son: Bicarbonato de sodio 1 mEq/mL frasco x 240 mL lote 251023274; Naproxeno 1,6 gr/80 gr + Indometacina 2 gr + Vitamina E 3,375 gr/80 gr lote 251023275; y Ketoconazol 2% + Desonida 0,1% + Triclosán (Irgasan) 0,6% loción tópica x 100 mL lote 250921380.

En ese sentido, el Invima asegura que se desconoce la procedencia, contenido real, calidad, seguridad y condiciones de fabricación de estos productos, lo que puede representar un riesgo para la salud pública.

La alerta surgió como consecuencia de la confirmación del establecimiento Tecnología Galénica de Colombia S.A.S. Este le comprobó al Invima que existe una falsificación de estos productos magistrales.

Bicarbonato de sodio 1 mEq/mL frasco, representa un peligro para la salud. | Foto: El País

Para el Grupo de Farmacovigilancia del Invima, este tipo de productos fraudulentos representa un riesgo importante debido a que no existe una garantía sobre su composición ni sobre las condiciones en las que fueron elaborados.

La entidad adscrita al Ministerio de Salud resalta que el Decreto 780 de 2016 define como “preparación magistral” al preparado o producto farmacéutico para atender una prescripción médica, de un paciente individual, que requiere de algún tipo de intervención técnica de variada complejidad.

“Cuando hablamos de productos magistrales falsificados, estamos frente a preparaciones cuya procedencia, trazabilidad, condiciones de almacenamiento, transporte y contenido real son completamente desconocidos. Esto significa que no existe garantía de calidad, seguridad ni eficacia para los pacientes, aumentando el riesgo de eventos adversos y afectaciones a la salud pública”, explicó William Saza, coordinador del Grupo de Farmacovigilancia del Invima.

A raíz de lo anterior, el Invima instó a la ciudadanía a evitar comprar estos productos o medicamentos que carecen de un registro sanitario vigente. Al mismo tiempo, destacó que estos productos fraudulentos se comercializan a través de redes sociales, portales web, establecimientos comerciales y cadenas de mensajería instantánea.

En caso de que haya personas usando los productos relacionados en esta alerta, deben suspenderlos de manera inmediata. Asimismo, en caso de cualquier evento adverso asociado, se debe hacer el reporte por medio de los canales oficiales de farmacovigilancia del Invima.

Por último, pidió que actores del sector sanitario, como las secretarías de salud de municipios y departamentos e IPS, fortalezcan todas las acciones de inspección, vigilancia y control para evitar la distribución y comercialización de estos productos falsificados.