Aguardiente Blanco, el sabor de la alegría - Marcas de Corazon
#MarcasDeCorazon

UNA INICIATIVA DE

#MarcasDeCorazon

Escuchar este artículo

Aguardiente Blanco, el sabor de la alegría

Diciembre 06, 2019 - 02:51 p. m. Por:
Elpais.com.co
AGUARDIENTE BLANCO DEL VALLE

Desde hace 98 años Aguardiente Blanco del Valle acompaña a los vallecaucanos en sus momentos especiales y aporta recursos para la salud, la educación, el deporte y la recreación. Se trata de una marca estrella de la Industria de Licores del Valle.

Andrea Quintero / Videógrafa de El País

Narran los cronistas de Indias que en su segundo viaje a América, Cristóbal Colón trajo al Nuevo Continente entre otros productos, caña de azúcar y un líquido de sabor agridulce cuyo nombre provenía del latín ‘aqua arden’, es decir, “agua que arde”, el mismo que con el tiempo se conocería como aguardiente, una bebida que desde entonces ha hecho parte de nuestra cultura como ese elixir espirituoso, compañero inseparable de manifestaciones de alegría, encuentro y jolgorio.

En nuestro departamento, hace 98 años surgió la Industria de Licores del Valle, ILV, y con ella, su marca estrella: Aguardiente Blanco del Valle, la cual ha estado presente en la vida de los vallecaucanos acompañando sus momentos de alegría, y también, generando bienestar en salud, educación, recreación, deporte y cultura, a través de su comercialización.

Fundada en 1921, la ILV se creó con el claro propósito de brindar recursos al Departamento para la inversión pública, una vocación que ha conservado desde entonces y que ha hecho que sea un ícono para los vallecaucanos.

Y es que detrás de Aguardiente Blanco del Valle hay mucha pasión, sentimiento, cariño y amor por una región caracterizada por su fértil valle del que brota su principal insumo: la caña de azúcar, a partir de la cual se elabora con los más altos estándares de calidad, ese sabor de la alegría, poseedor de un sello tan característico, que le ha permitido destacarse en un mercado cada vez más competido.

AGUARDIENTE BLANCO DEL VALLE

En 1987 la ILV abrió su moderna destilería, en el corregimiento de Palmaseca, en Palmira. A partir del 2003 se encuentra allí su planta administrativa.

La alegría de los vallecaucanos
Además, detrás de cada fiesta patronal y feria que se realiza en los 43 municipios del Departamento e incluso de muchas veredas y corregimientos, siempre ha estado el patrocinio de esta marca para ponerle no sólo el sabor a dichas celebraciones, sino para dinamizar las economías al jalonar más 800 mil empleos directos e indirectos.

También, para dar impulso a millares de emprendedores que encuentran en estos eventos una gran oportunidad de obtener recursos para su desarrollo. Cabe resaltar que Aguardiente Blanco del Valle ha sido patrocinador de eventos tan importantes como la Feria de Cali desde su primera edición hasta nuestros días.

Sin embargo, lo más importante es cómo, a través de su comercialización, Aguardiente Blanco del Valle ha aportado grandes recursos para la construcción de hospitales, escuelas, escenarios deportivos y de recreación, así como para la promoción de la cultura en la región, generando una mejor calidad de vida a millares de vallecaucanos.

Es por ello que cada vez son más los vallecaucanos que tienen grabada esta marca en su corazón, convirtiéndola en protagonista de sus momentos especiales, para divertirse, para disfrutar de esos encuentros de amigos o incluso, para cerrar negocios.

Con el propósito de agradecer ese cariño y confianza tan especial que sienten los vallecaucanos hacia su marca, en ILV se sigue trabajando para ofrecer productos alternativos que llenen la expectativas de un consumidor que es cada vez más exigente.

Así, por ejemplo, la marca lanzó su nueva versión Aguardiente Blanco Fiesta 24 grados, sin azúcar, que será un invitado especial durante las celebraciones de fin de año, para que vallecaucanos y colombianos le pongan la temperatura perfecta a la fiesta.

Arraigada en nuestra cultura desde los tiempos de La Conquista, el aguardiente es una tradición que tiene en el Blanco del Valle una marca de corazón que palpita gracias a la Industria de Licores del Valle, una empresa regional que cuenta con el respaldo de un equipo humano que trabaja con el alma.

Se trata de un noble esfuerzo que impacta positivamente la vida de los vallecaucanos gracias a los recursos que aporta para la educación, salud, recreación, deporte y la cultura, mejorando así la calidad de vida. Por eso, como dice el eslogan de la marca, para disfrutar el verdadero sabor de la alegría, “¡Ponele sabor, ponele blanco!”.

Conecta con la verdad. Suscríbete a elpais.com.co
VER COMENTARIOS