Entretenimiento

El estilo caleño conquista el mundo: Daniela y Jhon Jairo, campeones de baile y estrellas de Delirio, giran por Europa

Los campeones mundiales de salsa se convirtieron en embajadores culturales que enamoran a los extranjeros de Cali, generando turismo en su ciudad.

GoogleSiga a EL PAÍS en Google Discover y no se pierda las últimas noticias

Daniela de Jesús y Jhon Jairo Rodríguez, bailarines caleños por Europa.
Daniela de Jesús y Jhon Jairo Rodríguez, campeones mundiales de salsa y miembros de Delirio, viajan por Europa enseñando el baile que caracteriza esta capital. | Foto: Cortesía Santiago Candamil

26 de abr de 2026, 07:22 p. m.

Actualizado el 26 de abr de 2026, 07:22 p. m.

SAN SEBASTIÁN. Es la 1:00 de la madrugada en el norte de España. Jhon Jairo Rodríguez Oviedo y Daniela de Jesús Enríquez, pareja de bailarines caleños, viajaron durante seis horas desde Madrid a esta ciudad costera, que está en el país Vasco y es conocida como Donostia en lengua euskera. Aquí permanecerán por cuatro días, durante los que realizarán varios talleres y shows de salsa estilo caleño en escuelas y centros de eventos locales.

Es su tercera gira de presentaciones por Europa y en esta ocasión tienen fechas confirmadas en ciudades de España, Francia, Alemania, Polonia, Bélgica, Suiza, Holanda y Reino Unido.

John Jairo y Daniela son dos estrellas de Delirio, el espectáculo de salsa más grande del mundo, al que ingresaron hace años como niños prodigios del baile y continúan participando en montajes de esta compañía.

También, desde el 2020, durante la pandemia del covid, la pareja comenzó a posicionarse en las redes sociales llegando a públicos internacionales con videos y brindando clases personalizadas virtuales y, después, presenciales para turistas.

En la actualidad dirigen los talleres de baile en la Topa Tolondra, lugar de peregrinaje obligado para los extranjeros, lo que impulsó todavía más su carrera.

Por eso, desde distintos países comenzaron a invitarlos para un solo objetivo: enseñar a bailar salsa en estilo caleño, esa forma inconfundible de mover el cuerpo que nació en los barrios de la capital del Valle y hoy conquista el mundo.

Ellos, como otros caleños talentosos que abrieron escuelas, coordinan talleres de salsa en hoteles y centros culturales, realizan shows en cruceros y diferentes establecimientos de Estados Unidos, Europa, Asia y hasta Australia, son los verdaderos embajadores culturales de esa nación llamada Cali, que deberían ser reconocidos y apoyados con determinación en su ciudad natal.

“Como caleña, llevo nuestra cultura, esa identidad y ese legado que puede transmitirse a través del baile incluso a personas que no hablan nuestro idioma, pero no solo enseñamos salsa, sino el amor a nuestra ciudad y esas personas lo sienten: de algún modo se enamoran de Cali, porque son muchos los que deciden viajar para conocerla. Así que como artistas caleños que tienen la oportunidad de presentarse en diferentes lugares del mundo, lo que asumimos es una gran responsabilidad”, dice Daniela.

***

Jhon Jairo tiene 38 años y baila desde que, a los 8, asistió a unas vacaciones recreativas en la caseta comunal del barrio La Esperanza, en Cali. Hasta ese momento su sueño era ser futbolista, pero “mi hermano, que ya estaba dedicado al baile, me metió en las vacaciones recreativas y en un curso infantil para bailar que allí daban. Así fue que nos enseñaron una coreografía que presentamos al final y la hice muy bien, a pesar de que no me interesaba”, recuerda.

Antes de esto, Jhon Jairo cuenta que desde su hogar en el barrio La Primavera venía esa inclinación por el baile: “A mi mamá le encantaba la salsa y la escuchaba siempre, y como mi papá era dj y portero en las discotecas, trabajó varios años en Changó. Por eso teníamos muchos discos en la casa. Mi mamá organizaba fiestas y me llevaba a otras de familia o del barrio y, como yo era muy extrovertido, me ponía a bailar improvisando mis propios pasos”.

Daniela de Jesús y Jhon Jairo Rodríguez, bailarines caleños por Europa.
Daniela de Jesús y Jhon Jairo Rodríguez, bailarines caleños por Europa. | Foto: Cortesía Diego Loayza

Su hermano mayor, Alexánder Rodríguez, bailarín y maestro, reconoció el talento natural de John Jairo. Por eso, cuando abrió su propia escuela de baile insistió en que asistiera: “Él montó una de las primeras que hubo en la ciudad, se llamaba Sol del Ritmo. Allí empezó a enseñar el estilo caleño y llegamos a competir en concursos departamentales, quedando entre los mejores”.

Durante una competencia en el Teatro al Aire Libre Los Cristales “la mamá de un niño de otra escuela se le acercó a mi hermano y le sugirió que me llevara a la escuela Nueva Dimensión, que allí necesitaban un bailarín infantil. Y como en ese tiempo en esa escuela tenían el mejor grupo de salsa de niños, los Príncipes de la Salsa, él decidió que, a pesar de tener su escuela, era importante que yo siguiera creciendo y cumpliendo mi sueño en la otra, que estaba más consolidada y tenía maestros reconocidos”.

Tenía 12 años cuando entró a Nueva Dimensión y, en medio de premios por competencias nacionales, fue dejando el fútbol y dedicándose por completo a bailar.

Siendo adolescente entró como bailarín a Delirio, puesto que su escuela era una de las cuatro locales que trabajaba con este espectáculo y logró protagonizar varias obras, convertirse en maestro y coreógrafo, así como en coordinador artístico de El Paseo de la Aurora, uno de los montajes más reconocidos de esta compañía salsera.

“En la pandemia, como todo quedó detenido, me dediqué mucho a las redes sociales y comencé a dar clases virtuales, con la fortuna de que conseguí muchos alumnos extranjeros. Por la misma época empecé a trabajar con Daniela como mi nueva pareja de baile, enfocándonos en el estilo caleño. Con ella obtuvimos el tercer puesto en el Mundial de Salsa del 2022 y luego, en 2023, nos coronamos como los mejores del mundo en esta modalidad”, dice Jhon Jairo.

Justo al año siguiente “toda esa gente a la que le enseñamos desde la virtualidad nos preguntaba: ‘¿Cuándo va a venir acá a Europa a traernos la salsa caleña? Acá los esperamos’. Además, varios profesores de salsa que ya estaban radicados allá y tenían sus escuelas nos propusieron organizar como masterclass con estudiantes de nivel medio y avanzado. Así que, gracias a ellos, confirmamos catorce fechas en España, Francia, Alemania, Bélgica, Suiza, Inglaterra y Holanda”.

Daniela de Jesús y Jhon Jairo Rodríguez, bailarines caleños por Europa.
En ciudades como Ámsterdam, en Países Bajos, ya existen escuelas de salsa creadas por bailarines caleños. | Foto: Archivo Jhon Jairo Rodríguez

Durante esa primera gira por el Viejo Continente descubrieron todo un circuito europeo dedicado a la salsa caleña formado por esos oriundos de la capital vallecaucana que han viajado como representantes de la ciudad y transmitido una tradición de baile.

“Fue todo un éxito. Mejor de lo que esperábamos, realizamos varios bailes sociales y de exhibición, pero sobre todo nos reunimos con muchos grupos de personas interesadas en bailar como en Cali y con escuelas de maestros caleños, lo que nos llenó de mucho orgullo”, comenta.

***

En Cali bailar es un destino: Daniela tiene 23 años y baila desde que tiene memoria. “Yo me movía con todo lo que escuchaba, me subía a la cama y hacía repiqueteos sin saber y, cuando vi a unos bailarines en un evento, me convencí de que eso era lo mío”, cuenta.

Fue tanta su seguridad, que cuando cumplió 6 años le pidió a su madre que —de regalo— la inscribiera en una escuela de baile. “Me inscribieron en la Nueva Dimensión, que queda en el mismo barrio donde vivíamos. Era la mejor, porque allí habían muchos niños talentosos y gente adulta con bastante experiencia, así que podía aprenderlo todo”.

Sin embargo, el entusiasmo no fue suficiente: “Yo inicié y realmente no tenía tanto talento como pensaba. Todo lo que logré fue más por disciplina, la actitud de seguir dándole a ese proceso durante mucho tiempo, pero, como habían tantos alumnos, no me daban la oportunidad de mostrar ese talento que tenía”.

En un principio, Daniela recibió comentarios como: ‘No, tú eres muy chiquita, no puedes ingresar al grupo’. “Porque yo mido 1,50 metros ahora y cuando tenía 6 años, era una pingüita. Incluso, uno de los que en ese momento no creía mucho en mí fue Jhon Jairo, que era maestro en Nueva Dimensión y me enseñó durante un tiempo”.

Cuando ella comenzó en la escuela, Jhon Jairo tenía 21 años y ya era un bailarín profesional que tenía a su cargo los niños y las niñas que iniciaban. “Nunca imaginé que a la vuelta de unos años nos volveríamos a encontrar en Delirio y luego ganaríamos un mundial como pareja”, comenta él desde San Sebastián.

“Para mi mamá fue muy complicado ver que yo no tenía el nivel de otros niños, pero ella y Leidy Caicedo, la directora de la escuela, no perdieron la fe en mí. Entonces, con lo que mi mamá se ganaba preparando unos almuerzos, me pagó clases personalizadas con la profesora Lina Marcela Valencia, que iba casi todos los días a mi casa durante dos o tres horas. Eran clases muy exigentes, porque ella buscaba que yo subiera rápido de nivel, no solo aprendiendo las coreografías, sino puliendo cada paso para que fuera perfecto. Y así, muy juiciosa, me gané un lugar en el grupo infantil de la escuela, ya me empezaron a seleccionar para las presentaciones y competencias”, cuenta Daniela.

En Nueva Dimensión tuvo su primera pareja de baile estable, Santiago Ayala, con quien participó en competencias y presentaciones de la escuela y con el que ingresó a Delirio, donde cada uno tenía actos como solistas infantiles.

“A los 8 años audicioné para Delirio y me seleccionaron para participar en el show principal justo al final, cuando Carlos Paz hacía su presentación. Era muy lindo, porque, siendo el maestro de todas las generaciones, como un contraste entraba un niño bailarín, que era Santiago, y luego me presentaban a mí como la sorpresa extra. Yo salía hasta el centro del escenario y bailaba ante ese público gigante. Además, con mi pareja hacíamos acrobacias y coreografías al lado del maestro Paz, que es un gran ejemplo para nosotros”, sigue.

Daniela fue parte del show infantil hasta los 14 años: “como por mi estatura seguía pareciendo una niña, me mantuvieron más tiempo”. Luego fue protagonista de algunas obras de Delirio, bailando en ocasiones con quien había sido su maestro, Jhon Jairo.

Daniela de Jesús y Jhon Jairo Rodríguez, bailarines caleños por Europa.
Daniela de Jesús y Jhon Jairo Rodríguez dirigen los talleres de baile en la Topa Tolondra. Además, Jhon Jairo abrió su escuela, llamada Visaje Caleño, donde forma a locales, visitantes y extranjeros radicados en la capital del Valle. | Foto: Cortesía Santiago Candamil

Solo fue durante la pandemia, cuando Santiago, la pareja que tenía Daniela desde niña, decidió radicarse en Estados Unidos, que ella comenzó a bailar de forma permanente con Jhon Jairo, con el propósito de promover el estilo caleño.

“Comenzamos a dar clases en la Topa Tolondra, haciendo videos y personalizadas, en especial para turistas, pero cuando ganamos el Mundial de Salsa en 2023 se dispararon las invitaciones a otros países. Esto nos animó a realizar la primera gira por Europa y ya vamos por la tercera consecutiva, llegando a países como Polonia”, narra.

“Ninguno de los dos tenía planeado formar la pareja, las cosas se fueron dando y la misma gente nos motivó a seguir”, agrega Jhon Jairo.

Sobre su continuidad en Delirio, la bailarina comenta que “desde noviembre me retiré, pero Delirio es mi familia. Con ellos nunca dejas de estar en contacto, yo sé que, como una ‘buena hija’, si decido regresar, me van a abrir las puertas con el mayor de los gustos, al igual que cuando ellos me necesiten, yo estaré encantada de apoyarlos”.

***

Son la 1:30 de la madrugada en San Sebastián, Jhon Jairo está en un hotel y Daniela en otro, porque no lograron encontrar dos habitaciones en el mismo lugar, debido a que salieron con rapidez de Madrid para llegar a un taller que tienen programado en esta ciudad.

Jhon Jairo tiene esposa y una hija adolescente: “Ellas me ayudan mucho con las redes sociales, pero, cuando viajo, debo dejarlas en Cali. Esa distancia siempre me pesa, porque las giras que hacemos con Daniela son de 50 días, con talleres y exhibiciones en cada ciudad, un trabajo extenuante”.

“Pero vale la pena el sacrificio, al baile le debo todo. Con este arte logré mantener mi familia, construir una casa, darle educación a mi hija y tener mi propio escuela, que se llama Visaje Caleño. Además mantenemos vivo el legado del estilo caleño y entregamos la mejor carta de presentación que tiene nuestra ciudad en el mundo”.

Estos embajadores caleños que no aparecen en las estadísticas tienen un impacto palpable, historias que son sus propios indicadores.

Daniela de Jesús y Jhon Jairo Rodríguez, bailarines caleños por Europa.
La pareja de bailarines, con un grupo de alumnos en Polonia, país europeo que ya han visitado en dos oportunidades para realizar talleres y enseñar el estilo caleño. | Foto: Archivo Jhon Jairo Rodríguez

“Estamos impulsando el turismo y la cultura de Cali. En cada gira conocemos cientos de personas, algunas de ellas que desconocían por completo nuestra ciudad y, a través del baile y nuestra forma de ser, de lo que les transmitimos de Cali, quedan con el deseo de conocerla. En diciembre vinieron 50 alumnos de Londres y 20 de Alemania, y ya son varios los extranjeros que se han radicado aquí. Tengo una alumna irlandesa que vive parte del año en Cali y ya es una bailarina avanzada”, resume Jhon Jairo.

Sobre el gusto de los extranjeros por la forma de bailar en Cali, Daniela concluye que “es una forma muy libre de expresarse con el cuerpo, algo que ellos no tienen en su vida cotidiana, y al mismo tiempo es una forma de conectar con uno mismo. Yo siempre les digo que para bailar bien salsa caleña tienen que conectarse con su esencia, dejar salir su verdadero ser”.

20 años de Delirio

Delirio acaba de abrir su carpa, ubicada en el Centro de Eventos Valle del Pacífico, con el espectáculo ‘Edición Especial 20 años, somos Colombia’, un homenaje vibrante las raíces, a la diversidad, la fuerza y la belleza de la mujer colombiana, que hace un recorrido musical.

Es una nueva puesta en escena, con 150 bailarines y artistas que estará por tiempo limitado y sirve como antesala festiva a la conmemoración de las dos décadas ininterrumpidas en las que la salsa, el circo y la orquesta han convertido a Delirio en un símbolo cultural.

Este show estará en funciones entre abril y septiembre. Para octubre será el estreno de la nueva obra, en celebración del vigésimo aniversario.

Periodista y escritor, entre sus publicaciones destaca el volumen de ensayos ‘Libro de las digresiones’. Reportero con experiencia en temas de cultura, ciencia y salud. Segundo lugar en los Premios Jorge Isaacs 2022, categoría de Ensayo.

Regístrate gratis al boletín de noticias El País

Descarga la APP ElPaís.com.co:
Semana Noticias Google PlaySemana Noticias Apple Store

AHORA EN Contenido Exclusivo