Columnistas

¿A dónde vas, Colombia?

El 31 de mayo, los ciudadanos tienen una decisión histórica en sus manos.

GoogleSiga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

Fernando Cepeda Ulloa
Fernando Cepeda Ulloa | Foto: El País.

30 de may de 2026, 01:02 a. m.

Actualizado el 30 de may de 2026, 01:02 a. m.

Esta elección presidencial es completamente diferente de todas las que hemos vivido hasta ahora.

Tenemos un gobierno de izquierda que, además, como lo ha reiterado ya de varias maneras el procurador general de la Nación, Gregorio Eljach, ha intervenido de múltiples maneras en la promoción de la campaña de un candidato que se plantea como el continuador de este gobierno, o sea, de un segundo gobierno de izquierda.

Esta elección tiene lugar en una situación política muy distinta de las que hemos conocido. Los partidos políticos tradicionales, principalmente el liberalismo y el conservatismo, no tienen candidato presidencial propio y, ya a última hora, han decidido apoyar la candidatura de Paloma Valencia, cuando ya algunos de sus senadores y representantes se habían ubicado en la candidatura de Abelardo de la Espriella.

Por primera vez, el candidato de izquierda cuenta con una situación muy superior a la de los demás candidatos y tuvo la ventaja desde el inicio de contar con un apoyo disciplinado de diversas corrientes políticas, matriculadas en la izquierda. Por el contrario, en lo que se podría denominar el sector antipetrista o antiizquierda, la fragmentación era descomunal y ya en vísperas de la primera vuelta quedó reducida a 11 candidatos, mientras que dos de los que todavía no se habían identificado con la candidatura de izquierda, el lunes de esta semana, anunciaron su solidaridad con esa campaña.

Y de los medios de comunicación, radio, prensa, televisión, me atrevo a decir que no fueron totalmente imparciales y se podría señalar que hubo sesgos, que por supuesto no favorecieron al antipetrismo.

Y así podrían anotarse otras características que hacen de estos comicios algo muy diferente de los que conocimos.

El 31 de mayo, los ciudadanos tienen una decisión histórica en sus manos. No pueden declararse ignorantes de lo que ha sido el terrible destino de países como Venezuela y Cuba, que se convirtieron en el territorio indeseable para sus propios hijos, que debieron buscar todo tipo de medios para huir de su patria. Desde el 3 de enero del presente año hemos visto cómo quien fungía como presidente fue capturado en Venezuela en el propio palacio presidencial, no obstante que estaba protegido por más de 20 guardias cubanos, y hoy se encuentra respondiendo por sus presuntos crímenes ante un juez en Nueva York. Y, al mismo tiempo, estamos viendo el desastre inconmensurable de Cuba, la isla progresista y alegre que desde hace más de 60 años está sufriendo una dictadura atroz que en sus comienzos incluyó el paredón de fusilamiento y que hoy tan solo les ofrece a sus ciudadanos hambre, oscuridad, desempleo y tristeza.

Hoy los ciudadanos están enfrentando un tremendo predicamento. Y tienen que decidir si abandonan la senda republicana. El riesgo es enorme y, en este momento, el juego de la política ha adquirido las características de un tremendo drama.

¿Quo vadis, Colombia? ¿A donde vas, Colombia?

Experto en Ciencias Políticas, profesor y diplomático. Estuvo vinculado a la Universidad de los Andes por 23 años, durante los cuales enseñó Ciencia Política y ocupó varios cargos como Rector Encargado, Vicerrector y Decano de Ciencias Políticas, entre otros. Se ha desempeñado como Embajador en Canadá, Representante Permanente de Colombia ante las Naciones Unidas, Embajador en Inglaterra, Ministro Plenipotenciario en Washington y encargado de Negocios. Fernando Cepeda Ulloa ha sido Ministro de Gobierno, de Comunicaciones, Consejero Presidencial y Viceministro de Desarrollo Económico.

Regístrate gratis al boletín de noticias El País

Descarga la APP ElPaís.com.co:
Semana Noticias Google PlaySemana Noticias Apple Store

AHORA EN Columnistas