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Exclusivo: Las deudas de las EPS asfixian el sistema de salud en el Valle del Cauca

Hospitales han tenido que pedir préstamos para cumplir sus obligaciones y frenar su crecimiento en infraestructura y equipamiento. Incluso se han dejado de prestar alrededor de dos mil servicios.

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El Hospital Universitario del Valle (HUV) opera hoy bajo una situación crítica de sobreocupación, registrando un 130% de ocupación en urgencias y un 100% en hospitalización.
Las EPS deben más de $ 700.000 millones al Hospital Universitario del Valle (HUV). Las directivas de esta institución han tenido que sacrificar el pago a proveedores e incluso su crecimiento en equipamientos e infraestructura para poder garantizar el pago a los cerca de cuatro mil colaboradores que tienen. | Foto: Jorge Orozco

12 de jul de 2026, 11:25 a. m.

Actualizado el 12 de jul de 2026, 11:25 a. m.

“En los cuatro años del gobierno de Gustavo Petro el sistema de salud recibió una implosión”. Así describen la situación las autoridades en Salud del Departamento al alertar que las EPS deben más de siete billones de pesos a los hospitales, lo que se traduce en la pausa de más de dos mil servicios, el cierre de varias unidades de atención a menores de edad y la pérdida de más de mil empleos solamente en el Valle del Cauca.

Las multimillonarias deudas a las IPS son una realidad que golpea a todo el país. Sin embargo, en la región parece tener un impacto más fuerte, debido a que el 80 % de las EPS intervenidas están en este departamento, y a su vez el 90 % de los vallecaucanos están afiliados a ellas.

Desde la Secretaría de Salud del Valle del Cauca se comentó que, por ejemplo, en junio pasado no hubo ni un solo peso de pago a los hospitales de la comarca por parte de Emssanar y AsmetSalud. Asimismo, SOS tiene cerca de cinco meses sin pagar a varias IPS.

“Calculamos que se han cerrado dos mil servicios por estas deudas. Tenemos cierre de camas y de servicios de mayor complejidad. Por ejemplo, se cerraron las camas de obstetricia del San Juan de Dios, la Unidad de Neonatos de la Clínica Palmira y los servicios de ginecobstetricia de las clínicas de Palmira. Imbanaco y Occidente están concentrando su servicio en pólizas de salud”, reveló María Cristina Lesmes, secretaria de Salud del Valle.

El flujo de recursos en las instituciones de salud llega a ser tan mínimo que en algunas ocasiones se ven en la obligación de despedir personas. Un ejemplo de ello es un hospital que liquidó a cerca de 300 colaboradores este mes, según informó la Secretaría de Salud del Departamento.

En total, ya son alrededor de dos mil empleos los que se han perdido.

Los servicios más afectados son los de ginecobstetricia y pediatría, puesto que no se logran financiar con las tarifas del Sistema General de Seguridad Social, haciendo que los centros asistenciales tengan pérdidas al ofrecerlos.

Esto, sumado al poco flujo de recursos por el incumplimiento de las EPS, hace que sean inviables para una institución de salud.

Un ejemplo de lo costoso de los servicios anteriormente mencionados es que para poder atender un parto se requiere tener un anestesiólogo, un instrumentador quirúrgico, un auxiliar de enfermería y rayos x, entre otros especialistas. En resumidas cuentas, este servicio supera los $ 1.500.000 y hacerlo sale en déficit para los hospitales en las condiciones actuales.

Una situación similar se vive con los servicios de urgencias, ya que se deben contratar médicos generales, tener ambulancias, paramédicos, rayos x, laboratorios y otros servicios para poder prestar una buena atención.

Cali, al ser la capital del departamento, es la que más se ha impactado por esta situación, haciendo que en la actualidad las IPS privadas tengan unas cuentas pendientes por tres billones de pesos con las EPS, mientras que lo adeudado al sector público es de $ 93.000 millones.

La Fundación Clínica Infantil Club Noel, clínica infantil privada sin ánimo de lucro, tienen una ocupación exagerada del servicio de urgencias (250%), generando cierres ocasionales de servicio.
El Club Noel ha tenido momentos en los que sus servicios de urgencias llegan a una sobreocupación. La capacidad de esa área no ha podido ser aumentada, debido a las millonarias deudas que las EPS tienen con ese centro asistencial dedicado a la atención de menores de edad. | Foto: Jorge Orozco

Aunque siguen prestando sus servicios, los centros asistenciales más afectados son aquellos que más facturan: las clínicas de Occidente, Valle del Lili, Imbanaco y Versalles, además del Hospital Universitario del Valle.

“En el régimen subsidiado la EPS que más adeuda a la red pública es Emssanar. Podríamos hablar que casi un 40 % de lo adeudado corresponde a ella. En el régimen contributivo sin lugar a dudas la situación más preocupante es la relacionado con la Nueva EPS, ya que adeuda a las instituciones $ 800.000 millones en corriente y en no corriente más de $ 500.000 millones”, dijo Germán Escobar, secretario de Salud de Cali.

Al hablar de deudas corrientes se refiere a aquellas que no superan los 90 días, mientras que la no corriente enlista aquellos pasivos que superan ese plazo.

Tan solo en Cali ya se han tenido que cerrar alrededor de cien servicios en distintos centros asistenciales, siendo los más representativos los de la UCI y cuidado clínico neonatal de la Clínica Farallones, que además dejó de prestar sus servicios de manera general y pasó a ofrecerlos solo al Magisterio.

El drama al interior de los hospitales

El Club Noel es una institución pediátrica que atiende pacientes de todas las EPS. Anualmente recibe a 150.000 y, aunque no ha cerrado servicios por las deudas, sus directivas sí han tenido que realizar algunas maniobras para garantizar la prestación del servicio.

“Las deudas de las EPS con nosotros suman $ 96.000 millones al mes de mayo. Las que más nos adeudan recursos son Emssanar, AsmetSalud, Coosalud, Sanitas y SOS. El problema que tenemos ahora es que los servicios, aunque no se han dejado de prestar, se van restringiendo porque hay especialistas que dejan de ir a trabajar por falta de pago”, reveló Jaime Domínguez Navia, gerente general del Club Noel.

En la actualidad, esta institución tiene cerca de 850 empleados, sumados a las 200 vacantes indirectas que genera.

Las directivas no han despedido personal en los últimos tres años, pero las deudas de las EPS han detenido drásticamente su crecimiento, debido al miedo de incumplimiento en los pagos que se pueda tener con el nuevo personal que se contrate, por ejemplo.

Aunque allí se realizan cerca de 40 cirugías al mes, han tenido que restringir el número de estos procedimientos por la falta de especialistas. Esto sumado a que las camas de hospitalización se mantienen al límite de ocupación.

“Nosotros tratamos de estar al día con nuestros colaboradores, pero nos atrasamos en los pagos mientras no exista el flujo de recursos. Hay ocasiones en las que nos demoramos 90 días en pagar o hasta 120 días. El tema es de tal magnitud que en junio solamente recaudamos el 42 % de lo que debíamos”, anotó Domínguez.

Este centro asistencial también es conocido por dar tratamiento a niños y niñas con cáncer. La falta de recursos girados por las EPS hacen que se generen problemas para el pago de proveedores de medicamentos para esa patología, lo que podría llegar a ser crítico para la vida de cada paciente.

“Hay una EPS muy grande en el Valle del Cauca que hace seis meses no paga ni un centavo y debe $ 2500 millones”, alertó el directivo.

Las urgencias de la Fundación Clínica Infantil Club Noel en Cali están colapsadas, con una ocupación del 157%. Esta situación causa largas demoras en la atención médica de los niños. El centro enfrenta una gran crisis por alta demanda, casos graves y falta de pagos de las EPS
El Club Noel atiende a más de cien mil niños y niñas anualmente. Las directivas del hospital han tenido que aplazar algunas cirugías debido a que hay especialistas que dejan de asistir por falta de pago. | Foto: Jorge Orozco

Según Domínguez, una de las principales causas de la decadencia en los pagos es la inestabilidad que se tiene con los agentes interventores de las EPS intervenidas, un tema que es ordenado directamente desde el Gobierno Nacional.

“Muchas EPS fueron intervenidas hace cerca de dos años y en cada una de ellas ya van seis agentes interventores. Cada que uno de ellos llega hay que volver a contarles todo y, pues, lo que hace el nuevo ahora, mañana lo cambia el otro que llega. Realmente pienso que tanto movimiento en la administración ha sido perjudicial para el servicio de la salud, porque uno arranca de cero con cada cambio”, opinó.

El Hospital Universitario del Valle, HUV, es otra de las entidades que se ha impactado drásticamente. Muestra de ello es que tenía un crecimiento anual cercano al 27%, pero esa cifra no volvió a ser la misma y han tenido que frenar planes de crecimiento de infraestructura, camas y personal.

Son más de $ 720.000 millones los que las EPS le adeudan a esta entidad. La que mayor pasivos representa es Emssanar con $ 210.000 millones; seguida de la Nueva EPS, con $110.000 millones, y AsmetSalud, con $55.000 millones.

A diferencia del Club Noel, en el HUV han logrado garantizar los salarios de sus colaboradores, pero han tenido que recurrir a prestamos con bancos para poder hacerlo.

“Tenemos más de cuatro mil colaboradores y hemos tenido que sacrificar el pago a proveedores, reducir la posibilidad de inversión en infraestructura y frenar la compra de equipos”, contó Irne Torres, gerente general del centro asistencial.

El directivo comentó que, a pesar de las dificultades, no han tenido cierre de servicios.

Pero sí se han golpeado algunos, como los de urgencias, llegando a tener una sobreocupación hasta del 140 %, debido a la demanda de pacientes que llegan por el cierre de atenciones en temas especializados en otras entidades de salud.

“No hay una cama disponible en hospitalización. Hay ocupación importante en ayudas diagnósticas. Incluso, hemos tenido que suspender cirugías grandes que demandan camas de cuidados intensivos para poder garantizar ese cupo a un paciente que llegue con politraumatismos o que la requiera con más urgencia”, relató.

Al tener esta realidad en cuenta, tanto las autoridades en Salud del Departamento como las directivas de hospitales le pidieron al nuevo Gobierno Nacional, en cabeza de Abelardo de la Espriella, que tenga un plan de choque que permita inyectar recursos al sector y disminuir las deudas, pero a la vez la revisión del pago de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), que es el valor que el Estado gira mensualmente a las EPS por cada ciudadano afiliado.

Protestas Usuarios Nueva EPS
La Nueva EPS es una de las entidades que más dineros adeuda a los hospitales del Valle del Cauca. La situación ha llegado hasta el punto de que sus usuarios han hecho protestas en sus sedes. | Foto: Aymer Andrés Álvarez

El panorama nacional

El observatorio Así Vamos en Salud alertó que para el primer trimestre de 2026 las EPS del país reportaron cuentas por pagar por $ 41,5 billones, de los cuales $ 38,4 billones corresponden a obligaciones con más de 60 días de antigüedad.

El análisis financiero de la institución indicó que esto significa que el 92,6 % de la cartera está en mora, situación que presiona la liquidez de las IPS, afectando su capacidad de cubrir gastos.

Además, Así Vamos en Salud enfatizó que el panorama es más crítico en las EPS intervenidas. Estas entidades registran una cartera total de $ 27,3 billones, con un 97,6 % en mora, equivalente a $ 26,6 billones.

No obstante, las EPS no intervenidas también presentan señales de alerta: su patrimonio agregado pasó de ser positivo en 2022, con $ 0,98 billones, a registrar un déficit de menos $ 5,33 billones en el primer trimestre de 2026.

“En el conjunto de EPS, el patrimonio neto llegó a menos $ 18,22 billones en el primer trimestre de 2026. Este resultado refleja que los pasivos superan ampliamente los activos disponibles para responder por las obligaciones financieras. Además, el patrimonio negativo se encuentra altamente concentrado: solo cinco EPS, Coosalud, Famisanar, Sanitas, Emssanar y Asmet Salud, explican el 74 % del patrimonio negativo bruto”, enfatizó Así Vamos en Salud.

Ante esta situación, el observatorio financiero reiteró la necesidad de fortalecer los procesos de conciliación, saneamiento de cartera y calidad del reporte de información entre aseguradores y prestadores, pues los altos niveles de mora reflejan una presión directa sobre la operación de clínicas, hospitales, IPS y proveedores.

Tan solo por tomar un ejemplo, la Nueva EPS presentó recientemente sus estados financieros y reveló que durante 2024 tuvo un balance de $ 22 billones en deudas.

Cabe recordar que es la entidad que más afiliados tiene a nivel nacional, por lo que su permanencia en el sistema de salud es de suma importancia.

“No obstante, los números que conocemos hoy y que corresponden a 12 de los 30 meses que ha estado la EPS en intervención, hablan de una situación financiera muy crítica, con pérdidas acumuladas cercanas a los 11 billones de pesos y pasivos superiores a los 22 billones de pesos, que son la explicación de por qué los 11,8 millones de colombianos afiliados a la Nueva EPS es donde mayor represamiento de atenciones se está presentando, atrasos en la asignación de citas, entrega de medicamentos y en general una afectación muy importante a la red de prestación”, alertó Acemi.

Comunicador social egresado de la Universidad Santiago de Cali. Escribo sobre los principales acontecimientos de Cali y el Valle del Cauca.

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