Fundación Colombina, el encanto de educar
Valle con sentido

Fundación Colombina, el encanto de educar

Septiembre 23, 2018 - 07:32 p.m. Por:
Elpais.com.co
Colombina

Actualmente 180 niños de Santander de Quilichao están vinculados a su desarrollo, y sus destrezas le dieron la vuelta al pueblo el pasado 3 de agosto, cuando los alumnos del taller desfilaron por las calles del municipio interpretando melodías con los instrumentos de viento y percusión que ahora hacen parte de sus vidas

Colombina es una empresa ejemplar. No solo por fabricar algunos de los alimentos más emblemáticos de nuestra memoria patria (‘Bon Bon Bum’, ‘Coffee Delight’, ‘Chocobreak’, ‘La Constancia’ y otros), sino por la gestión que realiza a través de la Fundación Colombina, con impacto en las poblaciones de La Paila, al norte del departamento del Valle, y Santander de Quilichao, en ese Cauca que se alarga y se mezcla con el sur del Valle.

Desde el 2006 Colombina se lo trazó institucionalmente como una meta: crear, impulsar y sostener programas educativos, culturales y deportivos para niños y jóvenes, así como para las familias de sus trabajadores, y en general para toda la comunidad asentada en las zonas de influencia de sus fábricas más grandes.

Fue de esa manera como nació la Fundación Colombina y empezaron a surgir, consecutivamente, iniciativas sociales que se convirtieron en modelo, como la beca ‘Jaime H Caicedo’, que actualmente acoge a 33 hijos de colaboradores brindándoles la posibilidad de ganar un subsidio por el valor total de la matrícula para su educación superior.

Pero si bien la educación es una de sus principales líneas de acción, la Fundación también ha hecho músculo empujando programas culturales y deportivos. “Lo que buscamos es que los niños aprendan valores y habilidades sociales”, dice Ana María Rojas, su directora.

Uno de los proyectos insignia de la Fundación es el Taller Integral de Músicas Caucanas y Colombianas (Timcca), que nació hace nueve años con el propósito de preservar la tradición musical ancestral del Cauca. Actualmente 180 niños de Santander de Quilichao están vinculados a su desarrollo, y sus destrezas le dieron la vuelta al pueblo el pasado 3 de agosto, cuando los alumnos del taller desfilaron por las calles del municipio interpretando melodías con los instrumentos de viento y percusión que ahora hacen parte de sus vidas.

Se trató de la celebración de los diez años del jardín infantil de Colombina; ese día, en compañía de sus padres, los niños recorrieron las calles de Santander de Quilichao disfrazados, cantando y celebrando.
En Zarzal, mientras tanto, funciona el ‘Club Jaime H. Caicedo’, una escuela deportiva donde 200 chicos comienzan a crecer viviendo el fútbol como un proyecto que rebasa lo estrictamente deportivo. “Sabemos que el fútbol une familias, amigos, ciudades. Por eso el objetivo del Club es que la comunidad del corregimiento de La Paila se una para apoyar a los jóvenes”, cuenta Ana María Rojas.

El apoyo que los chicos encuentran allí, también se extiende a través de programas de lectura y hogares infantiles. La Fundación, con todos sus programas, beneficia a 750 niños actualmente. Pequeñas acciones con grandes consecuencias: un chico bien cuidado permite que crezca la familia en muchos sentidos. Un chico bien rodeado y con oportunidades, es un aporte a la continua transformación del mundo.

Entre los líderes mundiales en sostenibilidad

Para Colombina, la sostenibilidad significa tener una gestión íntegra y responsable, orientada a minimizar y prevenir los posibles impactos de la operación y contribuir al progreso de la sociedad. Este año la compañía se destacó como una de las empresas con mejores prácticas de sostenibilidad a nivel mundial, por su desempeño en materia social, ambiental y económica, de acuerdo con el anuario de sostenibilidad 2018 realizado por la firma suiza RobecoSAM. Colombina quedó ubicada en la sexta posición.

Uno de sus proyectos bandera es el reciclaje en sus plantas de producción. Específicamente en Santander de Quilichao, han logrado grandes avances con la construcción de una planta de reciclaje que requirió una inversión de más de $3.000 millones de pesos. Allí, cinco máquinas se encargan de triturar la materia prima que llega catalogada como desecho y de desarrollar un proceso de evaporación que transforma empaques en partículas plásticas. De esta manera, las galletas y pasteles ‘imperfectos’ se convierten en insumo de comida para mascotas, los empaques en materia prima para todo tipo de artefactos en plástico, y los aceites terminan convertidos en abono agrícola. De estos residuos se recicla un 95%, explica Alexander Montes, director de Calidad de la planta Colcauca.

Colombina

Es una compañía global de alimentos creada en 1927 que distribuye productos de confitería, galletería, pastelería, salsas, conservas y helados a más de 50 países del mundo. Según la Evaluación de Sostenibilidad Corporativa de la empresa RobecoSAM, la compañía vallecaucana se ubica entre las primeras empresas de Latinoamérica líderes en sostenibilidad.

Su producto estrella es el ‘Bon Bon Bum’, que llega a 60 países y es la cuarta golosina con chicle más vendida en el mundo.

Cuentan con cinco plantas en Colombia: la fábrica de confitería, ubicada en La Paila; la de galletas y pasteles, en Santander de Quilichao; la planta de salsas y conservas en Tuluá, y dos fábricas de helados en Itagüí y Bogotá. También tienen una planta en Guatemala, donde se produce a toda Centroamérica y otra en España, que abastece este país.

“Para nosotros es primordial que nuestras comunidades crezcan y se desarrollen. Y es por medio de la educación que Colombina aporta a estos territorios”. Ana Rojas, Gerente Fundación Colombina

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“Para nosotros es primordial que nuestras comunidades crezcan y se desarrollen. Y es por medio de la educación que Colombina aporta a estos territorios”. Ana Rojas, Gerente Fundación Colombina

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