¿Por qué están robando en las unidades residenciales de Cali?
Los casos no siempre se denuncian, pero se conocen a través de redes sociales. Muchos caleños ya no se sienten seguros en sus apartamentos. ¿Qué dicen las autoridades?
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19 de jun de 2016, 12:00 a. m.
Actualizado el 19 de abr de 2023, 12:48 p. m.
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Los casos no siempre se denuncian, pero se conocen a través de redes sociales. Muchos caleños ya no se sienten seguros en sus apartamentos. ¿Qué dicen las autoridades?
Al candado de la reja de la entrada principal a la torre forzado y el de la puerta de su apartamento roto, en la unidad residencial Bosques de Vizcaya, le avisaron que algo raro había pasado. Miró y su computador había desaparecido. Lea también: En el sur de Cali, el 'WhatsApp' es la principal arma contra los robos. Gladys bajó llorando a buscar la guarda y vio reunidos a la asistente de administración, un miembro del consejo de la administración y al representante de Vigilancia y Seguridad Privada de Colombia, Vig Secol, la empresa contratada para ese servicio. Para su sorpresa, al revisar el cuarto, el clóset revolcados, el representante insistía en porqué no se habían llevado el televisor, el minicomponente y lo demás, cuenta indignada. Molesta, le reclamó por sus comentarios. El señor le ripostó: Ahora no vaya a decir que le robaron millones, recuerda aún con rabia y añade que al mostrar el candado forzado, dijo: Este candado de medio pelo. Todo el tiempo el señor no hizo sino afirmar que mi puerta no había sido violentada, que a uno no lo roban sino que uno se autorroba, mejor dicho, salí a deberles y los dos empleados de la unidad guardaron silencio total, denuncia esta docente, nueva víctima de robo en una unidad cerrada. Argumenta que de ser un autorrobo, la aseguradora no le habría reconocido el valor del computador, dos cadenas de oro y millón y medio en efectivo que le hurtaron. Es lamentable que uno pague cuota de administración y seguridad y que no haya quién le dé razón, se queja. Desde el 26 de mayo pasado, día de los hechos, no ha recibido explicación ni de la administración ni de la compañía de seguridad. El Jefe de Seguridad de la empresa Vig Secol, explicó a El País que cada compañía responde ante su cliente, que es la administración, que es con quien firma un contrato de prestación de servicios, y no con los residentes. Es la administración la que está en la obligación de compartir el informe averiguatorio de la Fiscalía con el usuario, dijo y también argumentó, que al vigilante no le pagan por cuidar lo que hay en el interior del apartamento, porque no recibimos inventario de lo que hay dentro de ellos. Al respecto, explicó que la función de los vigilantes es cuidar que no se viole el área perimetral de las unidades residenciales y aclaró que la empresa es vigilada por la Superintendencia y cumple con los requisitos de ley. Con relación a la actitud del representante, sostuvo: Esas apreciaciones corresponden al pensamiento subjetivo de ella, que puede haber estado desbordado porque uno entiende que la señora estaba angustiada y estresada. Pero en esos casos, nosotros tenemos que tener la cabeza fría, porque nuestra función es hacer observación, inteligencia, control y atención y no podemos caer en el calor de la situación. Sin embargo, Gladys afirma que estoy casi segura de que los ladrones están dentro de la misma unidad porque esto tiene rejas y contrarrejas y al salir en carro hay que dejar un carné, es muy difícil que entren extraños. Se apoya también en un rumor de robos similares en dos apartamentos más de la unidad. Es la modalidad que se impone: los ladrones llegan como inquilinos, analizan qué apartamentos quedan solos todo el día, roban y desaparecen, han dicho las autoridades en otros casos. Estadísticas de la Policía reportan una disminución del 42 % en el hurto a residencias (no discrimina si en casas o unidad cerrada). En 2015, de enero a junio hubo 19 casos, frente a 11 en el mismo periodo de 2016, es decir, 8 menos.
11 casos de hurto a casas van en 2016, antes del asalto en la unidad el jueves.La cifra subió a doce el jueves pasado, cuando al menos cuatro hombres llegaron a una unidad residencial al sur de Cali, a pleno sol (10:30 a.m.) y con armas cortas, golpearon al portero e intimidaron a otro vigilante y atracaron un apartamento. Los bandidos simulaban ser agentes de la Fiscalía y de la Sijín que iban a un allanamiento, forzaron la puerta, encerraron a una adolescente y a una mujer adulta que recién habían tomado el apartamento en alquiler y robaron. El general Nelson Ramírez, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, dijo que su percepción es que hay un descuido e incumplimiento en los protocolos de seguridad en las unidades residenciales; ellos tienen un grado de responsabilidad porque no están verificando desde la portería hacia los apartamentos la entrada de algunas personas. Eso no está ajustado a los procedimientos que hay, tanto en los reglamentos internos de los conjuntos residenciales, como de las empresas de seguridad privada. El oficial admitió que se está usando la modalidad de suplantación de autoridad, pero en este último caso nos causa intriga porque ingresan abruptamente y se dirigen al apartamento 302 de un bloque. Un caso tan peculiar como este ocurrió hace seis meses en la Unidad Residencial Los Fundadores, al sur de Cali, cuando se robaron una caja fuerte que estaba empotrada en un apartamento de un segundo piso. En el video se ve llegar a un supuesto mensajero a dejar un domicilio, pero se queda como 15 minutos afuera y el vigilante lo deja. Luego, mientras le entrega el supuesto domicilio, el vigilante parece no darse cuenta de que entran dos extraños, que después salen con una maleta grandísima y no pasa nada. A ese vigilante lo despidieron, relata una residente. Han cambiado tres veces de compañía de seguridad, pero los robos siguen. Hace una semana, a una propietaria le hurtaron el radio de su carro, parqueado fuera del foco de la cámara. Moradores de unidades coinciden en que las administraciones no colaboran. Por ejemplo, los videos no son accesibles para todos, para verlos, hay que pagar $40.000, dicen. Gladys también se queja de que no la han dejado ver los videos de las cámaras que están en el ascensor, aunque admite que los bandidos pueden subir por las escaleras sin ser observados. Gloria Guzmán, presidenta de la Cámara Colombiana de Seguridad Privada, CCS, que agremia estas empresas, declaró que la informalidad en el gremio de la seguridad privada es grande en edificios y condominios, pues residentes y propietarios, por ahorrar costos, se ponen en alto riesgo y vulnerabilidad ante la delincuencia. La líder gremial añadió que las empresas que están debidamente autorizadas con resolución de la Superintendencia de Vigilancia y Seguridad Privada, son las legales y las que deben ser contratadas, porque tienen el personal idóneo para trabajar, que ha hecho estudios de seguridad, cuentan con tecnología para dar apoyo complementario a la seguridad física y con jefes que están atentos a escuchar si el vigilante en servicio está fallando. María Pía Velasco Simmonds, dirigente gremial de empresas de seguridad privada en Cali, ratificó esta apreciación: Hay muchos que contratan una empresa que les ofrece cuidar 200 o 250 apartamentos con dos vigilantes y así es muy difícil garantizar la seguridad porque son muy grandes.
19 casos de hurtos a residencias se presentaron en la ciudad entre enero y junio de 2015, según la Policía de Cali.La ejecutiva argumenta que se requieren más guardas porque los ladrones hoy no llegan con la camisa de rayas blancas y negras avisando que van a robar. Ellos se presentan como mujeres bonitas, hombres bien vestidos y crean cada día métodos más sofisticados para realizar sus acciones. La presidenta de la CSS insistió en que la Superintendencia está en contra de la ilegalidad, pero falta que la gente denuncie. Y eso es lo que no se hace porque los administradores de los conjuntos residenciales tratan de ocultar los robos para evitar la desbandada de arrendatarios que desocupan y propietarios que vendan y la devaluación de los apartamentos, dicen residentes. El General Ramírez enfatizó en que la Policía es un servicio de vigilancia pública, en las vías, pero coincidió en que si la ciudadanía no denuncia, es imposible saber en qué vehículos va gente armada. Por ello invitó a denunciar antes de ocurridos los hechos. Y recomendó a los vigilantes de las unidades residenciales, comunicarse con la Policía. Hay una Red de Apoyo que se debe usar para evitar estos hechos y no se usa. Gladys insiste en que los ladrones viven dentro y menciona la reciente captura de una red de apartamenteros en un conjunto del norte de Cali. Mauricio Zúñiga Sánchez está de acuerdo con ella. No son los vigilantes, sino los mismos residentes, dijo a través de la fan page de El País en Facebook. En cambio, William López, escribió: Que les pregunten a los dormilantes. La joven de Los Fundadores cuenta que el 30 de diciembre de 2014 se topó de narices con el ladrón. Ella iba de la zona social a su apartamento, cuando un hombre de gorra y morral, había saltado por un jardín e intentaba abrir la puerta de otro apartamento. Al verla, huyó, pero le dejó la sensación de que ya no está tan segura. Tenga en cuenta: En el asalto del jueves pasado, al sur de Cali, los ladrones robaron dos portátiles, un IPad, joyas avaluadas en $5.000.00, $4.000.000 en efectivo, 5 botellas de whisky y dos alcancías.También hurtaron las armas de dotación de los dos vigilantes y el equipo de grabación de las cámaras de seguridad y huyeron en una Tucson blanca y una Kía dorada.
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