Fernando Vallejo, el provocador incansable

Fernando Vallejo, el provocador incansable

Mayo 05, 2019 - 07:55 a.m. Por:
Por Redacción de El País
Fernando Vallejo

Fernando Vallejo en la FilBo.

Colprensa

El escritor colombiano Fernando Vallejo, demostró una vez más que sigue siendo uno de los autores más leídos en el país, luego de que la semana pasada presentar su nuevo libro, por el que decenas de sus seguidores llegaron a esperar hasta cinco horas haciendo fila a la entrada del recinto de Corferias en donde estuvo charlando el celebrado literato. 

En ediciones pasadas de la Filbo, Vallejo ya había logrado este tipo de convocatorias, a la cual llegaba con un discurso previamente elaborado y venenoso, para concentrarse en leerlo.

Esta vez, decidió hacerlo diferente, en una una charla junto a Mario Jursich en la que durante una hora hicieron un interesante recorrido por su más reciente obra 'Memorias de un hijueputa', donde el veneno y el humor negro cargado de verdad no faltaron.

Una novela sobre un dictador en la cual la mayoría de expresidentes de Colombia  salieron mal librados, pues dicho dictador tomó la decisión de fusilarlos.

Pero también tocó el tema de su regreso a Colombia. “Tres partes de mi vida las he vivido fuera de Colombia pero siempre regreso, y por eso nunca me he ido de Colombia”.

Tema por tema

En medio de su presentación del libro ‘Memorias de un hijueputa’, estos son algunos de los temas que Fernando Vallejo tocó.

Odebrecht: Entre los sobornados de Odebrecht en Perú tienen al expresidente Toledo fugitivo, a Ollanta que está preso, tienen a Pedro Pablo Kuczynski que lleva varios meses en la cárcel, Alan García se mató, quién sabe por qué. Cambien a Toledo, Ollanta y García por Iván Duque, por Santos, por Óscar Iván Uribe y por el hijo mayor, David, y ahí tienen en Colomboa Odebrecht.

Novelas de dictadores: Es un género de novelas que empezó con Ramón Valle-Inclán con ‘Tirano Banderas’, que la quiso hacer como un resumen del tirano hispanoamericano, pero que tenía un problema, que como buen español solo conocía el idioma español de la Península, desconociendo que en América Latina son 22 versiones nacionales de ese mismo idioma. Quiso hacer una mezcla de todas estas versiones pero las desconocía.

Alejo Carpentier escribió ‘El recurso del método’, Miguel Ángel Asturias escribió ‘Señor Presidente’, García Márquez ‘El otoño del Patricarca’, esas son novelas de narrador omnisciente donde ellos hablan de un tirano, pero yo lo escribí dando la cara como siempre lo he hecho.

Vladimir Nabokov: Escribió muchos libros. Para mí van a quedar las primeras cien páginas de ‘Lolita’, que es un libro hermosísimo de un degenerado, para la gente que piensa que hay degenerados, pero yo me preocupo. Nabokov era un cobarde, nunca defendió al personaje, a Humbert Humbert quien es quien ama la Lolita, una niña de 12 años, quien es el verdadero monstruo.

La música: Ni las piezas más hermosas de Chopin que se me hacen deslumbrantes, ni Mozart me llegan a mí tan hondo en el alma como un bolero o como un porro, como ‘Busco tu recuerdo’, de José Barros.

El Quijote: En este libro yo no podía poner en todo en boca  deuna persona normal, tenía que ser un loco, y fue lo que Miguel de Cervantes hizo, de lo contrario la Santa Inquisición lo hubiera matado. Esa es una de las genialidades de su obra.

El insulto: El insulto se eleva a categoría literaria cuando empiezo a blasfemar y se eleva a categoría teológica porque en este libro, entre tantos insultos a tantos políticos, hay también una serie de blasfemias de una profundidad teológica que nadie ha usado. Yo salí muy bueno para las blasfemias.

Hitler: Si yo hubiera sido Hitler, con todas las consonantes que escupe un idioma germánico qué no hubiera hecho yo, pero me tocó esta pobre lengua española que es consonántica. Hago milagros.

San Francisco de Asís: Es un mito hecho por la iglesia, no es el personaje que están diciendo. Jorge Mario Bergoglio, que al ser Jesuita debió ponerse Ignacio pero se puso Francisco por cálculo político. San Francisco era un joven loco, muy bien vestido, que le dio por quitarse la ropa y dársela a los pobres, pero esa ropa no se la ganó trabajando, se la dio su papá que era rico.

 Las Memorias: Las memorias son un género literario impúdico. Por qué uno va a contar esas cosas como si uno fuera tan importante como para que le interesara a alguien. Impúdico junto a la autobiografía.

Próximo proyecto: Tengo pensado otro libro pero tengo solo el título y el color. El título: Escombros, el color: negro.


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