Cali tiene un atraso en inversión en seguridad: General José Roberto León

Cali tiene un atraso en inversión en seguridad: General José Roberto León

Junio 26, 2011 - 12:00 a.m. Por:
Ana María Saavedra | Editora de Orden
Cali tiene un atraso en inversión  en seguridad: General José Roberto León

General José Roberto León Riaño, coordinador del Plan de Intervención.

El general José Roberto León, quien coordina el plan de intervención, hace un balance de éste y analiza la situación de violencia que vive Cali. “El narcotráfico le ha hecho un gran daño a la ciudad”, dice.

El general José Roberto León Riaño, director de Seguridad Ciudadana de la Policía Nacional, regresó a Cali cinco años después de haber sido el comandante de la Metropolitana. Lleva casi 20 días en la ciudad coordinando el plan de intervención policial que, según las cifras recopiladas hasta el viernes pasado, había arrojado 1.323 capturas, la incautación de 333 armas de fuego y 3.323.000 dosis de estupefacientes, así como la recuperación de 38 carros y 103 motocicletas robadas.El general León Riaño es el mismo que como coronel presentó en el 2006 ante el Alcalde y el Concejo de la ciudad lo que llamó el Plan Maestro, en el que pedía $200.000 millones entre el 2007 y 2010 para consolidar una política de seguridad. De esa inversión, sólo se ha entregado el 30%. El oficial, el ‘cerebro’ del Plan Nacional de Seguridad por Cuadrantes, estrategia de la Policía en las ciudades, hace un análisis de la situación que vive Cali. Una ciudad que ha conocido como comandante y como subcomandante, cargos que tuvo en el 2006 y 2003. ¿De qué se trata este plan de intervención para Cali?Tenemos 14 planes en ejecución. Esta fase de masificación permite tener control de 320 puntos críticos de la ciudad, que están controlados a través de puestos de control, plan semáforos y servicio de plataforma, que es un esquema de la Policía en sitios problemáticos en los que ubicamos una patrulla para hacer actividades de disuasión y control. Buscamos una integralidad de las acciones, por eso están también las visitas del Alto Consejero para la Seguridad, aquí hay un trabajo de equipo desde las instituciones del nivel central, que esperamos que sea lo mismo en las intituciones locales. El plan ha mejorado la sensación de seguridad en Cali, pero hay un problema de fondo. De esos 1.323 capturados, casi el 80% han salido libres. ¿No es un desgaste capturar para que les den la libertad?Aquí hay que tener dos consideraciones. La primera es que nuestra responsabilidad es capturar, si tenemos que capturar a un delincuente por segunda y tercera vez lo seguiremos haciendo. Lo segundo, es que esas situaciones se presentaban por una legislación flexible, pero con la Ley de Seguridad Ciudadana, que sancionó el Presidente el viernes, tenemos una herramienta jurídica, que actualiza las normas para combatir el delito y responde al clamor ciudadano, como en el caso del porte ilegal de armas, que deja de ser un delito ex carcelable.¿Entonces a partir de la otra semana cambiarán esas cifras de libertades?Tan pronto se publique la Ley en el diario oficial, ésta empezará a regir. Tiene que existir un periodo de pedagogía con esta ley. Y de manera inmediata tan pronto se publique, entraremos en la aplicación de la misma, que es lo que nos corresponde como policías.¿Hasta cuando va a ser la intervención policial en Cali?Se va a sostener por unos meses y luego viene la etapa de la consolidación, que consiste en que un buen número de los policías que están en el plan de choque seguirán hasta diciembre, cuando se nombren los policías que van a entrar a reforzar el dispositivo.¿Eso quiere decir que durante el resto del 2011 vamos seguir viendo todo el despliegue masivo de policías?Sí, la responsabilidad nuestra con la ciudad seguirá. Pueden estar seguros que seguiremos apoyando a los caleños hasta que se estabilicen los problemas de seguridad y se mantenga la tendencia de disminución que se ha iniciado con el plan de choque. En todos los delitos que impactan al ciudadano tenemos porcentajes de disminución que varían entre el 15 y 40%.Según el Observatorio Social de Cali, el homicidio había bajado un 16% hasta el 20 de junio. ¿No se esperaría una reducción mayor con la intervención?Lo que inicialmente estamos haciendo es estabilizando la ciudad. Analizamos los promedios históricos de lo homicidios y así empezar a tener una tendencia de disminución del delito. Pero quiero que se tenga en cuenta que no sólo es un problema de Policía, cuando se hacen análisis criminológicos de la realidad de la ciudad, se encuentra que un gran número de asesinatos tienen relación con consumo de alcohol, riñas e intolerancia. Y evitar esas muertes requiere una respuesta ciudadana. El trabajo que ha hecho la Policía se debe sumar a los esfuerzos de todas las instituciones y a la conciencia ciudadana de respetar al otro y aprender a convivir. Es una responsabilidad compartida.En estos últimos días hemos visto una serie de hechos de violencia, como el asesinato de tres personasen la galería Santa Elena, o en una sola noche la masacre de cuatro personas en Cali, tres muertos en Yumbo y otro en Jamundí. ¿Cómo suceden hechos de ese tipo en plena intervención policial?El plan de choque tiene el objetivo de revertir una tendencia y lo ha logrado. Uno espera que en el plan no se presenten estos hechos, pero suceden y en algunos casos es como una retaliación o querer enfrentar el mismo plan de choque. Estos cuatro casos no tienen ninguna relación entre si, vemos como lo ocurrido en Yumbo se debe a una ‘limpieza social’, lo de Jamundí tiene relación con una guerra interna por el control del microtráfico y el caso de Santa Elena, al parecer, es una purga buscando delatores por la captura de alias Luker. Cali ha vivido ese proceso cada vez que hay una captura de un cabecilla de una organización criminal, en el interior de esta se produce una pugna interna.En este plan de choque la mayoría de las capturas son en flagrancia: del expendedor callejero, del que está armado, del que tiene los cds piratas, ¿pero qué se está haciendo para atacar las bandas organizadas, como ‘oficinas de cobro’, atracadores, ‘fleteros’?Se han hecho varias operaciones en ese sentido. Por ejemplo, se recuperaron 1.116 celulares en una acción que duró 72 horas, registramos 105 locales donde comercializaban los celulares robados y los computadores que usaban para la reactivación de esos celulares. Tenemos resultados de capturas de cabecillas de ‘Los Comba’, como el caso de Luker, que era el jefe de sicarios de ellos, también detuvimos al jefe financiero de esta organización y a varios extraditables. También capturamos a alias El Indio, que proveía armas a los frentes guerrilleros. Tenemos muchas acciones operativas contra la delincuencia en todas sus manifestaciones. La mayoría de homicidios ocurren en los barrios del Distrito de Aguablanca, junto con las comunas 16, 21 y Siloé. ¿Por qué la violencia se ha enquistado en esas zonas?Es una situación que viene desde hace muchos años. Tiene que ver con problemas que van desde la intolerancia hasta el hecho de que los jóvenes son captados por las organizaciones delincuenciales. Estos problemas no solamente se solucionan con respuesta policial. Por eso el esfuerzo del Gobierno de dar una política integral que busca como primer eje estratégico la prevención. Aquí es fundamental trabajar con los jóvenes y evitar que sean captados por esas organizaciones. Esa política tiene siete ejes estratégicos, aparte de la prevención, está la presencia y control policial, la cultura de la legalidad y convivencia, una ciudadanía activa y responsable con las víctimas y la resocialización. También tiene dos ejes transversales, uno es la generación de un sistema único de información criminal y el segundo con las normas legales, que ya se cumplió con la ley de seguridad y el proyecto del código de convivencia. En este tiempo de intervención hemos visto la presencia del Director de la Policía que estuvo casi una semana despachando desde aquí, vemos las tomas que han realizado el general Bojacá, comandante de la Policía local, y usted. Pero parece que el esfuerzo sólo fuera policial. ¿se sienten solos?Esta es la respuesta que le da el Estado a la ciudad. El Gobierno está pendiente de la preocupación de la ciudadanía, por eso esta ofensiva, que busca generar confianza y tranquilidad en los caleños. Diciéndoles que aquí estamos presentes.¿Y dónde está la Alcaldía en ese plan?El señor Alcalde está desempeñando sus funciones y ha estado pendiente de los resultados del plan de choque. En días pasados se realizó un consejo de seguridad con la Secretaria de Gobierno para revisar los resultados del plan.Hace cinco años usted presentó el Plan Maestro, que era una política de seguridad sostenida y con una inversión a la que el Concejo y el Gobierno Municipal se comprometieron. Nada de ese plan se llevó a cabo y ahora regresa con una crisis en seguridad.Cada vez que uno desempeña una función lo hace lo mejor posible. En esa época el plan tuvo acogida, fue respaldado por todos los sectores de la ciudad y ese fue el compromiso de quienes en ese momento ocupaban el poder: de la Alcaldía y los concejales, pero hoy vemos que no se le ha prestado la atención suficiente. Es propicio que frente al esfuerzo del Gobierno Nacional, ahora sí exista no solamente la intención, sino una realidad, que se firme el acuerdo para la seguridad y convivencia de Cali. Se debe desarrollar el plan integral de seguridad para la ciudad, porque no basta con los recursos que se están destinando en este momento, hay que hacer la recuperación de todo el atraso que tiene la seguridad en materia de inversión. Como no se ha venido asignando un presupuesto de manera organizada año tras año, pues la inyección presupuestal de este acuerdo que está próximo a firmarse debe ser más de lo normal.¿ Cuánto necesita Cali para desatrasarse?Se requiere verificar las cifras del aporte que se hace por cada ciudadano en ciudades como Bogotá y Medellín y compararlas con las de Cali. Incluso, podemos comparar la inversión que se hace en Palmira por cada ciudadano. Las diferencias son enormes. En Palmira invierten $5.300 por cada ciudadano y en Cali $2.500.Hay que comenzar a sostener una inversión en seguridad en la ciudad. Si está bien la seguridad, mejora la inversión nacional y extranjera, atrae turismo, hay crecimiento económico.¿Qué cambios ha encontrado desde que fue comandante aquí?En la Cali de ahora hay mayor sensibilidad de la comunidad frente a los homicidios. Es un asunto de evolución en materia de comunidad. El MÍO también ha cambiado la ciudad, hay un buen comportamiento en él y esto hay que aprovecharlo porque Cali tiene que volver a ser un referente en cultura y civismo.Usted maneja la seguridad en todo el país, ¿cómo está Cali frente a lo que ocurre en Bogotá y Medellín?Bogotá ha avanzado en materia de seguridad, ha tenido un trabajo de equipo. Hay casos esporádicos de sicariato, que generan una movilización y uno puede decir que esa movilización, reclamar frente a esos casos es un gran logro porque un muerto hoy no es una cifra más, le duele la ciudadanía. Medellín ha superado una etapa muy difícil, va por muy buen camino. Obviamente tiene episodios, como en todo hay crisis, pero se han solucionado y hay un buen trabajo. Pero el problema de Cali es que se ha estancado y por eso está la preocupación del Gobierno Nacional. El narcotráfico le ha hecho un gran daño a la ciudad, que no se ha podido superar, el narcotráfico permeó todo y aquí es donde se debe generar una conciencia en los caleños para pensar en una nueva ciudad. Hay que abandonar ese estigma.¿Por qué el tema de la seguridad no ha sido prioritario para las últimas administraciones municipales?Tal vez porque se ha visto como un gasto y eso es un error. La seguridad se debe ver como una inversión, que genera credibilidad, inversión, turismo.

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