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¿Y si bombardean a Colombia?
¿Qué ocurriría si Estados Unidos decide ejecutar operaciones cinéticas selectivas contra estructuras narcoterroristas asentadas en territorio colombiano?
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9 de may de 2026, 02:29 a. m.
Actualizado el 9 de may de 2026, 02:30 a. m.
El 14 de noviembre de 2024 publiqué un análisis sobre el posible rediseño de la estrategia antidrogas de Estados Unidos bajo el presidente electo Donald Trump. En ese momento, para algunas personas era exagerado hablar de medidas arancelarias, militarización regional, narcoterrorismo y bombardeos. Pero lo que el artículo buscaba era predecir hacia dónde se dirigía la doctrina estratégica estadounidense.
Ha pasado un año y medio, y las acciones desarrolladas en los últimos meses, junto con la reciente publicación de la nueva Estrategia Contraterrorista de la Casa Blanca, muestran que ese giro doctrinal ya no es una hipótesis, sino una política explícita. La Estrategia redefine a los carteles no solo como organizaciones dedicadas al tráfico de drogas, sino como redes de actores terroristas a través de estructuras compartidas de financiamiento, logística y operaciones transnacionales.
La estrategia contraterrorista del presidente Trump sostiene que las drogas han provocado niveles de mortalidad comparables —e incluso superiores— a los de varias guerras modernas de Estados Unidos. Solo entre 2020 y 2021, cerca de 127.000 estadounidenses murieron por sobredosis asociadas principalmente a opioides sintéticos, una cifra superior a las bajas militares estadounidenses combinadas en Vietnam, Irak y Afganistán.
El documento es contundente al afirmar que, ante esta amenaza a su seguridad, los Estados Unidos priorizarán la neutralización de ‘narcoterroristas y organizaciones transnacionales’, integrando capacidades militares, inteligencia, operaciones cibernéticas y presión financiera ‘incluso’ cuando gobiernos locales no puedan —o no quieran— cooperar plenamente.
El cambio doctrinal es profundo. Según reportes recientes, Estados Unidos habría destruido al menos 47 embarcaciones vinculadas al narcotráfico en operaciones marítimas donde han muerto más de 180 personas, en una señal de que la interdicción antidrogas comienza a adoptar rasgos propios de una campaña contraterrorista. Y ahí aparece una pregunta que hace pocos años habría parecido absurda:
¿Qué ocurriría si Estados Unidos decide ejecutar operaciones cinéticas selectivas contra estructuras narcoterroristas asentadas en territorio colombiano? No me refiero a una invasión convencional ni de columnas de tanques atravesando fronteras. El escenario más probable sería: drones armados, aeronaves furtivas, ataques de precisión e inteligencia satelital persistente contra laboratorios, pistas clandestinas, campamentos armados o corredores estratégicos del narcotráfico, en puntos donde el Estado ha perdido el control.
Y si algún día ocurren operaciones cinéticas selectivas, será porque parte del territorio colombiano dejó de estar plenamente bajo control del Estado y pasó a ser administrado, financiado y defendido por estructuras narcoterroristas que ponen en peligro la seguridad hemisférica. Ese escenario no solo sería un fracaso del orden público, sino el deterioro de la soberanía territorial, particularmente del Suroccidente bajo el actual gobierno, una responsabilidad política que el presidente Gustavo Petro difícilmente podrá eludir. Y como lo publicó elocuente el Diario el Milenio en México, ‘Si un país no puede con el narco, Estados Unidos se encargará’.

Willy Valdivia Granda es director ejecutivo de Orion Integrated Biosciences y especialista en inteligencia artificial aplicada a la defensa, la salud pública y la seguridad nacional. Con más de 20 años de experiencia, ha colaborado con organismos internacionales, asesorado a la Unión Europea y liderado proyectos en América Latina, Europa, Asia, Medio Oriente y África. Actualmente, también se desempeña como profesor adjunto en una universidad de Estados Unidos.
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