El paquete de Petro

El paquete de Petro

Noviembre 29, 2018 - 11:55 p.m. Por: Diego Martínez Lloreda

Gustavo Petro siempre me ha parecido un paquete chileno.

Como gobernante, ya demostró durante su paso por la Alcaldía de Bogotá, que es un desastre. No construyó una escuela, ni un hospital, ni una línea de Transmilenio. No asfaltó un kilómetro de vías, no hizo una autopista, paralizó la ALÓ. Armó un caos de la madonna con el tema de las basuras, con su obsesión de estatizar una sistema que funcionaba bien. Por esa pésima tendencia que tienen los gobiernos de izquierda de ideologizar las decisiones administrativas.

Además polarizó a los bogotanos y en su afán de usar la Alcaldía como trampolín para la Presidencia vinculó al Distrito a 80.000 contratistas, que básicamente se dedicaron a hacer politiquería en favor de su contratante. Y a pesar de ello, en la primera vuelta presidencial fue vencido por Fajardo.

Tampoco he creído nunca en la autoridad moral que Petro reivindica. Fue uno de los grandes patrocinadores de la candidatura de Samuel Moreno Rojas, el alcalde más corrupto que ha tenido Bogotá. Y además su administración, la de Petro, se vio salpicada de varios escándalos como la adquisición a precios millonarios de unos camiones recolectores de basura que no sirvieron para nada; los líos por la compra de predios patrocinados por los Alcócer, hermanos de su esposa y la famosa historia de la máquina tapahuecos, que fue tan ineficiente que se convirtió en la hazmerreir de los rolos. Para mencionar unos cuantos casos.

Precisamente, el ‘inventor’ de la máquina tapahuecos, un señor llamado Juan Carlos Montes sería quien aparece en un vídeo, divulgado por la senadora Paloma Valencia, entregándole a Petro una millonaria suma, sacada de un paquete plástico, dinero que el senador de la Colombia Humana cuenta con gran experticia y cuidado. Como el más veterano de los cajeros de banco.

La explicación que Petro ha dado a tan bochornosa escena es que el billete que estaba contando provenía del arquitecto Simón Vélez y era un “préstamo” relacionado con la campaña presidencial del Polo en 2006.

Esa explicación, doctor Petro, no deja satisfecho ni a Hollman Morris y menos después de que Vélez salió a decir ayer que él no le ha prestado plata a Petro ni a nadie. Además, cualquier movimiento de dinero de esa magnitud en efectivo es sospechosa. Generalmente cuando se maneja la plata así es para no dejar huella. A lo mafioso.

Todos los ciudadanos normales hemos hecho préstamos y jamás ningún banco, ni nadie, nos ha entregado la plata en una bolsa y en rama. O sea, que independientemente de la finalidad del ‘préstamo’, todo indica que se pretendía que esos dineros no quedaran registrados en el sistema bancario.

Me imagino el escándalo que habría armado el acucioso senador Petro si en ese video apareciera algún político que no fuera de sus simpatías. ¡Lo hubiera acribillado y hasta marchas hubiera convocado para exigir su renuncia!

Urge que la Justicia investigue a fondo el video de marras. Porque, sin ser abogado, uno puede vislumbrar que ahí se pueden estar tipificando varios delitos: enriquecimiento ilícito y concierto para delinquir, entre otros.

Pero al margen de lo que establezca la justicia, sin duda la imagen de Gustavo Petro sale muy golpeada de este episodio. Porque alguien que se proclama el adalid de la moral no puede aparecer en un video contando billetes sacados de un paquete, como cualquier Vito Corleone.

Sigue en Twitter @dimartillo

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