Columnistas
El indigno e irresponsable camino de no reconocer un resultado democrático
La política no puede ser un ejercicio de revanchas, sino una búsqueda de construir un país donde podamos vivir mejor.
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29 de jun de 2026, 01:32 a. m.
Actualizado el 29 de jun de 2026, 01:32 a. m.
Ha pasado una semana desde el triunfo de Abelardo de la Espriella en la segunda vuelta presidencial. Desde entonces, ha sido reiterada la eficiencia y credibilidad del sistema electoral a pesar de todas las narrativas que insistieron en pronosticar fraudes sin fundamento.
En cuestión de cuatro días, los resultados fueron reconocidos por delegados de la comunidad internacional, las instituciones electorales colombianas e incluso el candidato derrotado. La Registraduría confirmó que el escrutinio había coincidido en un 99,997 con el preconteo y el Consejo Nacional Electoral oficialmente le entregó a Abelardo de la Espriella la credencial de presidente electo de Colombia. Para sorpresa de nadie, el gran silencio de la jornada venía desde la rama ejecutiva del poder.
Mientras el resultado democrático era verificado por observadores, jueces y testigos acreditados, el presidente Gustavo Petro se dedicó a sembrar dudas en el sistema de votaciones y conteo. Esto es especialmente irresponsable y nocivo para nuestra democracia, pues quien más debería brindar garantías para la transición ha decidido hacer todo lo contrario: ha llamado a desconfiar en las instituciones electorales, e incluso ha dicho que deberían repetirse las votaciones con argumentos que no tienen la menor solidez.
En sus más recientes pronunciamientos, Petro ha dejado más claro que acepta que un nuevo presidente opositor de su gobierno llegará a reemplazarlo el 7 de agosto. Sin embargo, en todo momento ha optado por desconocer la legitimidad del resultado, desconfiar del sistema e incluso acusar a los electores que decidieron el rumbo del país. Y es aquí donde debemos recordar que hay una inmensa diferencia entre aceptar que un nuevo gobierno llegará al poder, como lo ha hecho Petro, y reconocer un resultado electoral de forma incondicional, como todos los demócratas deben hacerlo.
Pero nada debe llevar a que el país pierda de vista que hay un nuevo presidente electo desde hace una semana y que la democracia colombiana funciona más allá de los caprichos de un gobernante de turno. La conclusión más importante al terminar esta semana crucial para el futuro de la nación es que, menos mal, nuestro país tiene instituciones serias y sólidas y que, aun cuando un presidente quiere hacer todo para enfrentarse a una decisión mayoritaria y legítima, la Constitución funciona para que la democracia no dependa nunca de las pataletas de un caudillo.
Si algo ha quedado claro con el comportamiento de Petro ante la derrota de su candidato y su partido en esta segunda vuelta presidencial, es lo grande que le queda el rol de estadista que un país exige de sus gobernantes. Y que cuando llegue al poder un nuevo mandato, radicalmente opuesto al suyo, el presidente saliente buscará repetir por todos los lados que el resultado fue ilegítimo y que la presidencia de De la Espriella no representa al “pueblo”. No es otra cosa que carreta y demagogia con la que un megalómano como Petro buscará tramitar su inmensa frustración frente al rechazo a su divisivo gobierno.
Ojalá el presidente electo no caiga en la trampa incendiaria de Petro. La política no puede ser un ejercicio de revanchas, sino una búsqueda de construir un país donde podamos vivir mejor. Caer en la trampa de llamar “zurdos de mi…." a los críticos, algo que está tan de moda en América Latina, solo sería una fórmula para fragmentar más a la ciudadanía. El mayor reto del gobierno entrante es entregar las condiciones de respeto y reconocimiento a sus críticos que Petro nunca quiso ofrecer.
@fernandoposada_

Politólogo de la Universidad de los Andes con maestría en Política Latinoamericana de University College London. Es analista político para varias publicaciones nacionales e internacionales, y consultor en temas de política pública, paz y sostenibilidad.
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