Libros
Lanzamiento en Cali de Ferrocarril: la editorial que rescata joyas perdidas de la literatura latinoamericana
El nuevo sello editorial se especializa en traer de nuevo a los lectores obras que, pese a su gran calidad literaria, en su momento no obtuvieron el reconocimiento que merecen.
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12 de sept de 2026, 12:58 a. m.
Actualizado el 12 de sept de 2026, 01:03 a. m.
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Un año antes de su muerte, Jorge Luis Borges fue contratado por Hyspamérica para seleccionar —según sus diversas preferencias personales— una colección de 100 libros imprescindibles de la historia literaria y escribir el prólogo para cada uno. Solo alcanzó a escribir 64 textos y una presentación general de la que fue conocida como la Biblioteca Personal, cuyos volúmenes aún circulan por allí en librerías de viejo.
En el párrafo final de la presentación escribió: “Un libro es una cosa entre las cosas, un volumen perdido entre los volúmenes que pueblan el indiferente universo, hasta que da con su lector, con el hombre destinado a sus símbolos. (...) Ojalá seas el lector que este libro aguardaba”.

Bajo este principio, Sebastián Morales creó la Editorial Ferrocarril, un proyecto que propicia una suerte de segunda oportunidad para el encuentro entre obras de gran calidad literaria que —por diversas razones de época y azares— fueron descatalogadas, con los lectores de las nuevas generaciones, quizá los que sí están “destinados a sus símbolos”.
El editor de origen caleño, radicado en Bogotá, explica que mientras estudiaba una maestría en Barcelona y trabajaba en una agencia literaria, “hice mi tesis de grado sobre la idea de recuperar novelas que habiendo sido galardonadas y reconocidas en el pasado, hoy están fuera de circulación, luego, cuando volví a Colombia esa fue la base para lo que hoy es Ferrocarril”.
La editorial ya cuenta con tres títulos en su catálogo, unos rescates literarios que ningún bibliófilo y apasionado por las rarezas de la literatura colombiana debería perderse, porque —lo más probable— es que desconozca esta obras:

La Elegida, de Jaime Lara Meléndez.
Mortajas Cruzadas, de Lina María Pérez.
Sima, de Alfonso Alexander Moncayo.
Morales, quien estará presentando su editorial y la novela Sima, este sábado, 12 de septiembre, a las 6:30 p. m. en la Librería Oromo (Calle 17 # 85-27, barrio El Ingenio, Cali), sostiene que “el propósito es volver a poner en circulación, siguiendo la imagen del ferrocarril, novelas latinoamericanas que siguen con vigencia, resonando con lectores contemporáneos, obras que siguen interpelándonos y que, de alguna manera, pese a haber sido publicadas hace muchos años, su voz aún tiene algo que decir”.
Aclara que “no es una editorial de nostalgia, es decir, nosotros no publicamos por un interés exclusivamente arqueológico, como léete esto porque es importante la literatura colombiana del pasado, publicamos estas novelas porque todavía te van a sembrar ideas y preguntas, y van a complejizar tu pensamiento. Nuestro deseo es que cuando termines de leer un libro de Ferrocarril y levantes los ojos, vas a ver un mundo con una profundidad diferente a la que tenías antes de abrirlo”.

Sobre la novela que presentará mañana en Cali, el editor cuenta que la descubrió leyendo crítica literaria del siglo XX donde es mencionada y exaltada. “Yo leo mucho a Enrique Santos Molano, a José Luis Díaz Granados, al mismo Ricardo Arango, y noté que muchos de estos críticos mencionan una novela que la listan como entre las novelas y más importantes del siglo XX en Colombia”.
La novela se llama Sima y fue escrita por el nariñense Alfonso Alexander Moncayo, “pero la novela no se podía leer porque en 1939, cuando se publicó, fue censurada y quemada en una hoguera pública, conseguir copias es de esa primera edición es muy difícil. Y como no hay nada más atractivo que lo prohibido, de un arranque me puse a buscar esa novela con la inquietud de por qué fue condenada”.
“Eventualmente encuentro una copia, la leo y evidencio que se trata, en mi opinión, de la primera novela gótica colombiana, porque tiene muchos elementos góticos y como buena novela gótica tiene una crítica social profunda”, comenta.
“Cuando se publicó, los partidos políticos, la iglesia y la sociedad se vieron reflejados en la novela, no se sintieron cómodos y la quemaron, de hecho, al autor le tocó exiliarse de Pasto, se fue para el Putumayo, porque básicamente lo amenazaron de muerte, fue una cosa muy fuerte, y después la novela nunca se volvió a editar en Colombia, hasta ahorita que Ferrocarril presenta una nueva edición”, concluye.

Periodista y escritor, entre sus publicaciones destaca el volumen de ensayos ‘Libro de las digresiones’. Reportero con experiencia en temas de cultura, ciencia y salud. Segundo lugar en los Premios Jorge Isaacs 2022, categoría de Ensayo.
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