En el paraíso de las aves

En el paraíso de las aves

Febrero 08, 2019 - 11:30 p.m. Por: Editorial .

El Valle es tierra privilegiada. En este territorio de exuberantes paisajes, clima variado y recursos naturales únicos, habita el 50 % de las especies de aves de Colombia, razón de más para persistir en la tarea de garantizar su conservación ambiental.

La próxima semana Cali será la sede de la quinta versión de Colombia Birdfair, una de las ferias de avistamiento de aves con mayor prestigio internacional. En esta ocasión estarán en la ciudad 30 expertos nacionales y de países como Irlanda, Brasil, Argentina y Perú, quienes con cientos de participantes realizarán 40 salidas de campo y asistirán a talleres especializados, conferencias gratuitas y muestras comerciales. La conservación y la sostenibilidad son los temas centrales de este encuentro que busca resaltar esa riqueza que surca los cielos de la región.

Colombia Birdfair es una buena ocasión para constatar el esfuerzo hecho en el departamento para recuperar sus ecosistemas y devolverle la majestuosidad a esa diversidad de paisajes naturales que constituyen su riqueza más importante. El Valle comprende que es ahí, en su medio ambiente, donde está el futuro y que por eso es indispensable e inaplazable su conservación. Falta aún mucho por hacer, pero se está recorriendo el camino correcto.

La laguna de Sonso y los humedales del río Cauca son ejemplo de cómo es posible revertir el daño causado. Ese complejo de espejos de agua que ha sido afectado de forma sistemática por la intervención humana, al punto de provocar casi su desaparición, es el hogar de cientos de aves endémicas o de las migratorias que llegan durante el invierno en el norte del Continente. Acciones decididas han permitido detener su destrucción, invertir los recursos necesarios para recuperarlo y garantizar su conservación al conseguir su inclusión en la lista de humedales Ramsar, que tienen protección internacional.

Así mismo se está haciendo un trabajo concienzudo de restauración en las cuencas hidrográficas que presentan mayor deterioro en el departamento, trabajo en el cual ha sido vital el compromiso de las entidades ambientales del Valle, de las administraciones locales y el acompañamiento de la comunidad y del sector privado. Su intervención ha sido definitiva a la hora de ampliar las zonas de reserva natural, interconectar así corredores ecológicos a través de las dos cordilleras y reforestar en promedio unas 3500 hectáreas de bosques.

Falta aún mucho por hacer, en especial en zonas como los Farallones de Cali donde la minería ilegal y las invasiones son amenazas constantes para la vida de la naturaleza, que demandan de la intervención de las autoridades y de un ejercicio de control permanente. Como recordatorio del daño que se le puede causar a un ecosistema está la cuenca del río Dagua, donde reparar la devastación provocada por la explotación minera tardará décadas.

El Valle sigue siendo una región privilegiada por la naturaleza pese al año ambiental que ha sufrido. Por eso debe comprometerse con la recuperación de lo perdido y con la conservación de lo que aún tiene, para que vuelva a ser ese edén terrenal descrito por Alexánder Von Humboldt cuando vio por primera vez sus paisajes a principio del Siglo XIX. Y para que continúe siendo el paraíso por el que vuelan las 800 especies de aves que podrán avistar quienes participen desde el próximo miércoles en el Colombia Birdfair 2019.

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