Paisaje horizontal vs. vertical

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Paisaje horizontal vs. vertical

Julio 17, 2019 - 11:35 p.m. Por: Benjamin Barney Caldas

En Manhattan o en el Loop de Chicago hacer rascacielos tenía mucho sentido, pues son ciudades en paisajes naturales totalmente planos, como son los de la mayoría de las ciudades en el mundo. Por lo contrario Cali se desarrolló a lo largo de la margen alta del río, por eso mismo llamado ‘de la ciudad’, mirando hacia la alta cordillera y con el Cerro de las Tres Cruces a un lado y el de Cristo Rey al otro. Es lo que aún se pude ver caminando por la calles de El Centro hacia el Occidente, o circulando por la Carrera Cuarta, aunque ya varios edificios altos interfieren torpemente su vista; las más de las veces innecesariamente.

Es el efecto negativo del gran desarrollo de la construcción, mas no de la arquitectura, la que en su mayoría se limitó a imitar lo ‘moderno’ y a aumentar la altura de las construcciones para satisfacción de esta nueva industria, a la que torpemente nada le importa su impacto en la ciudad, y al que sin desparpajo alguno llaman desarrollo. Y que tampoco implica densificación pues solo son unos pocos los edificios inconvenientemente altos mientras permanecen muchas casas o se convierten en lotes. O el hecho, igualmente contrario a la ciudad, de que cada vez hay más construcciones altas en sus afueras y en el piedemonte, en donde deberían estar totalmente prohibidas.

¿Cuándo se entenderá que en Cali su mayor valor urbano arquitectónico es su relieve, clima y vegetación? ¿Que es una ciudad lineal entre la cordillera y el río Cauca? Hacer edificios que pretenden ser rascacielos, con apenas una parte de la altura de los de Estados Unidos, al lado de una cordillera que sobresale del plan del valle del río Cauca casi cuatro mil metros no solo es ridículo sino que en las calles de la ciudad perturba groseramente el bello paisaje vertical que rodea a Cali, como la vista desde su piedemonte hacia el totalmente horizontal del valle del río Cauca hasta la otra cordillera muy a lo lejos, al punto de que a veces ni siquiera se ve.

En el caso de Bogotá lo entendió plenamente Rogelio Salmona cuando escalonó las Torres del Parque, a lo que desde luego mucho ayudó el que las curvara alrededor de la Plaza de Toros. En Cali sí que sería útil escalonar los edificios en diferentes sentidos según cada caso, aprovechando por lo demás para hacer amplias terrazas en las que podría haber huertas/jardines caseros y no repetir verticalmente idénticos los mismos apartamentos de un solo piso. Es claro que nada de esto les interesa a las constructoras ni a los arquitectos incultos, y menos a los arribistas, ignorantes o ingenuos que son la mayoría de sus nuevos clientes con dinero pero sin cultura.

Tal vez para entender este espectacular paisaje en el que se asienta Cali, hay que haberlo visto de frente desde el otro lado del valle, y desde arriba bajando hacia el por la ‘Salida al mar’. Es precisamente el amplio y bello panorama de las casas de hacienda en la ‘loma’ de la Cordillera Central, como la Casa de la Sierra de la hacienda El Paraíso, o La Aurora o García Arriba. Hay que entender el paisaje de Cali como un plano horizontal, el valle; otro inclinado, la ladera: tres conos, los cerros; y otro plano mucho más inclinado, casi vertical, la cordillera, la que sería su fondo. Es lo que no ven los que no han estado en el en el Loop de Chicago o en Manhattan, o no los vieron de lejos.

Sigue en Twitter @BarneyCaldas

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