La prioridad del Sur

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La prioridad del Sur

Noviembre 19, 2019 - 11:55 p. m. Por: Editorial .

Luego de asegurar que las llamadas Obras para el Progreso, entre las que se incluyen la ampliación de la vía Cali Jamundí, la construcción de dos puentes en la intersección de la Calle 25 con Carrera 100 y la Avenida Ciudad de Cali, estarían listas antes de finalizar este año, el Secretario de Infraestructura Municipal reconoció que será imposible terminarlas en el tiempo previsto. Es una noticia que si bien causa desaliento, no puede llevar al pesimismo ni a pensar que fracasarán.

El mayor riesgo que afrontan las obras de infraestructura vial en el sur de Cali no es que su entrega se retrase algunos meses. Lo importante ahora es garantizar la terminación de los trabajos en la próxima Administración Municipal y que exista el compromiso de concluirlas a la mayor brevedad, como lo demandan los caleños y quienes padecen los problemas de movilidad que afectan a ese sector de la ciudad.

Lo primero es reconocer que se han presentado desaciertos, el mayor de ellos la improvisación que se refleja en la falta de planeación y en cambios en medio de los trabajos que encarecen los proyectos. Por supuesto no han faltado los imprevistos, como las dificultades para comprar predios, los escollos eternos para obtener las licencias ambientales, los hallazgos arqueológicos que llevan a las suspensiones o la reposición de redes de servicios públicos que son obsoletas y de las que no se tenían información porque la ciudad no guarda la memoria de su infraestructura.

Pero lo cierto es que las obras se están haciendo y en su mayoría muestran progresos del 60% o más. Ello significa que se avanza en la solución de uno de los problemas más apremiantes para Cali como es el de la movilidad hacia el sur, producto de una ciudad que creció sin una planeación urbanística ni tuvo visión para proyectar su futuro. Y que además quintuplicó en pocas décadas su población y es la mayor receptora de migraciones en el suroccidente del país.

Los caleños han sido pacientes con los trabajos y han aguantado el caos que producen porque saben que son necesarios para desatrasar su infraestructura y ponerla a tono con las necesidades actuales y futuras de su población. El problema no es la fecha de entrega, es el riesgo de que con el cambio de administración municipal el 1 de enero próximo se presenten diferencias de criterios sobre lo que hoy se está haciendo y ello genere más demoras o una parálisis de las obras.

Por ello sería bueno conocer el punto de vista del Alcalde entrante, con lo cual se evitarán confusiones que terminen costándole mucho más a la ciudad. Por supuesto, aún hay problemas por resolver como los $10.000 millones que según el Secretario hacen falta para concluir las Obras para el Progreso. Y es comprensible que el próximo gobernante se quiera blindar de responsabilidades por los errores que se pudieron cometer al planear los proyectos.

Pero si hay dificultades, para aclararlas existen los órganos de control del Estado. La prioridad es garantizar la continuidad de los proyectos y su terminación pronta. Ese es el compromiso que necesitan y esperan los caleños.

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