Presupuesto y ajustes

Presupuesto y ajustes

Octubre 25, 2018 - 11:55 p.m. Por: Editorial .

En materia de finanzas públicas, dos cosas importantes han cambiado a partir de la llegada del nuevo gobierno y la discusión del presupuesto de la nación para el 2019. La primera es la aparición de un alza importante en los precios internacionales del petróleo; la segunda, el que sea cada vez más urgente la construcción de un consenso entre las fuerzas políticas para definir un norte a la economía.

El primero de esos factores implica un nuevo clima para los ingresos públicos, los que recibirá el Gobierno central por cuenta de Ecopetrol y el auge en los ingresos generados por las alzas que han experimentado los hidrocarburos y, en menor medida, el carbón. Eso significa que el presupuesto, aprobado en cuantía de 259 billones de pesos, ya no presentará el déficit que se presagiaba de cerca de 25 billones, y que el Estado tendrá mayor disponibilidad para aumentar la inversión en rubros sensibles para la vida nacional.

En efecto, ahora ya se habla de un déficit de catorce billones, cifra sin duda grande pero mucho más manejable, lo que permitirá aumentar la inversión en cifras cercanas al 18 % con respecto al 2018. Y crecer los recursos destinados a la educación, llegando a cuarenta y un billones, dos billones y medio más que los contemplados en el presupuesto inicial, y a la salud, que llegó a treinta y dos billones. De otra parte, se sabe que la partida destinada a las transferencias a departamentos y municipios se incrementarán en un 12 %, y que las regalías llegarán a los doce billones que serán repartidos entre los entes territoriales, producto directo del crecimiento en los ingresos petroleros.

Hay pues una perspectiva muy distinta y sin duda más positiva que la que se tenía en julio, cuando se presentó el presupuesto. Pero se sigue esperando una reforma tributaria, ahora bajo la denominación de ley de financiamiento, que aún no se conoce y de la cual se ha hablado mucho, en especial, como un incremento de los impuestos y la redistribución de las cargas entre los factores de la economía. Además, hay que tener en cuenta el cambio que se ha producido en las relaciones del Gobierno con las fuerzas políticas que tienen asiento en el Congreso.

En la próxima semana se conocerá la propuesta del Gobierno destinada a modificar el panorama fiscal y a redefinir las contribuciones tributarias a cargo de las empresas y las personas naturales. Se sabe que el proyecto está destinado a reducir los impuestos del sector empresarial para impulsar la inversión, pero también que el gobierno considera necesario revisar el IVA y aumentar la contribución de las personas naturales para tratar de conjugar el déficit.

Capítulo aparte debería tener el compromiso para reducir el gasto público, limitar la tendencia a otorgar subsidios de todo orden y aumentar la eficiencia en la administración de los tributos. Además de cumplir con una promesa de campaña del presidente Duque, lograr ese cambio y mostrar que el Estado está dispuesto a limitar su tendencia a gastar y a combatir la vena rota de la corrupción, sería el mejor mensaje para los colombianos y para la economía.

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