Las bicicletas
La alternativa revolucionaria que André Gorz no veía viable hace 40 años...
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2 de may de 2013, 12:00 a. m.
Actualizado el 21 de abr de 2023, 08:00 a. m.
La alternativa revolucionaria que André Gorz no veía viable hace 40 años (La ideología social del automóvil, Le Sauvage, 1973), que consiste en eliminar el automóvil en beneficio de bicicletas, tranvías, autobuses, taxis, metro y trenes, pronto será una realidad en Masdar, en Abu Dabi. Ciudad diseñada por Sir Norman Foster, sin residuos contaminantes y de bajo consumo de energía y agua, basándose en la eficaz ciudad islámica tradicional que es compacta, baja y de patios, y con calles estrechas y sombreadas (L. Fernández-Galiano, El País, Madrid, 02/03/2010).Sin carros, allí se podrá ir en bicicleta o caminar, y por supuesto por la noche, y no como en algunas ciudades estadounidenses en las que cuando Gorz escribió su ensayo sobre el automóvil era aún considerado un delito, y los suburbios estaban diseñados en función del automóvil y de hecho ni siquiera contaban con andenes. Como Ciudad Jardín en Cali, diseñada justo por esa época, imitando lo norteamericano, pero pasando por alto que pronto habría casi un carro por habitante, como en Los Ángeles, y no uno por familia como antes.Hoy, el uso de las bicicletas es cada vez mayor. Los holandeses fueron precursores hace más de medio siglo, y en Barcelona y Madrid se crearon en la última década Oficinas de la Bicicleta. Y en grandes ciudades como París, Londres o Nueva York, hay cada vez más bicicletas públicas, con localizador para controlar su uso y evitar su robo, y en Berlín van sin problema en fila india por un pequeño carril de marcado en sus amplios andenes. En Colombia son muy utilizadas, como es el caso de Palmira, pero donde torpemente no han hecho nada para mejorar su uso.No en vano no consumen combustibles perecederos, por lo que no comprometen los recursos de las generaciones futuras ni contaminan el medio ambiente, y en desplazamientos cortos son más rápidas que los carros. Pero hay que implementar redes de ciclovías sin los errores cometidos hasta ahora, como se siguen cometiendo en Cali: no es sino ver el diseño de la nueva ciclovía por la Calle Quinta, pensada más para pasear que para circular, por lo que es más usada por caminantes mientras que muchos ciclistas prefieren los carriles rectos de las calles o del MÍO.Ahora las bicicletas eléctricas, e-bike o pedelec, son los vehículos más asequibles y se están imponiendo en las grandes ciudades. Tienen un motor eléctrico para ayudar su avance, cuya energía es suministrada por una batería que se recarga en la red eléctrica. Su autonomía está entre los 35 y los 70 km, y son más económicas que las motos. En la Unión Europea se las considera legalmente bicicletas, para efectos de circulación, si solo proporcionan asistencia mientras se pedalea, y para que el acelerador sea efectivo, y que el motor se desconecte a partir de 25 km/h.Es común que sean plegables, lo que facilitará su transporte en metros y trenes, como su estacionamiento y almacenaje. Y como no necesitan gasolina ni aceite y no hacen ruido, ni necesitan mayor mantenimiento, son muy ecológicas y pueden reemplazar en gran parte el uso de los carros. En Colombia, no se necesita licencia para conducirlas, no tienen pico y placa ni otras restricciones, no pagan impuestos, y no requieren la revisión tecnicomecánica. Lamentablemente aún no están de moda.

Arquitecto de la Universidad de los Andes con maestría en historia de la Universidad del Valle. Ha sido docente en Cali en Univalle, la San Buenaventura y la Javeriana, y en el Taller Internacional de Cartagena, de los Andes, y continua siéndolo en la Escuela de arquitectura y diseño, Isthmus, en Panamá. Miembro de la Sociedad Colombiana de Arquitectos, la Sociedad de Mejoras Públicas de Cali y la Fundación Salmona. Escribe en El País desde 1998.
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