Columnista
El juego del odio de clase
Petro, por supuesto, le apuesta a que nadie se tenga que acordar de sus andanzas. Él es el dueño y para eso nació Asperger y narcisista, como lo comunicó su hermano Juan Fernando y sus hechos lo han comprobado.
Siga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias


17 de abr de 2026, 01:18 a. m.
Actualizado el 17 de abr de 2026, 01:18 a. m.
El juego comienza, para ellos los comunistas, odiando a todo aquel que ha logrado, con talento y esfuerzo, superar la pobreza y hacer un pequeño patrimonio. Todos los bienes deben ser del Estado. Es decir, de ellos.
Se oye a Petro con su exacerbación y grosería despotricando contra la clase media o profesional y contra quien ha podido, en la lucha por la vida, conformar un patrimonio. Los odia el Petro y, por supuesto, también el candidato Iván Cepeda, camuflado miembro del Partido Comunista. Y sobre ese odio edifican un discurso de barriada, en el que se han especializado, ocultando de inicio sus intenciones de un largo apoderamiento del Gobierno.
Y por supuesto la riqueza personal y el deleite profano les fascina, como se observa en los famosos zapatos Ferragamo de Petro, en sus sacos rebuscados de marca y en sus constantes operaciones de implante de pelo y eliminación de arrugas, a que nos tiene ya acostumbrados. Ah, y las delicias del poder que ejerce en el mundo, gastando como uno de los millonarios del petróleo, rodeado de mujeronas o muchachones, como lo vimos en todos los medios de comunicación y redes sociales, en medio del bullicioso “pasar sabroso” del que hablaba la vicepresidenta Márquez. ¡Las delicias del poder!
Petro, por supuesto, le apuesta a que nadie se tenga que acordar de sus andanzas. Él es el dueño y para eso nació Asperger y narcisista, como lo comunicó su hermano Juan Fernando y sus hechos lo han comprobado.
Ahora bien, los hombres, desde el punto de vista jurídico y metafísico, somos todos iguales. Pero desde el punto de vista de la realidad, somos distintos. Por supuesto, existen talentos especiales para las matemáticas, la literatura, la pintura, el arte, los deportes, los espacios siderales y el comercio, entre otros. El comunismo soviético, de modo enunciativo, resaltaba que a cada cual el Estado debía darle según sus necesidades. Esa era una utopía. Empero, en los últimos dos congresos -que eran su regla mayor cada cinco años-, admitió que esta era una utopía, porque los hombres no éramos iguales ni en talento ni en habilidades; y por lo tanto, a cada cual debía dársele según sus capacidades.
Y entonces, lo que era una utopía dejó de ser verdad, para fijar el principio de que en toda sociedad los hombres son diferentes y pueden ganar diferente, según su talento y capacidad de trabajo. De manera que el odio de estos comunistas criollos a quienes han logrado levantarse con su talento no es más que una demagogia viciada, una bandera pasional que levantan para buscar votos y dividir a una sociedad que antes compartía y buscaba mejorar su estrato a base de trabajo.
Entretanto, argumentando mentiras, el Gobierno observa como un extranjero la crisis de la salud. Y bulle aquí y bulle allá, a sabiendas de que la gente muere por falta de un Gobierno que se autopostula el gobierno del cambio y de la vida. ¿Cuál cambio? ¿El de los cucarrones rondando alrededor de una vela? ¿Cuánta gente tendrá que morir como aquel chiquillo Kevin Acosta?
No obstante, el crimen aumenta y el terror se apodera de la gente que no come entero. Guerrillas de criminales tratando de mantener el statu quo. Lo que ha ocurrido en el caso del criminal Calarcá, perfectamente conocido por el señor Petro, es decir que nada se hubiera hecho si él no autoriza al general Juan Miguel Huertas y todo su entablado a cometer tales adefesios. Es aterrador tener en cuenta que a base de los discursos cargados de loca pasión mataron a un ángel, Miguel Uribe Turbay, como lo expreso en un poema.
Claro que está llegando la hora del rescate. Es admirable ver a Paloma en una lucha inteligente, valerosa, patriota y congregante que todos los días aumenta dentro de las filas de mi Partido Liberal de siempre, del Partido Conservador con el que se hizo el Frente Nacional, del Cambio Radical y de la U. Con esta gente ganaremos limpio y abundante. Y que vuelvan los camaradas a seguir su lucha de falsas reivindicaciones, que Colombia ha enseñado la democracia desde hace un tiempo largo, que no termina. Como ocurrió en el siglo antepasado, todavía podemos decir que “hay luz en la poterna y guardián en la heredad”.

ha desempeñado puestos públicos como juez del Circuito, Conjuez del Tribunal de Cali, Secretario de Gobierno de Cali y alcalde encargado, embajador de Colombia en Polonia y en la ONU. Ha sido delegado a varias conferencias internacionales como la OIT en Ginebra
6024455000






